El desequilibrio de la Seguridad Social causado por Juan García

Juan García es un español medio que aspira a trabajar cotizando y a vivir tras la jubilación como un español medio

Una foto de la manifestación de los pensionistas

Una foto de la manifestación de los pensionistas / EFE

En España tenemos muchos Juan García, personas de perfil corriente que están preocupados por su pensión y que, sin ser ni culpables ni conscientes, causan el déficit de la Seguridad Social. Si analizamos los desequilibrios causados por centenares de miles de Juanes Garcías podemos apreciar cómo las soluciones que requiere la Seguridad Social son más radicales que la creación de un impuesto nuevo o el destope de las bases de cotización.

¿Qué ofrece la Seguridad Social a Juan García?

  • Pensiones vitalicias y reversibles

  • Cien por cien de la Base Reguladora, con suficientes años de servicio cotizados y jubilándose a la edad normal (que fue de 65 años y se eleva gradualmente hasta los 67 años).

  • Protección frente a la inflación antes y después de pasar a beneficiario.

¿Cuánto contribuye Juan García a la Seguridad Social?

  • 28,30% al mes sobre su Base de Cotización que está un poco por debajo de su sueldo, pongamos de 24.000 Euros, un poco por encima del español mediano. Pongamos que Juan García tiene una Base de Cotización de 22.000 Euros. Aporta al año unos 6.200 Euros al sistema público de pensiones entre lo que él paga y lo que la empresa contribuye en su favor.

¿Cuánto tiempo trabajará y cuánto cobrará?

Juan García es un español medio que aspira a trabajar cotizando y a vivir tras la jubilación como un español medio. Aproximadamente, por poner cifras pedagógicamente sencillas y razonablemente ajustadas, Juan García alcanza:

  • 39 años trabajados y cotizados

  • 19,5 años de esperanza de vida tras la jubilación

¿Cuánto cobrará Juan García de pensión?

Actualmente, habiendo cotizado 39 años y jubilándose a su edad de retiro normal, percibirá el 100 por cien de la Base Reguladora que es una media ponderada de sus bases de cotización de los últimos años y corregida a su favor con la inflación. Aproximadamente 22.000 Euros anuales.

¿Qué implica este nivel de pensión?

Podemos valorarla como generosa o no, suficiente o no, es un tema de opinión. Sin embargo, resulta crucial no engañarnos. Tiene todo el sentido evaluar el agujero que se acumula en las pensiones por cada Juan García que tenemos cotizando y que aspira a cobrar pensiones como las de sus amigos jubilados mayores que él.

En el gráfico adjunto puede verse cómo con lo que Juan García contribuye no da ni para pagar su pensión hasta los 80 años de edad. Juan recibe del sistema público de pensiones más de lo que aporta,  generando un déficit (que alguien pagará, dado que nada es gratis) de unos 180.000 Euros.

Contribuciones, prestaciones y saldo individual SegSocial

¿Cómo arreglar la sostenibilidad del sistema de pensiones?

Si queremos que los millones de Juan García que existen en España puedan mantener en equilibrio el sistema de pensiones público durante generaciones, debemos respetar una Ecuación de equilibrio entre lo que cada Juan García paga a la Seguridad Social y lo que  recupera en forma de pensión. O sea un clásico equilibrio entre ingresos y gastos. De forma sencilla:

 Años cotizados * Base de Cotización* 28,30%= Pensión * Años cobrados.

Trabajamos 39 años y vivimos tras la jubilación 19,5 años. Juan García, por tanto,  aspira a cobrar un año de pensión por cada dos de cotización.

¿Cuánto deberíamos percibir manteniendo el tipo de cotización?

Si por cada dos años cotizados pretendemos cobrar un año de pensión y cotizamos un 28,30 %, lo lógico sería percibir un 56,60% de la Base Reguladora.  Si su Base de Cotización es de 22.000 Euros, la pensión en equilibrio estable a largo plazo no debería superar los 12.452 Euros/año en 14 pagas de 889 Euros.

Casi seguro que nos parece poco, puesto que es mucho menos de lo que actualmente ofrece la Seguridad Social. Pero en línea con lo que ofrecen los sistemas públicos de pensiones de otras naciones de nuestro entorno.  Para corregir el desequilibrio, podríamos probar a subir el tipo de cotización, para aumentar su cotización y su derecho de pensión, en consecuencia.

¿Cuánto debería subir el tipo de cotización para llegar al equilibrio?

Sencillo:  del 28,30% al 50%. De esta forma, durante el tiempo en que Juan García cotiza, cubre un 50% de su Base durante 39 años y puede financiar una pensión del 100% durante 19,5 años.

¿Y quién lo paga?

Viene el momento en que todo el mundo se pone de perfil:

  • Los empresarios argumentan que hundirían sus empresas si tienen que contribuir, como ocurre ahora, con 4 de cada 5 Euros de cotizaciones a la Seguridad Social.

  • Cargarlo sobre los trabajadores exclusivamente sería salvaje, dado que Juan García podría ver reducidos sus ingresos netos a final de mes en un veinte por ciento.

Así que, desde hace décadas, lanzamos a las generaciones futuras una hipoteca generacional que no les compete y de la que ya veremos si desean hacerse cargo.

¿Cómo arreglar las pensiones de millones de Juanes Garcías?

La solución financiera de las pensiones pasa tanto por reducir pensiones (reduciendo el porcentaje que se cobra sobre la base reguladora) como por aumentar las contribuciones (aumentando el tipo). La Seguridad Social no puede ofrecer eternamente duros a cuatro pesetas.

Un aumento del tipo de cotización de un cinco por ciento dejaría en equilibrio los ingresos de la Seguridad Social, frente al déficit actual de que se estima entre 15.000 y 18.000 millones para 2018 y que amenaza nuestra estabilidad financiera a largo plazo.

Ahora bien, existen fórmulas alternativas para elevar los ingresos, como comentaré en un próximo artículo.

El resto del ajuste habría que hacerlo vía factor de equidad intergeneracional (también llamado factor de sostenibilidad), actuando sobre las pensiones.

En conjunto, un aumento de un cinco por ciento en el tipo de cotización, una jubilación a los 67 años de edad, junto con una reducción de las prestaciones de un quince por ciento situaría a los millones de Juan García en una situación menos holgada, pero más realista y sostenible a largo plazo.

 Juan García tendría menos dinero en el bolsillo, pero también menos nubarrones amenazando el futuro de sus pensiones. Y dejaríamos de jugar a esquemas piramidales con las generaciones futuras.

Equilibrio entre prestaciones y aportaciones

 
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