La mayoría de multas de trafico podrían anularse masivamente

Los recursos son atendidos de forma automatizada en León dejando en indefensión jurídica a los consumidores

Radar de tráfico en una carretera de Menorca

Radar de tráfico en una carretera de Menorca

El Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (CTDA) de León fue creado en 2007 de la mano del presidente José Luis Rodríguez Zapatero. En aquel momento se informó que tendría una capacidad para gestionar más de 4 millones de multas, con una plantilla de alrededor de 120 trabajadores.

El entonces presidente indico que el CTDA iba a ser un sistema de control de la seguridad vial en el que la informática y las telecomunicaciones se pondrían al servicio de la prevención de accidentes de tráfico. Todo para penalizar de manera inmediata a los infractores. Zapatero obvió que la velocidad no es la mejor consejera en una sociedad de derecho.

Curiosamente desde esas fechas el Centro ha pasado al mayor olvido informativo. Encontrar referencias sobre su actividad es cuanto menos complicado estos últimos años. Esa oscuridad en su gestión no impide que, con más de cinco millones de multas anuales, muchos españoles sí lo conozcan.

Las cifras del CTDA

La creación del Centro coincide con el fin de la primera fase del Plan de radares del Gobierno socialista. Como ya informamos en nuestra publicación el afán recaudatorio de la DGT contempló el arma, los radares, y ahora vemos también el medio, el Centro. En un momento donde los ingresos comenzaban a disminuir había que establecer más impuestos indirectos para cobrar a los ciudadanos. Las multas son una forma manifiesta de esa política (evolución multas -rojo- contra parque vehículos España - azul)

Evolución de los vehículos versus multas España / Fuente DGT

Si nos basamos en las cifras iniciales y en los escasos datos disponibles, el CTDA gestiona unos 5 millones de multas con un centenar de personas. El Centro basa su filosofía en la automatización. Parece una obviedad que la primera fase de la gestión de las multas pueda gestionarse de manera mas eficaz gracias a la tecnología. Pero en el momento que entra en escena una segunda fase, los recursos, no es un tema tan claro.

Respuestas a los recursos automatizados

A nadie se le ocurriría plantear que un Juzgado resolviera cualquier tipo de recurso de forma automatizada. Cada recurso es en sí susceptible de ser leido y respondido por una persona física. Cada caso es diferente. Si un Juzgado se colapsa con una media de dos casos por día ¿como se entiende que un equipo de 100 personas pueda gestionar 5 millones de multas y más de un millón de recursos? ¿Alguien los lee?

A diario, en turnos de 24 horas 7 días a la semana, están generando no sólo cerca de 15.000 multas, sino lo más importante respondiendo al menos 5.000 recursos – un tercio de las multas se recurren en primera instancia-. Es decir, si un Juzgado con diversas personas esta colapsado con dos casos diarios, ¿cómo es posible que otra Institución Pública que debe velar por el cumplimiento de la Ley pueda generar un mínimo por persona de 150 multas y 50 recursos en una jornada de ocho horas?

La respuesta para las multas es sencilla. La automatización del sistema. La respuesta para los recursos es menos clara. Un recurso no puede automatizarse simplemente por el derecho que asiste al ciudadano a que su reclamación sea atendida no sólo en orden sino también en forma. Paradójicamente es el propio gobierno quien con este sistema del Centro ha creado una indefensión clara al ciudadano. Los recursos no sólo no son atendidos personalmente, sino que son clasificados en muchos casos por lectura de personal no cualificado para el tema. Nadie entendería la resolución de un recurso judicial en manos de una persona sin la preparación adecuada. La esencia es que los recursos son temas jurídicos, aunque para la DGT sean simplemente temas monetarios.

Un nuevo camino para los bufetes mediáticos

Esto abre un gran dilema para el futuro del Centro. Cuando las formas en derecho no se cumplen, como parece el caso, cualquier Juzgado podría considerar que se incumplen las mínimas garantías jurídicas de los consumidores en la resolución de los recursos de la DGT. Esto podría abrir el melón de la anulación masiva de todas las multas con un recurso que no haya sido atendido de forma adecuada. Como en el caso de las cláusulas suelo, un nuevo camino para bufetes mediáticos.

Aumento visitas Arriaga Associados debido a sentencia europea claúsulas suelo:

Arriaga Asociados busquedas google / Ecoonomia.com

A diferencia de la imprudencia de los bancos, aquí podemos asistir a una practica en contradicción con los derechos fundamentales de los ciudadanos desde el propio corazón del Estado. Europa ya ha fallado sobre varias infracciones contra los derechos de los consumidores en España y el tema de las multas puede ser un nuevo caldo de cultivo. 

El afán recaudatorio de la DGT no debe olvidar que cualquier sanción y cualquier procedimiento debe respetar al máximo los derechos de los ciudadanos. Porque en todo caso parece que gestionar, por mucha tecnología existente, 150 multas y 50 recursos - que deben leerse de forma individual, como cualquier recurso en un juzgado - para un administrativo en una jornada de 8 horas no es precisamente la mejor garantía de atender los derechos del multado.