Los bancos españoles amplían su colchón anticrisis

Santander y BBVA venden más deuda para cumplir anticipadamente con los requerimientos del colchón anticrisis

El presidente de BBVA, Francisco González, en una imagen de archivo / EFE

El presidente de BBVA, Francisco González, en una imagen de archivo / EFE  

BBVA ha lanzado una emisión a 5 años de deuda sénior no preferente, unos títulos con capacidad de absorber pérdidas, y que en apenas una hora ha recibido una demanda superior a 1.000 millones por parte de los inversores. Con esta emisión el banco presidido por Francisco González ampliará su colchón anticrisis.

Con el objetivo de poder llevar a cabo los ejercicios de recapitalización interna, en 2016 se exigió a todas las entidades susceptibles de ser sometidas a resolución, es decir, aquellas que por su relevancia no serían liquidadas en caso de insolvencia, un volumen mínimo de 5/10 instrumentos susceptibles de absorber pérdidas en caso de resolución. Este requisito se conoce por el acrónimo MREL (Minimum Required Eligible Liabilities). De este modo, la normativa europea se ajusta con precisión a los nuevos principios de la resolución y contiene provisiones que minimizan la probabilidad de que las crisis se salden con la aportación de recursos públicos cuantiosos. Esto es, evitar que sea el Estado quien pague los rescates financieros. El TLAC corresponde a los requerimientos que, por el mismo concepto, imponen las autoridades mundiales a los bancos que están en la lista de sistémicos globales, los que se consideran demasiado grandes para caer. De entre esos 30, el único banco español es el Santander.

La Junta Única de Resolución (JUR o SRB, por sus siglas en inglés) debe decidir qué cantidad de capital y deuda con capacidad para absorber pérdidas pide a las entidades en función de su perfil de riesgo y de su tamaño.

A la hora de asumir pérdidas, este tipo de deuda se coloca por debajo de los bonos sénior tradicionales y detrás de la deuda subordinada y los denominados "cocos".

En 2017, Santander vendió en el mercado 27.000 millones de euros procedentes de todo el grupo, de los que 13.500 millones corresponden a la matriz para cumplir anticipadamente con los requisitos que le exijan tanto en Europa como a nivel mundial. De los 27.000 millones de euros de deuda que ha emitido el grupo el año pasado, 19.000 millones computarán como TLAC (y, en consecuencia, como MREL). Los 6.000 millones que ha sumado al colchón en el último trimestre, le servirán para cumplir el con el colchón anticrisis europeo, posiblemente, con cuatro años de antelación.

Por su parte, BBVA, en 2017, que tiene menores exigencias de capital al no ser sistémico, colocó 8.742 millones en los mercados, de los que 7.100 millones corresponden a la matriz a los que hay que sumar los 1.000 millones actuales.

 
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