La digitalización transforma el modelo de empleado

Se habla mucho de la digitalización, de la transformación digital y de su impacto en las organizaciones y en la forma de comunicarse. Para mí la digitalización es un cambio radical en la manera de gestionar y de vivir la empresa. No es simplemente un nuevo canal para comunicarte, no consiste en la mera incorporación de unas nuevas tecnologías, sino que implica una drástica transformación.

Uno de los grandes desafíos de la digitalización es que cambia el concepto de empleado: en primer lugar, porque la posibilidad de la deslocalización permite que los equipos trabajen en cualquier parte y a cualquier hora. Y, en segundo lugar, porque lo importante es quién colabora contigo, trabajar por objetivos y proyectos, y no si esa persona trabaja un día diez horas o una sola hora.

Hoy las empresas están abiertas a un proceso de innovación permanente donde todos los colaboradores han de estar dispuestos, todos los días, a revisar lo que hacen y cómo lo hacen. Eso conlleva modificar la manera de trabajar, supone el fin de la comodidad y de la defensa de nuestro espacio de confort. El aprendizaje ha de ser continuo.

De cara a la digitalización, las empresas han de formar a sus plantillas en dos campos fundamentales: social selling y contenidos. En el primer caso, el objetivo es que los empleados conozcan las herramientas para generar relaciones de calidad, siendo relevantes, ofreciendo beneficios y obteniendo la venta deseada. Es imprescindible alinear a todos los perfiles del equipo, y eso obliga a las compañías a invertir en formación específica, ad hoc, muy profesionalizada.

En materia de contenidos, la digitalización exige entrenar a los empleados para conocer cómo actúa el nuevo cliente digital, cómo efectuar prospección de nuevos clientes en redes sociales profesionales, cómo contactar y gestionar bases de datos en Linkedin y Twitter, qué se debe hacer y qué se debe evitar a toda costa en las RRSS, etc.

Los retos de la digitalización son enormes, pero las oportunidades que brinda son colosales. En el mundo hay más de 3.500 millones de personas con acceso a Internet, el equivalente al 47% de la población mundial, según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), un organismo dependiente de Naciones Unidas. En un solo año, 300 millones de nuevos internautas han debutado en la era digital. China, con 721 millones de personas enganchadas a la Red, es el líder, mientras India se coloca en segunda posición (333 millones de usuarios) y Estados Unidos queda relegado al tercer puesto en usuarios de Internet.

En este panorama, ¿quién pone en duda que el desafío de la digitalización es ser capaz de reinventar los organigramas de las compañías y dejar de pensar en local? Las empresas que tenemos presencia en diferentes países y regiones debemos desechar la idea de las fronteras y los continentes. Hoy en día las compañías y sus equipos tienen que pensar en sinergias e intereses comunes, independientemente del espacio o del huso horario en el que desarrollan su actividad.

 

 
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información