Pensionistas, empresarios y planes de pensiones de empleo

¿Cómo paliar el previsible descenso de las pensiones? ¿Cómo favorecer el crecimiento a largo plazo? Resulta innegable la necesidad de reforzar el ahorro destinado a las pensiones complementarias por dos razones:

  1. Las pensiones públicas están en retirada. Al ritmo que lleva, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se agotará en diciembre de 2017. Diversos estudios alertan de que en 2050 la cobertura de la primera pensión sobre el último salario será del 50 por ciento, frente a más del 70 por ciento actual.

  2. Una gran debilidad de nuestra economía es el excesivo endeudamiento externo y la previsión social complementaria ayudará a fortalecer el ahorro interno, facilitando el acceso de las empresas nacionales a los mercados financieros y facilitando el crecimiento económico sostenido.

Y, sin embargo, la previsión social en las empresas en España permanece históricamente en unos niveles muy bajos, salvo la excepción vasca. Las EPS Vascas han acumulado recursos para la jubilación superiores al 20 por ciento de su PIB, el doble de lo que en España suponen los planes de pensiones. Lo cual permite ser optimistas: tomando medidas, se mejora la situación de la previsión social complementaria.

Ante esta situación resulta razonable impulsar la previsión social individual y sobre todo la vinculada a empresas. Todas las empresas deberían facilitar el acceso a un plan de pensiones en el que se canalicen tanto sus aportaciones como las que potencialmente pueda hacer la empresa en su favor. La generalización de los planes de empleo beneficia tanto a los trabajadores como a los pensionistas, los empresarios y a la sociedad en general. Merece la pena recordar las ventajas sociales que comporta.

¿CÓMO BENEFICIA A LOS TRABAJADORES?

  • Permite a los empleados tomar decisiones de ahorro en su propio interés con menos incertidumbre que depender exclusivamente de la pensión pública.

  • Reduce la incertidumbre sobre las pensiones, siendo las pensiones privadas un complemento necesario ante unas pensiones públicas inciertas.

  • Aumenta la rentabilidad de los ahorros de las familias y mitiga el oligopolio bancario

  • Los fondos de pensiones desarrollan los mercados financieros no bancarios, aumentando la resistencia de la economía ante una crisis bancaria y reduciendo su impacto en el desempleo.

  • Aumenta la transparencia de las empresas y la información que emiten a los accionistas, empleados y al mercado en general dado que los fondos de pensiones demandan información exhaustiva y completa antes de invertir.

¿CÓMO BENEFICIA A LOS PENSIONISTAS?

Casi nadie repara en el efecto beneficioso que un mayor ahorro de los empleados induce sobre los pensionistas. Una vez causada la pensión, la fórmula en vigor recientemente aprobada en la reforma de pensiones, limita la revalorización de las estas. Esto supone que una inflación fuerte mella la capacidad adquisitiva de los pensionistas.

  • Generalizar los planes de empleo contribuye a un crecimiento moderado en los precios, al reducir la demanda de consumo y por ello al mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones.

  • Refuerza el crecimiento económico a largo plazo, dado que facilita la financiación del crecimiento de las empresas cotizadas y con ello el empleo y las cotizaciones a la Seguridad Social, fundamental para que sea sostenible

  • Aumenta la capacidad de financiación del Estado y de las pensiones públicas, principal emisor de los activos que demandan los fondos de pensiones.

¿CÓMO BENEFICIA A LOS EMPRESARIOS?

  • Aumenta la capacidad de financiación vía mercados

  • Mejora el rating de la nación y con ello los costes financieros.

  • Reduce la dependencia del crédito bancario

  • Fomenta la financiación de los proyectos de expansión e innovación

En conclusión, es momento de impulsar la previsión social a través de las empresas en beneficio de todos.

 
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