El cambio climático: un aviso desde el siglo XVII

“Un tercio del mundo ha muerto.”

Angélique Arnauld, abadesa de Port-Royale-des-Champs, Francia, 1654.

 

Así comienza uno de los libros más interesantes (y densos) que he leído en el último año. “El Siglo Maldito” de Geoffrey Parker describe el impacto de la Pequeña Edad de Hielo o la Crisis General de la que buena parte del mundo fue víctima en el s.XVII.

Seguramente recordaréis aquellas bucólicas pinturas flamencas de canales helados. El lado oscuro de esas bellas imágenes son los crudos inviernos que azotaron Europa durante varios años de ese siglo, combinados con constantes sequías que impedían las cosechas interrumpidas por períodos de lluvias torrenciales que hacían aún más daño.

No fue un fenómeno sólo europeo. La climatología cambiante azotó a inmensas partes del planeta, desde la India y China hasta el valle de México, pasando por el África subsahariana.

La combinación de menores manchas solares y mayor actividad volcánica se correlacionan con un período de temperaturas estivales bajas (entre 1 y 2 grados menos).

1 y 2 grados menos. Puede parecer poco pero tuvo un impacto brutal en las cosechas agrícolas. Las hambrunas fueron generalizadas, las plagas aumentaron, la mortalidad fue enorme,… llegando a niveles apocalípticos para los habitantes de esa era.

Toda esta agitación climatológica tuvo sus lógicas consecuencias sociales y políticas. El s.XVII es abundante en rebeliones, guerras civiles y religiosas y guerras entre estados.

Las tensiones sociales, políticas y religiosas ya existentes acabaron explosionando al añadirse el factor hambruna y muerte. Se generó un círculo vicioso en el que esas guerras sólo agravaban esas hambrunas y muertes.

La Guerra de los Treinta Años, la guerra civil inglesa, la guerra dels segadors, la caída de la dinastía china Ming…son solo unos pocos ejemplos de conflictos afectados o causados por las condiciones climatológicas.

Una de las lecciones del libro es que, en muchos casos (España, Inglaterra, China…), una respuesta a esos problemas sociales y políticos basada en los mismos preceptos que hasta la fecha no conducen sino al fracaso. Fueron aquellas sociedades (como Japón) que buscaron soluciones heterodoxas las que mejor pudieron salir de esa Crisis General.

Esa Pequeña Edad de Hielo del s.XVII nos puede servir como ejemplo de lo que nos puede pasar con nuestro Cambio Climático. Ese cambio climático ya está aquí y, parece que por desgracia sólo podemos trabajar en minimizar sus consecuencias.

Cuando se habla de los efectos del cambio climático, parece que se omiten los efectos sociales y políticos que puede causar. La Historia nos demuestra que las revoluciones, las grandes migraciones en forma de invasión (la caída de los Ming fue a manos de los manchúes que huían del hambre) y las guerras son parte de esas consecuencias climáticas. Sin ir más lejos, uno de los factores que desencadenaron las primaveras árabes de principios del s.XXI fue el gran aumento del precio del pan.

Sin duda, hemos de confiar en la tecnología para que nos ayude a mitigar los efectos del cambio climático, pero la Historia nos recuerda que no todo es controlable.