Y consecuencias del atentado en una ciudad más pequeña como Niza

El descenso de los precios medios hoteleros fue inmediato tras el atentado terrorista en la ciudad francesa

Dos ciudadanos sentados en la zona del atentado de Niza (Francia) el jueves.

Dos ciudadanos sentados en la zona del atentado de Niza (Francia) el jueves. - EFE

Han pasado pocos meses, fue el 14 de julio, del atentado terrorista producido por un camión suicida en la ciudad francesa. Como podemos ver en el gráfico de los precios medios hoteleros de Niza la afectación fue inmediata. La demanda cayó en picado y la oferta tuvo que disminuir los precios de forma automática.

En el período anterior al atentado los precios se habían mantenido estables e incluso habían subido con  fuerza pocas semanas antes. Tras el siniestro paso del camión suicida la reacción de los precios fue inmediata. NIza, a diferencia de Bruselas, es una ciudad pequeña con una gran dependencia del turismo. Esto hace que la afectación por un acto como el de aquel día influya de forma significativa en la economía local.

Queda claro que los atentados terroristas del ISIS tienen una influencia superior en cuanto afectación del territorio en ubicaciones más pequeñas, donde no se diluyen tan fácilmente con la actividad diaria como puede ser en una gran ciudad. El efecto del miedo, por su parte, parece más efectivo en precisamente urbes mayores, como París, Bruselas o Londres. Este doble análisis no debe dejar de tenerse en cuenta cuando se estudie el fenómeno y la intención particular de cada atentado terrorista de cualquier tipo. Hemos asistido en los países del norte de África a objetivos concretos centrados en el turismo. En el caso de Niza parece, por primera vez, que el objetivo se centra más en la estructura económica del territorio que en el propio miedo. Un dato que no debe olvidarse en un país con una importante dependencia del turismo. 

 
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