2018, ¿el año del audiolibro?

​Seguramente habréis visto los anuncios en televisión de Storytel. Ha sido el pistoletazo de salida al año del Audiolibro. No tardaremos en ver anuncios o artículos sobre el desembarco en España de la marca de Amazon “Audible” o de cómo Google comercializa audiolibros en español.

Todo apunta a que 2018 va a ser el año del desembarco del audiolibro en español, un producto con notable éxito en el mercado anglosajón y que ha de permitir al sector editorial ampliar el público al cual hacer llegar sus contenidos.

Porque el audiolibro es eso: otra plataforma para hacer llegar a un consumidor, no necesariamente lector, los contenidos editoriales.

El audiolibro ha de permitir competir con más armas frente a esos otros generadores de contenido llamados Facebook, Netflix o el jueguecito del móvil de moda.

Dentro de la competencia por dar algo con lo que rellenar los espacios de ocio de la gente, el audiolibro es complemento y no competencia del libro.

O al menos así lo veo. El audiolibro creo que está más destinado a ese no lector o lector muy ocasional, pero que puede disfrutar escuchando una buena historia mientras corre sus kilómetros de entrenamiento, va a trabajar en transporte público o realiza un viaje de placer en coche.

La parte más difícil del audiolibro ya la tiene hecha el sector editorial: una buena historia.

Pero el audiolibro también es un producto complicado y caro. Se necesita una inversión importante para crearlo (con el audiolibro, la potente y brillante industria del doblaje en castellano puede conseguir un interesante trabajo adicional), multiplicada por las miles de buenas historias que pueblan los fondos editoriales actuales.

Esta inversión inicial importante es la que ha hecho que algunos players comercializadores ofrezcan a las editoriales la creación gratuita del audiolibro…a cambio de la exclusividad en su comercialización. Esta opción puede resultar interesante para editores pequeños o medianos que quieran probar, factor importante ya que, recordemos, nadie sabe si el mercado del audiolibro tendrá tanta aceptación en el mercado español como en el anglosajón.

Cuando hablo de “mercado español”, en el caso del sector editorial, me refiero al mercado mundial de lengua hispana, es decir, España y América Latina. Normalmente, los contenidos editados en España son publicados sin prácticamente alterar nada del lenguaje en su publicación en América Latina.

Pero, ¿qué pasará con el audiolibro? ¿Se comercializará bien un libro “doblado” al español de España en México o Colombia? Y a la inversa, con un libro doblado en español de México y su venta en España. Una de las grandezas de la lengua española es su gran variedad lingüística y sonora de España y los diferentes países de América Latina. ¿Quizás para el caso del audiolibro puede ser una desventaja económica al necesitar varias versiones? Es una incertidumbre que veremos resuelta pronto.

Lo que sí que creo es que este 2018 oiremos hablar mucho del Audiolibro. Y sobretodo escucharemos las buenas historias de los libros que nos enamoraron.  

 
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