Nazi Robot

Era una de esas mañanas de primavera en Casablanca, la perla mediterránea del Magreb, así le llaman los árabes a ese Marruecos por el que parece que no pasan los siglos. Volvía de uno de mis ‘breaks’ en una Conferencia sobre Tecnología que allí se celebraba, caminando por esos zocos de película de Humphrey Bogart. Me senté en el Imperial Café a escribir este artículo, abrí mi portátil, mire al cielo y empecé a buscar la inspiración, intentando descubrir lo mismo que sintió Humphrey cuando tomó el té con Ingrid Bergman en aquella maravillosa plaza de Casablanca.

Pensando en esa película y en aquel famoso Bar Rick´s lleno de nazis soplando whiskeys, levanté la vista de nuevo y en la enorme pantalla del Imperial Café en la que se veía la CNN vi algo que hizo teletransportarme a 1941, año en el que se filmó aquella obra maestra de Hollywood. La TV estaba sin sonido pero no era necesario escuchar nada, con esos Breaking News que desfilan en enormes banners en la parte inferior de la pantalla y son más que suficientes para enterarte de lo que pasa en el mundo sin abrir tu Twitter… ¨HITLER NEVER USED CHEMICAL WEAPONS¨, siendo consciente que la traducción de este banner y de la tremenda idiotez no es necesaria. Justo al lado del logo de la CNN en la parte superior del TV, aparecía otra frase que indicaba que se referían a las últimas declaraciones, no del tarado de Kim Jong-un desde Corea del Norte, sino del Secretario de Prensa de la Casa Blanca, y todo esto mientras tomaba un café en… Casablanca.

En mi efímera alucinación, miré a ambos lados por si no me había realmente tele transportado a 1941. A mi derecha se encontraban unos guiris demasiado ocupados con su té verde marroquí. A mi izquierda, Abdalah y Mohammed comentaban entre ellos las noticias sin apartar su mirada de la CNN… Finalmente Abdalah soltó en ese árabe tan suyo del Magreb un indiscutible Trump majnun!… la traducción también es innecesaria ya que mientras sonreían entre ellos y se fumaban con ansia vespertina su sheesha con sabor a manzana, supe que estaba en el año de la marmota y no en 1941 rodeados de nazis en Casablanca. Instintivamente recordé que estábamos en abril y que quizás llegaba con retraso el April´s Fool Day a Marruecos; eso tan sajón similar a nuestros Santos Inocentes. Pero no, definitivamente el Secretario de Prensa de la Casa Blanca había soltado que ni siquiera Adolf Hitler se había atrevido a usar armas químicas. En ese momento me dieron ganas de empezar a fumar sin parar aquella pipa de sheesha sabor manzana con Mohammed y Abdalah, pedir tres whiskeys como aquellos nazis que se creían colegas de Humphrey Bogart, y ya que el mundo se iba al carajo, al menos terminarlo con un poco de clase en el Puerto de Casablanca.

Pensando en grandes películas, yo seguía escribiendo estas líneas en la terraza del Imperial Café. Mi favorita es 2001: Una Odisea del espacio, y si aún no la has visto, cosa que dudo, hemos empezado muy mal esta relación... La forma minimalista y científica en la que director Stanley Kubrick ha construido con imágenes del espacio que flotan entre sinfonías de música clásica ese relato corto de Sir Arthur Clarke, The Sentinel, es increíblemente surrealista. Sorprendentemente, ha descrito el futuro de la conquista del espacio por la raza humana mucho mejor que cualquier otro libro o películas posteriores. En esta superproducción, y no haré ningún #Spoiler, la Inteligencia Artificial (IA) del computador conocido como HAL que está dirigiendo la nave espacial al planeta Júpiter desde la Tierra, se vuelve ligeramente paranoico. La Misión se dirige a un final catastrófico, similar a la misión lunar del Apolo 13 con aquel famoso… Houston, tenemos un problema. En una de las mejores escenas, HAL contesta a una de las órdenes de Dave, el humano comandante de la nave espacial, y le responde en negación, con una hermosa, tensa y metálica voz al estilo de Siri: “I’m Sorry Dave, I’m afraid I can’t do that…”, o si vieras la película en castellano: "Lo siento, Dave, me temo que no puedo hacer eso... "

