Ser, hacer y parecer... ¡Lentejas!

"La vida es así, no la he inventado yo"

Así rezaba una canción de hace más de 40 años de un cantante italiano (Sandro Giacobbe). Y aunque la letra de la canción dista mucho de gustarme, lo cierto es que... ¡qué razón tenía esta parte del estribillo!

Quieres promocionar en tu empresa, piensas que vales mucho (y es verdad que lo vales), pero estás esperando a que alguien descubra ese diamante en bruto que llevas dentro; ese "privilegiado" que tenga el honor de descubrir tu talento para promocionarte para un puesto mejor; bien para un ascenso, o para proponerte a ese departamento del que tanto anhelas formar parte. Pues... ¡siéntate y sigue esperando a tu príncipe azul! Sí, sí... sigue esperando...

La vida no es así. Trabajar para ser mejor profesional (y mejor persona), y obtener unos resultados extraordinarios (es decir, un desempeño por encima de lo esperado), no es suficiente. Digamos que esto es una cuestión sine qua non para el desarrollo de tu carrera profesional, pero necesitas algo más. Lo lamento. Ser y hacer, ¡no son suficientes! ¡Y esto son lentejas! O alguien se entera de quién eres, de lo que haces y de lo que eres capaz, o no tienes nada que hacer. Vamos, que o te curras un poquito lo de "parecer" (con fondo, claro; nada de "postureo" sin fundamento), o la llevas clara.

Podrás quejarte de que esto no va contigo, de que no es justo, y de todo lo que quieras. ¡Total!, cada uno es libre de quejarse, por supuesto. Pero entonces no te quejes de que otros te pasen de largo, se posicionen y consigan lo que se han propuesto (que puede ser exactamente lo mismo que tú pretendías... ¿no?).

Ya sé que no nos han educado así, que sería más fácil de la otra manera (esa es la pura verdad), mas no nos queda otra. Así que déjate de cuentos de Disney en los que alguien vendrá y descubrirá todos tus talentos; deja de pensar que el mundo sin ti se está perdiendo algo grande, y que es una pena que nadie se haya dado cuenta aún. Esto último será verdad, y de la buena, si no te haces cargo tú mismo de trabajarte tu visibilidad un poquito; eso sí, con cabeza, con una estrategia clara para alcanzar tus objetivos, fijándote en cómo lo hacen otros e incluso contando con la ayuda de un coach o un mentor experto en estos asuntos.

Vender nunca fue fácil, y siempre tuvo un cartel un tanto "malo". Y venderse me consta que suena mucho peor... Ya es hora de quitarte esa idea. Si tú no "te vendes", ¿quién lo va a hacer por ti? ¿No crees incluso que no hacerlo es un tanto irresponsable? No pienses sólo en ti. Piensa que si los demás no sabemos qué tienes para ofrecernos, para hacer de este mundo un lugar mucho mejor, difícilmente podremos disfrutar de ello. ¿Preparado? Te estamos esperando.

 
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información