La empresa familiar optimista

La confianza en una evolución positiva se sustenta en los buenos resultados de facturación y empleo, así como en la internacionalización

Ignacio Osborne, presidente de Grupo Osborne y del Instituto de la Empresa Familiar / EFE

Ignacio Osborne, presidente de Grupo Osborne y del Instituto de la Empresa Familiar / EFE 

Las empresas familiares españolas afrontan el futuro con optimismo. Así se desprende de la edición española del VI Barómetro de la Empresa Familiar (refleja las respuestas de 284 empresas familiares españolas recogidas entre junio y agosto de 2017), elaborado por KPMG en colaboración con las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de Empresa Familiar, en el cual el 80% de los encuestados muestra una impresión “positiva” o “muy positiva” sobre  la situación económica que tendrá su compañía en los próximos 12 meses.

Atendiendo a la comparativa con las ediciones anteriores, se observa una continuidad de la tendencia iniciada hace algunos ejercicios. Así, en 2013 solo el 42% de las empresas familiares tenían una perspectiva positiva de la evolución de sus negocios, registrándose en años posteriores una recuperación significativa de la confianza, hasta llegar al nivel máximo actual.

La confianza en el futuro se sustenta, una vez más, en los buenos resultados registrados este año en términos de facturación, empleo e internacionalización. Así, una mayor proporción de empresas familiares ha incrementado o mantenido su facturación, mientras que solo el 8 % la ha visto reducida. En términos de empleo, un 94 % ha aumentado o mantenido su plantilla y el 76 % declara tener ya presencia en mercados extranjeros.

Prioridades y desafíos de la empresa familiar

La empresa familiar española sitúa entre sus prioridades mejorar la rentabilidad (70 %), incrementar la facturación (50 %) e innovar (34 %). Además, la importancia de contar con profesionales cualificados vuelve a ponerse de manifiesto, con la atracción de talento (28 %) por delante de la salida a nuevos mercados (26 %) por primer año y con la formación al personal de la empresa incrementando su peso estratégico en 14 puntos porcentuales respecto al año pasado.

El incremento de la competencia se sitúa como el principal reto al que se enfrentan las empresas familiares españolas (51 %). Sin embargo, destaca cómo la necesidad de disponer de profesionales cualificados emerge como uno de los principales problemas de las compañías familiares. En concreto, la guerra por el talento y la contratación de los mejores profesionales preocupa al 40 % de las compañías.

En tercer lugar se sitúa la disminución de la rentabilidad (32 %), seguido de la incertidumbre política (26 %), que en la última edición ocupaba la primera posición ante el escenario de indefinición política en España. También preocupan el incremento de los costes laborales (2 1%) y los cambios regulatorios (18 %), y en menor medida el acceso a la financiación, que durante los últimos años ha ido descendiendo posiciones en la lista de los principales retos de las empresas familiares. De hecho, el 82 % de los encuestados afirma no haber tenido problemas para obtener crédito este año.

Objetivo: el crecimiento

La empresa familiar española tiene la mirada puesta en el crecimiento, dados los buenos resultados y el optimismo con el que encaran el corto y medio plazo. 8 de cada 10 compañías encuestadas incluye inversiones en su plan estratégico, de las que más de la mitad (55 %) planea realizarlas en su actividad principal, mientras que la mitad planean invertir en innovación y nuevas tecnologías. 

En cuanto a los cambios que impulsarían las perspectivas de crecimiento de su empresa, la empresa familiar española vuelve a coincidir en la bajada de los impuestos. Del mismo modo, los encuestados consideran que una regulación laboral más flexible y la reducción de los costes laborales no salariales repercutirían de forma positiva en su negocio (ambos con un 35 %).

Asimismo, el 34 % las compañías familiares españolas creen que la reducción de la burocracia mejoraría sus perspectivas de crecimiento, mientras que las mejoras en educación y formación se sitúan por primera vez entre las principales peticiones de las empresas, con un 23 % de respuestas.

Éxito y sucesión

Al ser preguntadas por qué factores consideran clave para el éxito, las empresas familiares españolas sitúan las buenas estructuras de gobierno corporativo y procesos en primer lugar (95 %). Del mismo modo, para 9 de cada 10 compañías es importante mantener el control del negocio dentro de la familia, mejorar la comunicación entre distintas generaciones y equilibrar las preocupaciones familiares y los intereses del grupo.

Garantizar el traspaso de la propiedad de la empresa familiar y los planes de sucesión es otro de los aspectos más relevantes para estas compañías. En este sentido, el 20 % de los encuestados admite que está valorando traspasar la gestión de la empresa en los próximos 12 meses, y un 10 % reconoce estar pensando en traspasar la titularidad de la misma, mientras que solo el 6 % reconoce se plantea vender la sociedad.

La importancia de mantener el legado en la empresa familiar queda confirmada por 9 de cada 10 compañías, que destacan el control del negocio dentro de la familia y la mejora de la comunicación entre las distintas generaciones al ser preguntados por los factores de éxito. En cualquier caso, para el 95 % de las empresas familiares españolas el primer elemento clave sería contar con unas buenas estructuras de gobierno corporativo y procesos. 

 
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