Como des-“bloquear” las ineficiencias en el alta de clientes

La creación de un repositorio compartido entre los diversos bancos e instituciones financieras en Blockchain y la incorporación de clientes ayudaría a simplificar la ineficiencia

Una cola de clientes ante una ventanilla bancaria / EFE

Una cola de clientes ante una ventanilla bancaria / EFE

Blockchain está de moda. Supone la llegada de la economía colaborativa, barata y descentralizada al mundo financiero, que siempre ha recurrido a pesadas estructuras centrales. Es decir, un verdadero sistema peer-to-peer, como aquellos que cambiaron para siempre el modelo de negocio de la música en mi juventud (hablamos ya de los años 90). Además, la naturaleza distribuida de Blockchain lo hace un sistema muy seguro para cualquier tipo de transacción. Donde se necesita confidencialidad y rendimiento, desintermediación y extrema intolerancia a fallos, Blockchain es la respuesta.

Muchas veces se percibe Blockchain como algo complejo y difícil de entender, pero si somos capaces de simplificarlo, buscar las capacidades de aplicación que ofrece resulta sencillo. Esto me hizo pensar en uno de los procesos que a día de hoy afectan más tanto en esfuerzos como en costes a las entidades bancarias cuando dan de alta a un cliente, el conocimiento del cliente (conocido comúnmente como KYC por su acrónimo en inglés) ¿Es este proceso susceptible de aplicar Blockchain?

Generalmente, el proceso KYC implica dos pasos, la identificación del cliente y la comprobación de su historial y documentación aportada (Due Diligence). En la identificación del cliente los bancos deben verificar su identidad (nombre, dirección, fecha de nacimiento, número de identidad único, etc.), mantener comprobantes de los documentos utilizados en la identificación y tener procedimientos para determinar que el potencial cliente no aparece en listas de sospechosos de terrorismo y similares.

En el Due Diligence además de las comprobaciones básicas del historial del cliente y los documentos proporcionados, se deben realizar comprobaciones detalladas sobre las estructuras de propiedad, las relaciones, las sanciones, las menciones en las redes sociales, las noticias negativas, etc. Realmente, este es un proceso continuo que requiere la vigilancia de las transacciones de todos los clientes, informar cualquier actividad sospechosa; y posiblemente rehacer el proceso cada vez que haya un cambio en la “identidad” del cliente.

¿Y por qué es ineficiente?  La razón es que casi todos los clientes (individuales o institucionales) tienen relaciones con más de un banco y tanto el cliente como los bancos están repitiendo este proceso cada vez que un nuevo cliente abre una cuenta. Además, las entidades invierten mucho esfuerzo manual en leer y dar sentido a numerosos documentos y estructuras legales que conectan al cliente con cualquier cosa remotamente sospechosa.

Un banco promedio gasta alrededor de 50 millones de euros al año en cumplimiento del KYC  y este coste aumenta cada año debido a requisitos regulatorios aún más estrictos. Además se tarda en promedio entre  8 y 12 días en dar de alta a un nuevo cliente. La creación de un repositorio compartido entre los diversos bancos e instituciones financieras en Blockchain y la incorporación de clientes ayudaría a superar la ineficiencia. Blockchain crea un repositorio altamente seguro a prueba de alteraciones que se convierte automáticamente en una prueba para los reguladores, así como también pueden convertirse en un nodo en la cadena de bloques y ver toda la información. Sin embargo, para completar de hacer eficiente el proceso, necesitamos complementarlo con las capacidades que nos ofrece la inteligencia artificial.

Así, podemos usar las capacidades del reconocimiento óptico de caracteres (OCR) para leer y comprender los diversos documentos, almacenarlos en un repositorio compartido inalterable basado en blockchain que también es visible para los reguladores, utilizar la analítica avanzada y el aprendizaje automático (machine learning) para realizar un análisis profundo, razonar sobre la información para detectar anomalías y reducir los falsos positivos; y crear aplicaciones distribuidas y contratos inteligentes para alertar automáticamente a los participantes sobre cambios en el estado o posición de un cliente.

Esto me hace pensar que muchas veces pensamos en buscar aplicaciones a la tecnología, en lugar de entender los procesos de negocio y sus ineficiencias. No se trata de buscar “casos de uso” de Blockchain sino más bien que puede aportar a nuestra actividad. En el caso del alta de clientes y los procesos de KYC, la combinación de analítica avanzada, Inteligencia Artificial y Blockchain son la respuesta para conseguir la eficiencia.

 
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