El 'clickbait' como financiación del periodismo en España

El fenómeno que podríamos traducir como 'ciberanzuelo' se ha convertido en una práctica habitual en todos los medios digitales

Pescador tirando el anzuelo

Pescador tirando el anzuelo

El 'clickbait' es un neologismo en inglés, traducido como 'ciberanzuelo', que describe los contenidos sensacionalistas en Internet creados para generar multitud de visitas y, por ende, más ingresos publicitarios en las webs. Versan sobre temas especialmente atractivos para ser clicados, siempre jugando con titulares y contenidos, en muchas ocasiones poco documentados y de baja calidad. Están construidos para ser virales en redes sociales.

Faldon de clickbait de un medio digital

El 'clickbait' no es un fenómeno nuevo

Aunque parezca una actividad moderna es ciertamente un fenómeno antiguo. Es lo que denominamos de toda la vida "la prensa amarilla". Esta forma de periodismo nació a finales del s.XIX en la ciudad de Nueva York por  la pugna para captar nuevos lectores entre el New York World, curiosamente de Joseph Pullitzery el New York Journal. La baza eran grandes titulares, noticias principalmente de desgracias, siempre llevándolas al máximo de su repercusión para captar los sentimientos más bajos del lector.

Portadas prensa amarilla siglo pasado

Fue otro diario de Nueva York, el New York Press quien en un artículo bautizo esta nueva prensa: "We called them Yellow because they are yellow". Algo así como "Los llamamos amarillos porque son  cobardes", usando la doble acepción de la palabra Yellow en inglés, amarillo y cobarde. El fenómeno se traslado a Europa, y medios como el Evening Standard de Londres o el propio Bild de Alemania, han sido dos de los más grandes ejemplos las últimas décadas. En España curiosamente no ha existido ningún medio escrito referente que pudiéramos calificar de amarillo. Lo más cercano sería "El Periódico de Cataluña", aunque sin llegar al nivel del medio inglés.

La irrupción de internet y los medios digitales en España

En un principio la mayoría de medios escritos mutó a su versión digital en España. Los primeros fueron "El Mundo" y "El Periódico" en el ya lejano 1994. Hasta 1998 no apareció el que podríamos decir primer medio íntegramente digital en España. Fue el diario 'Estrella Digital' fundado por el periodista cordobés Pablo Sebastián. Un par de años más tarde la cifra de medios digitales ascendió a más de 50. La mayoría con escasos recursos y centrados en temáticas muy específicas. 

Poco después, en 2001, nació "El Confidencial". El primer diario digital que, al cabo de los años, comenzó a hacer sombra a las versiones digitales de la prensa escrita. Casi una decena de años más la irrupción de nuevos medios, por encima del centenar, canibalizó el sistema. Nuevos diarios, por citar algunos, como OkDiario, Crónica Global, El Independiente, VozPopuli, EsDiario o el Huffington Post competían por el mismo pastel de la publicidad.

Logos diarios digitales en España

A diferencia de la época escrita, en esta nueva fase algunos medios denominados amarillos han conquistado la esencia del negocio, las visitas, lo que ha obligado a todos los medios, incluida la prensa escrita que huía de cierto amarillismo, a posicionarse con historias de 'clickbait' ante el horror de alguno de sus lectores. No es extraño ver noticias, cuanto menos curiosas, en medios de primer orden con un tono sensacionalista imprescindible para poder mantener las cifras de visitas.

Las 'Fake News' una de sus consecuencias

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la apuesta por el sensacionalismo no es realmente periodismo de calidad, pero sí una decisión centrada en los lectores. Estos quieren, o a veces deberíamos decir queremos, esa información. El periodismo escrito ha circulado hacia su integración con el medio televisivo a través de la viralización permanente de las redes. Ahora el análisis, los datos, la información, son menos importantes que el impacto o la velocidad de la información. Las 'Fake News' tienen curiosamente en este campo su principal foco de crecimiento.

El ahora llamado 'clickbait' tiene su momento dorado en las desgracias o en los momentos más tensos de la historia de un país. El periodismo clásico ha perdido su hegemonía cuando sus contenidos han sido elevados a una categoría que muchos lectores no sólo ignoran, sino que no desean. Mandan las visitas, mandan las noticias de lectura fácil. Pierden la calidad y las noticias de fondo. Eso, que parece una obviedad, no debe hacernos olvidar que al final una lectura rápida sin análisis es como un consumidor sin apetito. Y los medios, como los clientes, necesitan de gente con apetito para funcionar.