El suplicio de la renovación del DNI

Los escasos recursos y la nula tecnología del Ministerio producen grandes retrasos durante estos meses previos al verano

Web cita previa renovación DNI

Web cita previa renovación DNI

Si alguno de ustedes se ha encontrado en la tesitura de renovar el DNI estos días, se habrá dado cuenta de que es, ante todo, un suplicio. Aunque algunos no lo crean, principalmente en el Ministerio, la renovación de los documentos de identidad y pasaporte no es un acto baladí, sino una obligación de los ciudadanos. Como tal obligación, aparte de ser pagada debería ser gestionada con un mínimo de dignidad por la Administración.

Oficinas saturadas, retrasos de meses

Un simple repaso a la web "Cita Previa DNI" del Ministerio, permite ver que la mayoría de ellas, las citas, se están proponiendo para uno o dos meses de retraso. Un acto administrativo de suma importancia para la mayoría de ciudadanos se ha convertido en un verdadero caos. Las oficinas, sin cita previa, están al borde del colapso con colas desde la madrugada. Todo menos un país civilizado. La falta de respeto por los ciudadanos llega a su cúspide en un acto tan sumamente trivial como necesario como la renovación del DNI, e incluso del pasaporte.

Renovación DNI pantalla

La falta de previsión del Ministerio del Interior tiene su máximo exponente en los menores. Con apenas disponibilidad de plantillas para las tardes - recordemos la obligación de los niños de asistir al colegio - las esperas pueden superar los tres meses. Es decir que, si alguno de ustedes piensa en un viaje para los meses de verano con menores sin pasaporte, ya va tarde. 

Efecto en la economía diaria, ¿dónde está la tecnología?

El Ministerio del Interior no entiende que el tiempo de los ciudadanos forma parte de la economía. Obligar a perder una mañana o a planificar una cita a dos meses vista es un acto ciertamente ridículo en cualquier sociedad moderna. A estas alturas del siglo XXI el sistema de gestión de los DNI y pasaportes es tan rudimentario como a principios del siglo pasado. Parece mentira que una Administración que en algunos ministerios, como Hacienda, exhibe una serie de pautas tecnológicas por encima de la media en muchos países, siga burlándose del ciudadano en una tema como el DNI.

Las colas a las puertas de las comisarías para renovar el DNI son frecuentes desde hace meses / CG

A estas alturas con los certificados digitales se hace extraño que no exista algo así como la renovación automática de los DNI sin la presencia "in situ" de los individuos. En un mundo digitalizado. En un mundo en el que la Administración dispone no sólo de las fotografías, sino de los datos y, cómo no, las firmas de cada ciudadano, parece inaudito que no se haya establecido un sistema para que, al menos, las renovaciones puedan cursarse de forma automática con recepción en el hogar del mismo.

Un sistema usado por ejemplo con las tarjetas de crédito, a veces más sensibles que el DNI, parece alejado de las mentes pensantes del Ministerio. Sorprende que a estas alturas nadie en esa Administración haya pensado no sólo en los nervios de los ciudadanos sino en la economía del país. Sólo las horas perdidas en inútiles colas, sin cita previa, o en citas para dos meses en un sistema obsoleto constatan que algo no funciona bien. Al final las economías funcionan cuando los ciudadanos sienten un respaldo de la administración. Cuando, por el contrario, se sienten ninguneados simplemente aparece la ira. El DNI y el pasaporte son una obligación legal. Lo mínimo que uno puede esperar de su Administración es que agilice esos trámites y que no embrolle con poco personal, y poca disponibilidad.