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El tenis sigue ganando presencia en el continente asiático / EFE

El tenis occidental se muda a Asia

Torneos, jugadores y patrocinadores han irrumpido con fuerza en el negocio de este deporte

6 min

Después de los cuatro Grand Slam y ese inesperado y agradecido dominio de Nadal y Federer, la temporada entra en su recta final y lo hace viajando a Asia con dos torneos ATP 250, otros dos ATP 500 y un Masters 1000 para redondear ese periplo por tierras asiáticas. Un mercado en el que el tenis tiene cada vez más cabida por varias razones: cada vez hay más aficionados, más jugadores de la región asoman la cabeza entre los mejores, y hay más dinero para apostar en el deporte de la raqueta.

Los organizadores de los torneos saben que, principalmente en China y en Japón, el interés por los partidos de Nadal y compañía es creciente. Hay legiones de aficionados que ven los partidos por televisión (que un canal ofrezca encuentros es fenómeno reciente) y otros tantos que llenan las gradas de los torneos que allí se disputan. De hecho, el mejor de los tenistas asiáticos, Kei Nishikori, vive lejos de Japón entre otras cosas porque allí no le dejan tranquilo para entrenarse y llevar una vida “normal”.

Cobertura informativa

La fiebre por el tenis hasta cruza fronteras a través de la cobertura periodística que los medios hacen de sus jugadores. En este sentido, no faltó una colonia de periodistas asiáticos en el pasado Conde de Godó o el Mutua de Madrid para seguir las evoluciones de Nishikori y compañía.

Otro ingrediente fundamental para que televisiones y aficionados se interesen por la raqueta es el progreso de los propios tenistas asiáticos. En el último Open de Estados Unidos, por ejemplo, accedieron al cuadro final un tenista de Taipéi, un coreano y dos japoneses. Ninguno logró avanzar mucho en sus eliminatorias, pero es que hasta hace bien poco ni llegaban a la fase final de un grande.

Kei Nishikori es uno de los exponentes del tenis asiático

Kei Nishikori es uno de los exponentes del tenis asiático / EFE

Entre los jugadores más destacados, echando un vistazo a la clasificación de la ATP, están los japoneses Kei Nishikori (14º), y tras él, escalando progresivamente, Yuichi Sugita (43º), Taro Daniel (116º), Yoshihito Nishioka (121º), Go Soeda (140º) y Tatsuma Ito (152º). También está entre los cien primeros el coreano Hyeon Chung (57º), además del tenista de Taipéi Yen-Hsun Lu (63º). Mujeres tampoco faltan, con más presencia china, con Shuai Peng (24º) y Shuai Zhang (26º) o Qiang Wang (55º), y japonesa, con Naomi Osaka (61º) y Nao Hibino (68º).

Los nombres no sonarán mucho. Pero los torneos, sí. A la hora de acoger competiciones en Tokio, Pekín o Shanghái, los tres lugares que organizan campeonatos, el éxito de entradas está asegurado y los tenistas que acuden saben que cada vez hay más dinero en juego. El año pasado los cinco torneos que se disputaron en Asia repartieron 11 millones de dólares. Durante las próximas tres semanas, el botín será de casi 16 millones de dólares.

Cuestión de marcas

En cuanto a patrocinadores asiáticos, estos aportan un inmenso caudal económico al planeta tenístico. Las marcas japonesas Yonex y Mizuno crecen a la sombra de la gigantesca Uniqlo, que sigue vistiendo a Nishikori y que hace escasos días ha inaugurado una tienda en Barcelona, su primer establecimiento en España. Los relojes japoneses Seiko lucen en la muñeca de Djokovic, mientras que Rafa Nadal conduce por su tierra balear coches Kia, la marca surcoreana que desde hace muchos años también patrocina el Open de Australia.

Rafa Nadal en un acto promocional de KIA

Rafa Nadal en un acto promocional de KIA

No puede faltar en todo el negocio asiático la compañía Rakuten, el gigante nipón de la venta online (conocido como el Amazon japonés) y reciente patrocinador del FC Barcelona. Rakuten también apuesta por el tenis y, de momento, se ha convertido en el principal estandarte publicitario del torneo ATP 500 que se jugará en los próximos días en Tokio. Un evento que, para felicidad de su patrocinador, ha rebautizado su nombre para llevar el de la marca japonesa y repartir entre los jugadores 1.706.000 dólares.

En definitiva, Asia acoge todo un Masters 1000 más que consolidado (solo hay nueve en todo el año) y el año pasado probó con la Liga IPTL (una competición por países, al estilo de la Copa Davis). Además, China, Japón y Corea han organizado dos Juegos Olímpicos y un Mundial de fútbol. Normal que más de un experto en la materia no descarte que el día que se lo propongan acabarán acogiendo todo un Grand Slam. Si es cuestión de perseverancia, denlo por hecho.