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El ciclista italiano Matteo Trentin cruza primero la etapa que acabó en Tarragona en la última edición de la Vuelta / UNIPUBLIC-PHOTOGOMEZ SPORT

Los alcaldes socialistas catalanes quieren que la Vuelta pase por Cataluña

Tarragona y Lleida se han ofrecido a Unipublic para acoger un final de etapa ante la pasividad de las localidades pirenaicas

5 min

Cambio de planes en la Vuelta Ciclista a España 2018. Si hace un mes se dudaba si convenía cruzar el crispado territorio catalán, ahora se apuran todas las opciones para que la gran ronda española llegue a Cataluña. A la espera de que se haga oficial el recorrido el próximo mes de enero, Tarragona y Lleida, gobernadas por alcaldes socialistas, se postulan como ciudades con un final de etapa ante la imposibilidad, por el momento, de llegar a un acuerdo con el Val d’Aran para acabar en una cima pirenaica.

La voluntad de Unipublic, la organizadora de la Vuelta, es que Cataluña no se quede fuera del recorrido. Para esto ha previsto, después de muchas dudas por la situación política catalana, que la ronda llegue a suelo catalán y, si es posible, con un final en una de las cimas del Val d’Aran. Como por ahora no ha obtenido respuesta de la comarca, han salido al rescate los ayuntamientos socialistas de Tarragona y Lleida para presentar su candidatura.

Final de etapa

Tanto Àngel Ros como Josep Fèlix Ballesteros, alcaldes de Lleida y Tarragona, respectivamente, ambos del PSC, se han mostrado predispuestos a que, si finalmente la ronda no acaba en una de las montañas catalanas, una de estas localidades sea el final de etapa. Sobre todo, después de saber que Unipublic ya tiene cerrado el recorrido para la Vuelta 2018 y solo le queda definir la etapa catalana de las 21 previstas para la ronda, que en la próxima edición arrancará en Málaga el 25 de agosto y acabará en Madrid el 16 de septiembre.

El paso de la Vuelta por las carreteras de Lleida el pasado año / UNIPUBLIC-PHOTOGOMEZ SPORT

El paso de la Vuelta por las carreteras de Lleida el pasado año / UNIPUBLIC-PHOTOGOMEZ SPORT

La decisión de que la Vuelta acabe no dándole la espalda a Cataluña sorprende después de que, hace un mes, todo el mundo daba por hecho que no atravesaría el suelo catalán. El cambio de parecer de Unipublic ha podido deberse a la buena sintonía que tiene con los consistorios de Tarragona y Lleida, además del proceso de normalización que se ha propuesto establecer el Gobierno tras las elecciones del 21 de diciembre. Hechos todos que se han contemplado positivamente por la organización para que los ciclistas reciban el caluroso aplauso de los aficionados catalanes.

Nueva etapa

En la voluntad de la organización de dotar a Cataluña de una jornada también ha influido el hecho de que la Federación Catalana de Ciclismo (FCC) haya convocado elecciones a la presidencia el próximo 2 de diciembre. Unipublic quiere iniciar con buen pie su relación con el mandatario que salga elegido, y nada mejor para esto que otorgarle a la comunidad catalana una etapa de la Vuelta.

La presidencia de la federación catalana, después de que Josep Damià Bochaca haya renunciado a presentarse a la reelección después de seis años al frente de la entidad, se la disputan Antoni Palacios y Joaquin Vilaplana. Palacios, miembro de la junta de la FCC y coordinador del ciclismo de carretera, presenta una candidatura joven y renovadora, mientras que Vilaplana, seis años exvicepresidente de la FCC y coordinador de los centros de modernización y de seguridad, representa una línea continuista del mandato anterior.

Espectacular paso de la Vuelta por el territorio catalán / UNIPUBLIC-PHOTOGOMEZ SPORT

Espectacular paso de la Vuelta por el territorio catalán / UNIPUBLIC-PHOTOGOMEZ SPORT

Quien salga elegido ejercerá de mandatario de la catalana en la etapa que finalmente incluya Unipublic para la próxima edición. Hace un mes nadie apostaba por que la Vuelta Ciclista a España llegase a Cataluña. Ahora ya se la disputan, aunque solo sea por iniciativa socialista.

Si el año pasado fue Tarragona el escenario con su llegada en la Anilla Olímpica de Campclar, donde se celebrarán los Juegos Mediterráneos Tarragona 2018, de no repetir, será Lleida o las cimas pirenaicas la sede escogida. La decisión, en enero, o quizá antes se sabrá.