Caixabank proclama su independencia

La entidad constituye CaixaBank Wealth con 7 expertos en gestión de patrimonios, por lo que cubre todas las posibilidades que ofrece el marco regulatorio de MIFID II

Las oficinas centrales de Caixabank, situadas en la avenida Diagonal de Barcelona / CG

Las oficinas centrales de Caixabank, situadas en la avenida Diagonal de Barcelona / CG

CaixaBank ha anunciado la creación un nuevo servicio de asesoramiento independiente, bajo la nueva regulación MIFID II, que se denominará CaixaBank Wealth y que es pionero en la banca española. La estructura organizativa de esta nueva unidad especializada está integrada inicialmente por 7 expertos en gestión de patrimonio, con amplia experiencia y conocimiento del mercado financiero en todos sus ámbitos, para dar servicio al negocio de Banca Privada de la entidad.

La estructura organizativa está separada y se realiza un cobro explícito del servicio de asesoramiento de forma que el cliente puede conocer de antemano el coste asociado con la máxima transparencia. Además, el cliente tendrá a su disposición una gama más extensa de productos y servicios dando acceso a gestión pasiva y clases sin comisión de comercialización en los distintos instrumentos financieros.

El cobro explícito, si bien ya es una realidad en otro tipo de entidades como agencias y sociedades de valores, no es tan común en la banca en donde la realidad hasta ahora era la de ocultar las comisiones que se les cobraban a los clientes. Por este motivo, con este movimiento, Caixabank se desmarca de sus competidores y cambia el mercado de distribución financiera.

El espíritu de MiFID II: dependencia o independencia

El objetivo de la normativa europea es el de evitar al máximo los conflictos de interés en la prestación del servicio de asesoramiento. Como ya avanzamos en Ecoonomia, MiFID II comportaría importantes cambios en el negocio bancario, en especial en lo que se refiere a incentivos o retrocesiones: para que el asesoramiento pueda calificarse como independiente no se podrán aceptar o retener honorarios, comisiones u otros beneficios abonados por terceros, en relación a la prestación del servicio a los clientes.

Además, para poder hablar de "independencia"  en el servicio, el artículo 24.7 de MiFID II establece que la entidad en cuestión deberá incluir entre su asesoramiento una amplia gama de instrumentos financieros adecuados, y el acceso a dichos instrumentos deberá incluir un número apropiado de instrumentos de terceras partes.

Como la CNMV no se pronunció al respecto de "amplia gama de servicios financieros", acudimos a ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados que supervisa a la CNMV y homólogas de los Estados Miembros) que sí especificó que las entidades deberán definir e implementar un proceso de selección para evaluar y comparar diferentes instrumentos financieros disponibles en el mercado. El número y variedad de los instrumentos deberán ser proporcionales al alcance de los servicios de asesoramiento ofertados por el asesor independiente y ser consideradas suficientemente representativas de los instrumentos disponibles en el mercado. Entre los criterios para comparar, los instrumentos deberán incluir aspectos como el riesgo, los costes y la complejidad, así como las características de los clientes. En aquellos casos en los que no sea posible realizar el proceso de selección anterior, debido al modelo de negocio o el alcance específico de los servicios prestados por la entidad, no podrá calificarse el servicio como independiente. 

Por terceras partes, se entiende aquellas entidades con las que deben carecer "de vínculos estrechos con la empresa de inversión". 

La propuesta de Caixabank Wealth

Mediante CaixaBank Wealth, se priorizará la estrategia de inversión que mejor se adapte en cada momento, de acuerdo con los objetivos de rentabilidad, riesgo, plazo y liquidez que necesite el cliente. El gestor Wealth será el encargado de diseñar la estrategia de inversión, siempre en el marco de un contrato de asesoramiento que establecerá los parámetros de la relación con la entidad. Además, el gestor podrá elaborar una visión agregada de las posiciones del cliente, incluidas las que mantenga en otras entidades, con un análisis conjunto del riesgo y distribución de activos.

En línea con la transparencia a la que obliga MiFID II, la estructura organizativa está separada y se realiza un cobro explícito del servicio de asesoramiento, cuyo mínimo está fijado en 30.000 euros, de forma que el cliente puede conocer de antemano el coste asociado. Además, el cliente tendrá a su disposición una gama más extensa de productos y servicios dando acceso a gestión pasiva y clases sin comisión de comercialización en los distintos instrumentos financieros.

Como cliente de CaixaBank Wealth también podrá tener acceso directo a equipos de especialistas que diseñarán la mejor solución a sus inversiones. Actualmente, CaixaBank cuenta con 700.000 clientes con contrato de asesoramiento por lo que maximiza el valor de su propuesta.

El resto de entidades optan, de momento, por el asesoramiento no dependiente.