Akua: la pedagogía del talento

Akua es mucho más que una escuela, es un modelo educativo nuevo basado en la potenciación del individuo y de su talento como mejor vía para la contribución social

Nuria Segura, fundadora y directora de Akua y de la Fundación homónima / JF

Nuria Segura, fundadora y directora de Akua y de la Fundación homónima / JF

“La educación es mucho más que sólo currículum y ser competitivo. Aquí trabajamos cómo ser competente”. La reflexión es de Nuria Segura, fundadora y directora del colegio Akua y de su Fundación.

Akua es un proyecto que nació de las ganas de aportar algo a la sociedad. Una nueva manera de proponer la educación centrada en tres pilares: el currículum Montessori, el acompañamiento emocional e inteligencias múltiples a nivel transversal y el trabajo de los oficios y las profesiones. Porque en la vida, la práctica es parte fundamental de los conocimientos.

En este colegio privado los niños han ideado, diseñado y construido mesas, el gallinero (porque hay gallinas a las que cuidan) y actualmente están haciendo una cabaña porque, como bien explica Nuria, “aquí incluimos materias curriculares como las matemáticas que se trabajan muchísimo en carpintería. Es como que aplican la teoría a la realidad y no sólo es teoría. Montessori trabaja mucho los procesos de aprendizaje y después el cómo lo materializamos es a través de los oficios o proyectos”. Este axioma conforma el perfil Akua que también deben reunir los educadores que allí trabajan que, además de profesores, son excelentes profesionales en las materias que imparten. Basta con ver la trayectoria de Nuria y de su equipo para poder comprobarlo.

La propuesta de Akua

A la educación que ofrecen la han llamado pedagogía del talento, porque, en palabras de Nuria, “partimos de la base de que todos tenemos talentos. No sólo los que puedan destacar en altas capacidades, sino que todos tenemos. La educación convencional lo hace todo de forma estandarizada y separada. Nosotros trabajamos de forma personalizada y unida”.

Tanto es así que “mezclamos edades (de 3 a 6 años están juntos, de 6 a 9 años, de 9 a 12). Hemos empezando con infantil y primaria pero el proyecto es hasta bachillerato y vamos abriendo las siguientes etapas de acuerdo con el crecimiento orgánico del colegio”. Mezclar edades enriquece el aprendizaje porque “el ser humano por naturaleza aprende de la imitación. Si tiene un referente más avanzado eso le va a motivar mucho más. Aquí hacen los dos roles: viven lo que es ser pequeño y viven lo que es ser mayor”. Los alumnos aprenden así valores como responsabilizarse del grupo, tener más consciencia de lo que es la sociedad y del respeto hacia los demás y sobre el cuidado.

También contribuye a lo anterior que el colegio integre algunas plazas de educación especial. Niños con síndrome de Down, autismo y TDA se integran en la clase y todos participan por igual. A todos les beneficia la ratio de un educador cada 8-10 alumnos. Ratio que Nuria entiende como básico para conseguir la personalización que buscan y que mantendrán a medida que el colegio vaya creciendo.

Vista exterior edificio Akua

El colegio propone “educar en la libertad, enseñar a pensar, acompañar que el alumno pueda tener la capacidad de respuesta, más conciencia emocional, estimular su creatividad, la autoestima, confianza, la visión financiera que va junto con la emprendeduría y la orientación al ser”. También imparten educación financiera (que se ampliará en secundaria) tanto en el sentido de administrar el dinero como, y sobre todo, gestionar el tiempo. Ellos deciden cómo organizarse. Por eso las primeras dos horas de cada día las dedican a escoger qué harán, con qué y qué oficios trabajar.

Los espacios están distribuidos no por edades ni asignaturas, sino por espacios de aprendizaje y van cambiando de acuerdo a lo que se está trabajando ese día. La estructura es una pero la flexibilidad es importante para Akua porque “no todos aprendemos a la vez” y “si tenemos que poner más foco en el inglés porque hay una prioridad ahí, los niños pasan más horas con el inglés. O el catalán, por ejemplo, no ha surgido como un idioma vehicular. Entonces tenemos que provocar algunas actividades en catalán”. La educación es trilingüe y los idiomas tienen el mismo reparto de horas.

Aunque Akua se nutre de diversas disciplinas, es el primer colegio Montessori homologado de infantil y primaria en Barcelona. De momento los niños pueden cursar infantil y primaria pero el proyecto es hasta bachillerato e irán las siguientes etapas “de acuerdo con el crecimiento orgánico del colegio”.

El proyecto Akua y la nueva ronda de financiación

Akua es un proyecto que nace de la inquietud de Nuria por crear un colegio coherente. Un modelo se inspira en sus propias vivencias y experiencia. De este modo, junto con un socio inversor, Nuria ha invertido en el proyecto 800 mil euros. Reconoce que la Generalitat estaba de acuerdo para llevar a cabo el proyecto y que al ser colegio privado no interfieren en su programa educativo mientas cumplan las competencias básicas.

Abrió en 2016 después de 5 años en los que Nuria ideó el colegio, hizo el plan de negocio, formó el Consejo Asesor, recabó los permisos necesarios para llevarlo adelante e hiciera luego la comunicación para la captación de familias. Dos años después, Akua ya es sostenible. Hoy 52 alumnos ya están cursando estudios en el colegio y el proyecto pasa por abrir secundaria en 2019 para poder dar cabida hasta a 182 alumnos en 2021. Para ello han abierto una ronda de financiación de 1 millón de euros que les permite obtener las licencias y acometer las obras para ofrecer el grado de secundaria en un colegio que ya ha despertado el interés de otras escuelas internacionales.

Vista interior Edificio Akua

De la Fundación Akua a la sociedad

Parte importante es la Fundación Akua cuyo objetivo es el de demostrar que este tipo de educación es más saludable para las personas y como consecuencia más competente y servir de así de inspiración para la sociedad.

Akua es una escuela familiar, en donde los niños, previo consenso con los educadores, tienen libertad para moverse por la escuela y los padres reciben formación una vez al mes sobre el modelo educativo, tienen tantas tutorías como precisen y disponen de una sala de trabajo para aquellos niños que comienzan y que necesitan también el acompañamiento de la familia.

Akua reúne las capacidades para preparar a los niños para una vida futura porque al conocimiento adquirido le suman el practicado porque eso es para Nuria el emprendimiento: “poder crear tu propia vida y ser responsable de la misma”. Su mayor objetivo es que “los niños que salgan de aquí estén preparados para trabajar o estudiar en cualquier sitio pues habrán aprendido a autogestionarse a tomar decisiones y adquirido experiencias.

 
Evitarán así la rueda a la que te lleva sin saberlo el sistema convencional en la que no puedes ni decidir qué hacer. Eso es una gran contribución a la sociedad. Ahora que ya estamos por el cambio en las pensiones, ha llegado el momento de dar un vuelco a la educación. Más allá del debate, este es el modelo que proponen desde Akua.
 
 
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