El emprendimiento se nos va de las manos

Primer manifiesto de los editores de Ecoonomia.com sobre emprender en España

Manos de una personas

Las manos de una persona, en una instantánea artística

Ser emprendedor en España se ha convertido en todo un fenómeno social que está cambiando los criterios por los que queremos vivir. Pero, lejos de vivir un clima positivo, hay más sombras que luces. En realidad, la sociedad camina confusa a medio camino entre lo que es fundar una empresa y desarrollar una idea a través de la cual desarrollar su vida.

Si tratamos de explicarlo a nivel técnico y político, nadie parece darse cuenta de que no podemos traspasar los límites de lo que, técnicamente, se denomina tasa eficiente de emprendimiento. Lo explicamos con más detalle. Un país tiene unos límites a la hora de crear empresas que no se puede traspasar, ya que la mortalidad de las nuevas aventuras solo llevará a altas cotas de paro y descapitalización de los fondos de cotización del desempleo en el futuro. No seremos nosotros quienes lo descubramos, pero favorecer la capitalización del desempleo a través de la creación de aventuras empresariales sin el más mínimo asesoramiento experto no es más que un suicidio colectivo que acabará reflejándose en las estadísticas de paro, mortalidad empresarial y crecimiento de las empresas. Si nos gastamos los ahorros para poder subsistir de mayores en fomentar aventuras abocadas al fracaso, estamos perdidos.

Si hablamos de sociedad, en estos tiempos se tienen, en nuestra opinión, demasiadas ganas de emprendimiento y de vender como exitosa cualquier mediana batalla ganada por algún joven, que rápidamente queda clasificado como genio y se establece como el modelo a seguir. Como consecuencia de esta urgencia por que aparezcan exitosos referentes sociales, el llamado ecosistema emprendedor está degenerando en un conjunto de actividades monótonas, repetitivas e insustanciales que están actuando como una gran cortina de humo a los grandes problemas que tiene España en aspectos como las políticas activas de empleo o creación de empresas.

Ecosistema emprendedor en España

Creemos sinceramente que en España no hay tantos proyectos útiles como pensamos. Sí es verdad que existen infinitos encuentros entre emprendedores, inacabables sesiones de elevator pitch y, lo que es más increíble, docenas de jurados que deciden sin ningún criterio o experiencia sobre el futuro real de los proyectos.

Hay, sin lugar a dudas, un exceso de proyectos basados en internet, copias de copias, modelos no escalables e incluso propuestas que no tienen un cliente definido o con su programa de ingresos sin identificar incluso cuando ya han empezado a funcionar. ¿Alguien puede llegar a pensar que se puede vivir sin clientes? Es más, ¿se puede sostener un modelo de emprendimiento que sólo piensa en vender sin haber generado ni un euro de ingresos? Nosotros creemos sinceramente que no.

Del mismo modo, existen ideas que pueden parecer geniales pero con pésima ejecución técnica, no desarrollada sobre expectativas reales de los usuarios, con una fricción que desespera desde el primer momento que lo pruebas y en muchos casos intentando reinventar servicios que ya existen y con un coste más económico y una facilidad de uso difícil de superar.

Emprender sin tecnología

Y por último, solo una pequeña mención a los negocios tradicionales. Emprender también es montar asesorías, consultoras, negocios basados en pensar y en mejorar la calidad de vida de las organizaciones. No se es menos importante por vivir, como diría Estopa, la realidad común. Conocemos pocas personas que tienen toda su vida invertida en dar servicio a las personas y a las empresas que saquen su orgullo y digan que ellos también son emprendedores. Parece que la moda lleva a sacar pecho sólo si tienes una app, has montado una web o tienes un negocio basado en economía colaborativa.

Lo dicho, ¡así no! Esto del emprendimiento se nos va de las manos.

 
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