Hablar en público: los malditos errores

Una chica pelirroja levantó la mano, le acercaron un micrófono y me preguntó:

  • ¿cómo podemos evitar los nervios al hablar en público?

La sala se quedó en silencio, más de 200 recién licenciados me miraron expectantes. Sí, era un miedo general.

  • Seguramente hay técnicas de relajación muy efectivas, pero no creo que sea la solución

Percibí un gesto de decepción de la pelirroja.

  • ¿sabes cuál es la clave?, dije levantando la voz (caras…. esperanza de descubrir una fórmula secreta)

Y solté.

  • Atacar la causa, lo que origina esos malditos nervios… ¡el miedo al error! Y os diré algo más que es …fundamental

Contesté lo siguiente. El 99% de los errores que cometemos cuando hablamos en público no tienen ninguna importancia…atención: ¡si tú no se la das cuando están hablando! En mi caso personal, en innumerables ocasiones había algún error en los datos que mostraba mi power point, y es tan sencillo como decir por ejemplo “donde 3% es un 30%”…y continuar con absoluta y total normalidad. Comprobarás – créeme – que nadie se burlará ni nada similar, simplemente seguirán el hilo de tu exposición. Por supuesto hay que revisar el contenido una y mil veces pero si aun así te atascas o tropiezas en tu exposición,… ¡es un error leve! Sigue, no pasa nada.

Sabía que no era suficiente y mostré una slide que ofrecía alguna claves:

  1. Si utilizas un power point, has de sentirte muy cómodo con el contenido

  2. Sé tú mismo, si no eres chistoso...no lo intentes, siempre podrás apoyarte en una viñeta, etc.

  3. Ensayar tu exposición te permitirá identificar los momentos de más riesgo de atascarte e incluye alguna frase o palabra que te recuerde lo que has de decir

  4. Prepara algún chiste muy corto sobre los errores y utilízalo de comodín para reírte de ti mismo

En seguida supe que mis queridos universitarios ahora sí estaban más contentos, pero nuestra amiga la pelirroja no se dio por vencida:

  • ¿y qué pasa si el error es… grave?

Otra vez caras expectantes.

  • Recordad que eso ocurre el 1% de las veces. Y que los errores graves tienen que ver con el “contenido” de tu exposición, y eso se trabaja… ¡antes de la presentación! Es muy efectivo que pidáis a alguien que revise. Unos ojos ajenos ayudan a detectar fallos

Quise transmitir que todos podemos equivocarnos y, con cierto tono melodramático:

  • Hace unos días me tocó a mí, los datos que estaban mostrando correspondían a otra zona comercial. Grave. Sin perder los nervios dije que les enviaría el mismo día por email los números correctos pero que las acciones que se derivaban de las cifras buenas eran idénticas.

Ojo, los errores graves se evitan…antes de subir al escenario.

Y, fundamental: aprende del error pero no dejes que te atrape y condicione tus siguientes presentaciones. Dedicaré más artículos a este tema.

Toca escena, un spot de TV que proyecté un día que me equivoqué en una exposición, se rieron:

El próximo artículo sobre cómo usar los números para que nos empujen a la victoria…ojo no es fácil.

 
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