El cliente ya no es cautivo

Un cliente más informado es más infiel por naturaleza que uno desinformado, tiene la posibilidad de comparar. Internet ha abierto la veda a nuevas fórmulas que vienen a remover los cimientos de industrias de vacas sagradas, que hasta ahora estaban más centradas en la excesiva rentabilidad del producto o servicio que en la satisfacción del cliente.

Sectores como la música, se tambalearon hace años. Ahora no es raro ver a grupos musicales de antaño haciendo giras musicales para recaudar lo que antes recaudaban a través de la venta de CDs o en playbacks.

Es verdad que estas disrupciones llevan añadidos algún tipo de “despistes, como puede ser la piratería, que hacen mucho daño por el camino. La normalización de estos cambios nos lleva a otras fórmulas a las que debemos adaptarnos. Antes nos obligaban a comprar un disco entero y ahora elegimos lo que nos gusta, incluso con tarifa plana como puede ser Spotify, o Google, Amazon o Apple, estos tres últimos con el apellido Music.

Otro sector afectado ha sido el mundo del vídeo y cine. Las salas de cine están medio vacías, surgen nuevos proveedores de contenidos bajo demanda como las operadoras, o nuevas formulas como Netflix. Los videoclubs perecieron por el camino.

El sector del transporte, en concreto el taxi, se ha visto también invadido por los coche ecológicos sin conductor o vehículos con conductor como Uber o Cabify, que mejoran considerablemente el servicio o por lo menos lo parece. Ni que decir tiene cuando ya sea una realidad que dichos vehículos sean autónomos.

Por último, el mundo de la energía que junto con el agua serán los dos recursos donde más luchas de modelo de negocio puede haber de aquí a unos años. Tesla ha abierto un camino demasiado evidente pero no interesado por parte de los operadores habituales, que dominaban hasta la fecha el modelo de generación y reparto de la energía. Señores, se acabó el rollo a medio plazo. En cuanto al agua no lo parece, pero con el cambio climático y el aumento de la población veremos cómo el petróleo dejará de ser el oro negro en beneficio de oro transparente. Al tiempo, creo que ya no estaré para verlo, o no…

 

 

 
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