Samsung ha anunciado la suspensión finalmente de la fabricación y las ventas del Galaxy Note 7 tras el último incidente en un vuelo la semana pasada. 

El incidente, que se produjo en un vuelo de Southwest a principios de la semana del 3 al 7 de octubre, complicó aún más los planes de retomar los indicadores de venta del dispositivo de la marca coreana. El equipo había pasado ya por el proceso que Samsung había puesto a disposición de los dueños del Note 7 para sustituir los dispositivos sospechosos de tener fallos en sus baterías.

El Samsung Note 7 involucrado en el incidente estaba situado, según se informa, en el bolsillo de su propietario en el momento de la explosión y había sido apagado a petición de un auxiliar de vuelo. 

Finalmente hoy  Samsung ha comunicado la suspensión de la fabricación y ventas tras diversos comunicados confusos. Aún hace pocas horas, La compañía reconocía sus problemas en una declaración pública, según su portavoz, "Samsung sigue avanzando para investigar el caso reportado y para determinar su causa y compartiremos los resultados tan pronto como sea posible. Nos mantenemos en estrecho contacto con la CPSC lo largo de este proceso. Si llegamos a la conclusión y existe problema de seguridad, vamos a trabajar con la CPSC para tomar medidas inmediatas para hacer frente a la situación. Queremos asegurar a nuestros clientes que nos tomamos en serio todos los informes y apreciamos su paciencia mientras trabajamos con diligencia a través de este proceso."

Horas más tarde, los problemas se han trasformado en una drástica decisión. Tras el anuncio las acciones en la Bolsa de Seúl se han desplomado. La previsión era vender cerca de 20 millones de teléfonos.