Nadie contesta lo que se le pregunta

Me refiero a políticos y famosos. Es curioso, muy curioso, pero siempre que escucho una entrevista a gente relevante por alguna cosa, es decir, alguien que tendría algo que decir sobre un tema de interés, interés general o interés para un sector determinado, los monosílabos SI o NO, desaparecen.

A veces  estás esperando la hora de la entrevista anunciada, generalmente por televisión, porque te interesa el tema que van a tratar y llega el momento y estás pendiente de las preguntas clave, de la pregunta importante sobre lo que te interesa mucho y escuchas con impaciencia, e invariablemente se salen por la tangente.

Pero además no se salen diciendo sencillamente no lo sé o no puedo decirlo. No, eso sería sinceridad y claridad. Prefieren soltar un discurso sobre sus opiniones y sus hipótesis que ni vienen a cuento ni interesan a nadie porque ya lo han repetido hasta la saciedad.

En estos momentos tan difíciles que estamos viviendo me he fijado detenidamente y prestado total atención a las preguntas que han hecho todos los medios a diversos políticos. El tema lo valía. Pues me he encontrado desde la pregunta a alguien del PP, no a un miembro cualquiera sino a alguien relevante, sobre si el gobierno iba a aplicar de inmediato el artículo 155 en caso de que la declaración de independencia se hiciera efectiva, reiterando que solo querían como respuesta un sí o un no y, sin embargo, la respuesta ha sido una larga disertación sobre si era necesario cumplir la ley y la constitución, etcétera, es decir..., nada.

Eso de cumplir la ley y la constitución ya lo sabemos. ¡¡¡¡No lo repitan más!!!!

Y lo mismo me ha pasado con la CUP. Misma pregunta en sentido contrario, es decir, qué va a hacer la CUP y cuándo en caso de no declarar la independencia y misma contestación, disertación y propaganda política del partido.

En fin, que todos han dicho "ni sí ni no, sino todo lo contrario".

He mencionado a dos partidos totalmente opuestos pero lo dicho vale para todos, absolutamente todos. Es en lo único que están de acuerdo, en tirar balones fuera cuando les preguntan.

¿De verdad nadie sabe qué hacer en esta situación o es que piensan que no valemos lo suficiente para que nos informen? ¿Se trata de prudencia? ¿De miedo a las consecuencias de una declaración valiente de las intenciones? ¿De no saber realmente nada pero no querer quedar como alguien sin importancia, sin acceso a la información relevante?

Están preguntando a los representantes más importantes del país. En sus manos está nuestro presente, nuestro futuro y el de nuestros hijos. Tenemos derecho a saber que están pensando hacer con todo eso. 

Su actitud no tiene sentido. Nos tienen en el limbo.

No lo sé, pero ver las entrevistas estos días resulta inútil y frustrante. Que pase lo que Dios quiera y ya nos enteraremos sobre la marcha.

 
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