La arrogancia de los bancos

Cuando uno ha paseado por distintas etapas de su vida se da cuenta rápidamente de aquellos que transitan desde la arrogancia y la prepotencia. En el caso de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra las cláusulas suelo, ha quedado constancia de la actuación abusiva de algunos bancos.

Mientras algunas entidades aceptaban a regañadientes las anteriores sentencias, el ejemplo más claro la Caixa, otras, el ejemplo más claro el Banco Sabadell, se arrojaban a una táctica de engaños a los clientes con un fin mínimamente decente. Ofrecían cambiar las hipotecas afectadas por las cláusulas por otras hipotecas con interés fijo, pero siempre con la condición añadida de renunciar a cualquier tipo de indemnización futura.

Así como el Tribunal se ha pronunciado sobre el fondo de las cláusulas, los Juzgados, y sobre todo el Banco de España, deberían actuar de forma inmediata contra estas tácticas bancarias pertenecientes al siglo pasado. Abusar de los clientes nunca es el camino. Abusar desde una posición bancaria debería ser no sólo reprobable sino sancionable.

El Banco Sabadell es una entidad con tradición, pero su equipo de gestión ha demostrado muy poco respeto con sus clientes. Quizá la sentencia sirva para que algunos accionistas de pro de la entidad pidan explicaciones. No sólo por el quebranto en libros, sino por algo que algunos no entienden todavía, como es la imagen ante los consumidores.

El Banco Sabadell hoy no solo ha perdido en el Tribunal sino también en la calle. Lo primero lo pagarán con dinero, lo segundo, la imagen y el prestigio, seguramente le costará muchos años recuperarlos. 

 
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información