El Salón 'Mi Empresa' es cada vez más salón y menos empresa

Decepcionante despliegue de expositores en la nueva edición de la feria empresarial

Mesa Millenials Salón Mi Empresa 2017 /ASN Ecoonomia

Grandes expectativas teníamos puestas en uno de los eventos del año a nivel empresarial. El Salón 'Mi Empresa'. Evento que este año se realizaba en en renombrado WiZink Arena (antiguo Palacio de los Deportes) de Madrid.

Empezaremos por el final. 

Más de la mitad de los expositores no tenían visitantes. Es triste ver que en un salón empresarial la mayoría de los escaparates están copados por empresas de formación, escuelas de negocios, revistas económicas y entidades públicas de nula relevancia como la extinta Fundación Tripartita, hoy Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae). Ya es triste que en una exposición donde lo más relevante deben ser las iniciativas empresariales, los stands estén copados por azafatas, muy dignas y amables, eso sí, pero que no tienen ninguna aportación de valor que realizar por encima de la informativa.

Ahora bien, los pasillos y accesos estaban semivacíos, no por una falta de talento en las conferencias, sino porque la afluencia al salón era más bien baja, excepción hecha de la zona de inversores, lugar para el que había cola para entrar. De hecho, si eliminamos a las azafatas de folletos, el personal de seguridad, los medios que grababan entrevistas y el personal propio que está trabajando para los expositores, el resultado final de aforo era más bien bajo. Podemos buscar la justificación en que es el primer día, en que era después de comer, en que las tardes flojean, pero la verdad es que lo más mediático estaba fuera de la grada. Allí se pudo ver a David Bonilla, nuevo y flamante CEO de Comalatech y creador de uno de los foros de conocimiento más importante como la Bonilista y la Tarugoconf, que luego tuvo su ponencia sobre cómo seleccionar talento técnico, Joaquín Danvila, profesor del CEF y Director de Marketing y Desarrollo de Negocio en Grupo Reacciona, agentes de desarrollo local de emprendimiento de Ayuntamientos, como el de San Sebastián de los Reyes y otros más que pudieron verse en la grada.

Y para acabar, lo más grave. Tenía ciertas ilusiones en la ponencia de millenials. Quien ha sido emprendedor sabe perfectamente lo que son ideas a los 20. Sueños que se cumplen o ilusiones rotas. Trayectoria discontinua hasta, alguna vez, alcanzar algo de éxito. Pues bien, la presentación de la mesa de debate la hizo Ignacio Aguado, un político. Conste que no tengo nada en contra de Ignacio, de hecho parece majo y al natural se ve lo joven que es. Aguado es un gran activo para su partido en las redes sociales y en la difusión de su propuesta política, pero su entrada en un salón empresarial es un insulto. Es un atropello por dos motivos. La primera, porque le saca 10 años a cualquier chaval que quiere montar su empresa, que marca un futuro paralelo a su formación y directo a su independencia. Con 33 años ya estamos en edad de sentar la cabeza y miramos el futuro de otra manera. Pero más allá, un político representa todo lo contrario. Oír hablar de empresa a alguien que vive de lo público es insultante. Si realmente quieres difundir tu mensaje tienes otros foros, las asociaciones empresariales, el Parlamento y los mítines, pero no en una mesa redonda con chavales de 25 años, donde les dices que se puede tomando la palabra de Albert Rivera como religión. 

Mesa redonda millenials Salón Mi Empresa 2017 /ASN Ecoonomia

Ignacio y organizadores, y esto sirva como segunda conclusión. La presencia de instituciones en foros empresariales solo sirve para constatar que no hemos aprendido nada. Los mundos políticos y empresariales deben entenderse en las mesas de negociación, pero no deben darse coba de cara al publico. El 'postureo' demuestra partidismo y esa polarización del comportamiento deja una deuda que siempre se acaba cobrando.

Y, repito, no hemos aprendido nada. Porque los expositores, en realidad, son muros estáticos cuando sabemos que otro foro es posible. Para el Salón, sólo existen las startups y empresas digitales, sólo existe una forma de publicitarla que obliga, a la gente que trabaja, a cuadrar una agenda. No es tan difícil, que Facebook, o Car2Go o cualquiera de los que han acudido, sacaran sus primeras espadas en conferencias cada 2 horas. Al final, todo se ha convertido en un zoo temático del emprendimiento.

La palabra que define el Salón esta edición es decepcionante.