El futuro en el multitrabajo

Hablar de futuro en la economía siempre es complicado. A las teorías de la desaparición de los trabajos en los próximos años, quizás decenios, se suman nuevas teorías que perfilan la desaparición de los trabajos tradicionales, esos de horario cerrado y dedicación exclusiva, por un una serie de multitrabajos. Sumar pequeñas actividades para poder sobrevivir a final de mes.

Un ejemplo de esta nueva tendencia la podemos tener en las denominadas empresas de la última milla, las Glovo, Deliveroo y compañía. Allí miles de trabajadores desarrollan una actividad, la de repartidores, que en un buen número de casos es más una actividad complementaria que una actividad profesional única. 

Este nuevo escenario laboral debería estar acompañado de una activa política legislativa. Pero, si algo falla en España, y por ende en Europa, es que los políticos van muy por detrás de la sociedad y de las nuevas actividades económicas. El legislador piensa, por ejemplo, más en la recaudación que en la creación de empleo. Y ese matiz confunde una actividad generadora de empleo en un pozo propenso a, sin ir más lejos, las inspecciones. Desconocemos si en unos años el multitrabajo será la base de la sociedad, pero sí podemos afirmar que ahora avanza con rapidez y ninguna legislación ha sido capaz de entenderla.