'Business angels', 'serial entrepeneurs' y otros chicos del montón

Algunos se apropian de conceptos muy americanos para montar su propia fiesta española

Fantasmas sobre una calabaza donde un angel duerme / Ecoonomia.com

Fantasmas sobre una calabaza donde un angel duerme / Ecoonomia.com

A muchos de los que han lanzado una StartUp los últimos años en España no les va a sorprender la siguiente afirmación: "Algunos, puntualizamos, no todos, supuestos pequeños y medios inversores privados, llamados 'Business Angels' o 'Serial Entrepreneurs', realmente ofrecen sólo contactos pero no dinero para tomar un porcentaje en sus compañías".

Debemos aclarar que esta práctica aunque muy extendida, sobre todo en ciudades como Barcelona y Madrid, no es la norma de todos los 'Business Angels'. Existen grandes profesionales que sí tienen un comportamiento ejemplar. Deben ser los propios emprendedores quienes pongan nombre a esos que aprovechan su idea o su trabajo, no para ayudarles a mejorar el negocio, sino para simplemente especular con sus ilusiones.

Porque para quien no lo sepa, la mayoría de esos 'Business Angels' o Emprendedores en Serie en España, no están precisamente 'forrados'. Bueno, perdón, sí están forrados de labia, que no de dinero para invertir. Su praxis es bien curiosa. Piden un porcentaje de la empresa objeto de inversión a cambio de dar una valoración y ofrecer contactos al emprendedor. Todo siempre en un documento privado.

Documentos privados nunca registros públicos

Firmando el documento privado se ahorran no sólo los gastos correspondientes, sino que se cubren las espaldas ante cualquier responsabilidad. Una operación técnicamente de cero euros, aunque mediáticamente importante. De golpe, pasan a ser acreedores de la empresa por lo que, si entra un inversor gracias a sus contactos, pueden convertir esa “inversión inmaterial” en dinero. Mejor aún, si la empresa fracasa quedan lejos de ninguna acción por su gestión, ya que no están en documento público. Incluso pueden pasar, si hubiera fondos, que no es lo habitual, a ser acreedores de la compañía al existir una deuda contable contra ellos. 

En todos los casos siempre ganan, principalmente porque nunca ponen dinero. Tienen además su propia red de colaboradores, blogs y periodistas, que se encargan de promocionar cualquier nueva "inversión". Esta 'especie patria de emprendedores' es habitual verla y escucharla en diversos foros. Siempre dicen pertenecer a una decena de empresas. Pero compruebas en el Registro y su nombre no esta vinculado a la mayoría de las que citan. Sus contratos privados, son muy privados. No ponen dinero sino contactos. Realmente ponen en danza la empresa, para ganar con su venta o su crecimiento sin invertir un euro.

Como puede verse en el número de inversiones en empresas en España, a pesar de esta táctica se mantiene estable el porcentaje de éxito inicial. Sólo entre el 13 y el 15% de las empresas "invertidas" logran evolucionar a una segunda fase, mucho más atractiva. Ser ese porcentaje es el principal interés de estos supuestos inversores. La mayoría no pasan de esa primera fase simplemente porque centran su actividad más en una nueva ronda que en vender. 

Volumen Numero inversiones España / Fuente Ascri

Eso sí, esta nueva modalidad de emprendedores o emprendedores en serie, para empezar ya ponen un precio a su entrada. Por ejemplo "he invertido 100.000 euros". Esa cifra no es dinero sino una valoración para que otros sí lo pongan y den valor a su humo. Son algo así como unos buitres del s.XXI. Obviamente es una práctica lícita entre dos personas adultas, pero el engaño de publicitar como inversión un trabajo material, lo que podríamos denominar 'hacer de relaciones públicas', podría no parecer una carta de presentación muy seria.

De los contactos a la ronda

Pero puede parecer una carta de presentación poco seria, pero es efectiva si el fin de la empresa es ir de una ronda de financiación a otra. Son un filtro que hace el trabajo sucio de los fondos o inversores de segunda o incluso tercera ronda. ¿Emprendedores o comisionistas?. Esta claro que si esto fuera un negocio tradicional su nombre sería comisionistas. Aquellos que tienen los contactos y con su labia, sus contactos, logran la venta. Como esto es internet, y esto es España, les llamamos "serial entrepeneurs", que queda más elegante. Algunos, además, exigen un sueldo en la nueva empresa con lo que ya no sólo no invierte dinero, sino cobran de la empresa donde supuestamente han invertido. 

Además, sus conexiones mediáticas con algunas publicaciones permiten ofrecer informaciones, en muchos casos no contrastadas por el medio, de una forma adecuada para atraer sus presas. Nadie duda de que ese objetivo es el principal de esta especie de personajes: 'cazar presas'. Primero el emprendedor como carnaza y luego el bicho grande como depredador. Cuidan al emprendedor, lo inflan de comida (grandes números) y lo echan luego a su presa. La empresa es lo de menos, la tecnología o las personas no importan. Aquí la clave es el rendimiento económico. Cómo sacar de cero unos cientos de miles o algún millón de euros. De hecho, fíjense que en las noticias que aparecen en prensa se habla de "levantar", y pocas veces de "captar".

Grandes empresas o pequeños comisionistas

En la España de las StartUps la facturación o la creación de riqueza es indiferente. La única obsesión de muchas nuevas empresas que reciben la inversión es eliminar a la competencia de cualquier forma, y mantener una imagen impoluta en los medios de comunicación afines. Incluso en el caso de Barcelona, algún gran medio de comunicación impreso centenario es su principal aliado. Estas empresas inversoras tienen periodistas en cartera siempre dispuestos a dar la noticia con el simple contraste de la fe en la fuente.

La realidad es que el fin de estas empresas siempre es ir a la siguiente ronda. Gastar el máximo del capital invertido para pedir más hasta finalmente llegar al mejor postor en forma ficticia o real. El negocio son las comisiones de los intermediarios y no el propio negocio de la empresa. Algunos dirán que nunca Google o Amazon podrían crearse en España. Lo cual no deja de ser cierto. Lo curioso es que a estas alturas, con los supuestos cientos y cientos de millones invertidos en empresas de Internet en España, la líder, la que más venda online sea Inditex. Quizá algunos entienden que los negocios son negocios en la red y sin la red. Otros, sin embargo, han creído que la red es la reina de las comisiones y del humo. 

 
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