La película es de 1968, hace casi medio siglo... 50 años después, la Inteligencia Artificial o IA, está en auge en todo el mundo, y desde todos los sectores se están contratando miles de ingenieros de software que construyen y programan esas hermosas máquinas y algoritmos basados en Deep Learning (en Spanish suena a título de película cuasi pornográfica: Aprendizaje Profundo). Al mismo tiempo que este boom de IA se produce, el patio mundial se llena de temerosos humanos, los mismos que un día dijeron que nunca tendrían un Smartphone, aterrorizados por el futuro que se les echa encima y que mientras se desplazan sin conductor en su coche eléctrico e inteligente, sacan dinero de cajeros automáticos, inteligentes también, o mientras terminan de subir otro selfie con cara de conejo a Snapchat; finalmente esa máquina inteligente les responde con una hermosa, tensa y metálica voz al estilo de Siri: “Sorry buddy, I’m afraid I can’t do that…" o volviendo al Spanish Siri: “Lo siento colega, me temo que no puedo hacer eso..."

Que no cunda el pánico. Lo más probable es que esa máquina sólo trate de salvar su vida evitando estrellar su coche contra un conductor borracho e idiota, le aconsejará ahorrar ya que está a punto de llegar el pago mensual de la hipoteca o simplemente tu terminal portátil e inteligente cree que 10 selfies vacacionales en 2 horas es una buena manera de autodestruir tu marca personal en redes sociales.

Hay una canción de Heavy Metal de los sublimes AC/DC que se titula “It’s a long way to the top“ o "Es un largo camino hasta la cima". Este camino de la Inteligencia Artificial hacia esa cima será un largo recorrido... Por desgracia, y como cualquier otro avance humano en la historia, se esperan grandes y dolorosos fracasos en este viaje para hacer de la Inteligencia Artificial una Tecnología que nos ayudará a alcanzar la vacuna contra el maldito cáncer y así entender mejor, como HAL deseaba, nuestra última frontera, el Universo.

Sin la necesidad de estrellar un Tesla conducido por algoritmos inteligentes, voy a poner un ejemplo de lo que será ese largo camino hacia la cima... Hace un año, Microsoft lanzaba una primera experiencia de interactuar con los jóvenes a través de las redes sociales. Para ello utilizaron un chatbot o individuo virtual, quien básicamente es un computador que aprende 'escuchando' los mensajes de los adolescentes en Twitter... El computador, robot o chatbot en cuestión creyó erróneamente que para conseguir seguidores debía de lanzar mensajes ofensivos, ya que según estaba aprendiendo, eso es lo que más llamaba la atención. Desgraciadamente, el chatbot no se equivocó en eso y decidió tuitear algo ofensivo escribiendo el tweet en cuestión: HITLER DID NOTHING WRONG… o básicamente, que Hitler nunca había roto un plato. Microsoft apagó al bocazas del robot y se disculpó por el error. La Casa Blanca ni despidió ni desconectó hace sólo unos días a su Secretario de Prensa por haber hecho prácticamente lo mismo, simplemente se disculpó de inmediato, algo también muy humano.

Las máquinas inteligentes, como los seres humanos inteligentes, aprenden de sus errores. Evolucionan para hacer nuestra vida en este planeta mucho más amable, y aunque será un largo camino hacia la cima para esta Inteligencia Artificial, un día, y ese día no está muy lejos, Microsoft probablemente reiniciará y relanzará ese chatbot. Puedo apostar que sonará mucho más como un ser humano, con sentido común, al que le gustan películas como Casablanca ó 2001: Una Odisea en el Espacio y no tengo ninguna duda de cuál será su primer tweet: “I’m Sorry Hitler, I’m Afraid I Can’t Do That… Again.”

Los robots tampoco quieren ser unos Nazis…

 
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