Oposiciones, educadores y sociópatas

El reto en la educación es tener profesores eficaces en el siglo XXI, y para ello los criterios de selección del siglo XIX no son válidos

Una de las pruebas de oposiciones celebradas en Silleda / EFE

Una de las pruebas de oposiciones celebradas en Silleda / EFE

Detrás de las quejas y reclamaciones de los opositores a magisterio, especialmente en enseñanza secundaria, existe un mal mayor que amenaza el futuro de nuestros jóvenes y que tiene su origen en una inadecuación del profesorado a las necesidades formativas del presente, agravado con los recortes derivados de la crisis y una grave carencia de planificación de recursos humanos a medio y largo plazo.

Envejecimiento y planificación de las plantillas

Llevábamos años sin convocatorias de oposiciones. Resulta lógico que se haya registrado una avalancha de opositores, muchos de ellos con gran experiencia docente como interinos. Por supuesto, lo que ha pasado es injustificable, especialmente en secundaria, pero el análisis profundo remite a los males estructurales de nuestra educación.

Según los datos oficiales del Ministerio, referidos a 2016, casi el 40 por ciento del profesorado de secundaria y más del 30 por ciento de los maestros tienen más de 50 años de edad.

De existir una planificación ordenada de la función pública, implicaría que todos los años hasta 2033 debería al menos renovarse un 2,5 por ciento de las plantillas como mínimo mediante oposiciones anuales ( y no como ahora, que no existe una periodicidad programada).

Porcentaje de profesarado con +50 años

¿De qué carece el sistema actual de selección?

Si por algo se han caracterizado las dos últimas décadas ha sido por el creciente proceso de globalización, el cambio tecnológico y el reto de la sostenibilidad. El reto en la educación es tener profesores eficaces en el siglo XXI y para ello los criterios de selección del siglo XIX no son válidos.

¿Qué fórmulas se usan para la contratación de personal docente estable actualmente?

Básicamente las pruebas son memorísticas con estándares de corrección de escasa transparencia, inadecuadas para la selección de profesorado capaz abierto al futuro con, al menos, nueve grandes carencias.

Las cinco primeras son del propio proceso de selección:

  1. PERFIL PSICOLÓGICO. Aunque en toda empresa es clave, en la contratación de educadores en España no se pasa un mínimo test psicotécnico, con lo que nuestro sistema no es apto para discriminar a sociópatas o gente con nula capacidad empática.
  2. NUEVAS TECNOLOGÍAS. Sería prudente medir la capacidad real de usar tecnologías, como por ejemplo hojas de cálculo habituales, por parte de nuestro profesorado. No digamos ya usar tablets que debería ser el estándar actual y para los que los alumnos nativos digitales están mucho más preparados que sus profesores del siglo pasado.
  3. DURACIÓN DE LOS CONTRATOS. En un mundo en constante cambio, con nuevos conocimientos y tecnologías cambiantes, el concepto de funcionarios con plaza en propiedad vitalicia está trasnochado. Debería sustituirse por otro de plaza por 10, 15 años máximo y después proceder a un reciclaje y recualificación para la siguiente etapa.
  4. IDIOMAS. El dominio del inglés en nivel C1 debe ser el mínimo estándar transversal de todo profesor de cualquier asignatura. Aunque muchos de los opositores tienen ese nivel (debería ser condición necesaria para presentarse), los profesores con plaza estable no. ¿Cuándo se va a exigir, con plazo, a todo el profesorado que obtenga el nivel mínimo admisible?
  5. COMPOSICIÓN DE LOS TRIBUNALES. Si hay que acometer un cambio profundo del proceso de selección, una pieza clave es que los miembros de los tribunales tengan a su vez un perfil psicológico apropiado, usen nuevas tecnologías y dominen idiomas. Asumido lo anterior, si además son menores de cincuenta años, tendrán una mayor convergencia de intereses en seleccionar recursos humanos con visión de largo plazo.

Las cuatro siguientes carencias tienen que ver con la divergencia entre las necesidades sociales y los contenidos docentes actuales:

  1. (6) MEDIO AMBIENTE. Sostenibilidad, transición energética, reciclaje, economía circular…todos son conceptos claves para el siglo XXI y no existe una asignatura que los agrupe ni un profesorado especializado en ellos (actualmente, los titulados de Medio Ambiente son una proporción ínfima con relación a geólogos y biólogos).
  2. (7) FINANZAS PERSONALES. El conocimiento trasversal y práctico de las finanzas personales en países como Holanda permite que sus ciudadanos sean conscientes del ahorro a largo plazo, las pensiones y no se dejen engañar por las entidades financieras que se aprovechan de su superioridad en conocimientos.
  3. (8) EMPRENDIMIENTO. En un mundo agitado en el que las empresas duran menos que la carrera media laboral de los trabajadores y donde el cambio tecnológico es incesante y la globalización impera, emprender es clave para fomentar el crecimiento económico a largo plazo. Aunque existen asignaturas no troncales que lo imparten, debe pasar a ser un tema central e impartido parcialmente por personas con experiencia en emprender, como se hace en las escuelas de negocio.
  4. (9) IDIOMAS. En especial, inglés. En un mundo global, todo alumno debería salir del bachillerato al menos con un nivel FIRST en inglés y conociendo un segundo idioma (francés, alemán, chino…).

Plan Renove

Por todo lo anterior, procede una revisión en serio de necesidades docentes y profesorado y establecer un Plan Renove del mismo al objeto de que en diez años las plantillas y los contenidos estén enfocados hacia el futuro y no sigan siendo un lastre del pasado. Considerar que es caro es miope: no es un gasto, sino una inversión en capital humano.

Sólo así recuperaremos el tiempo perdido que nos separa de los países más adelantados de Europa, Asia y América.

 
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