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Barça y Sevilla buscan fechas para la Supercopa de España / FC Barcelona

La Supercopa de España se convierte en un inconveniente

La clasificación del Sevilla para Europa deja la competición con el Barça en el aire a la espera de novedades

6 min

Las temporadas van pasando y la confusión con el calendario permanece en el fútbol español e incluso se magnifica en ocasiones como en la campaña 2018-19. Sin todavía haber finalizado el presente curso futbolístico, el próximo ya se vislumbra con un rompecabezas de aúpa para la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Hay un problema y es grave. Tiene difícil solución. El empate del pasado sábado del Sevilla ante el Betis ha propiciado que la Supercopa de España ante el Barça quede en el aire. Ni fecha ni formato. No hay nada garantizado.

El punto sumado por el equipo de Joaquín Caparrós en el derbi andaluz significó la clasificación de los sevillistas para la Europa League. Ocupando la séptima plaza, los hispalenses deberán superar tres rondas previas --a disputar entre julio y agosto-- antes de acceder a la fase de grupos de la segunda competición más importante en el viejo continente. Ese sinfín de partidos añadidos en el calendario del Sevilla afecta a la Federación Española y al FC Barcelona así como a los aficionados más previsores de ambos conjuntos. 

Los futbolistas del Barça festejan el título de Copa

Los futbolistas del Barça festejan el título de Copa / FC BARCELONA

En el nuevo horizonte del Sevilla --su irregular temporada les ha condenado a un agotador inicio de campaña-- aparecen las fechas de la segunda ronda de clasificación europea (26 de julio y 2 de agosto), la tercera (9 y 16 de agosto) y el playoff (23 y 30 de agosto). Teniendo en cuenta que La Liga comenzará el fin de semana del 18-19 de agosto, encontrar un hueco en el saturado calendario del conjunto andaluz durante el octavo mes del año parece una quimera. Toca un encaje de bolsillos considerable.

La gira del Barça, una dificultad añadida

Aunque suele pasar desapercibido, el primer título de la temporada, en el que se miden el campeón de Liga y el de Copa --en caso de doblete, como en la presente campaña, la disputa el subcampeón copero--, alza el telón del nuevo curso en el fútbol español durante su disputa a doble partido entre la segunda y tercera semana de agosto.

A pesar que su formato siempre ha estado acompañado de las dudas --muchos abogan por un encuentro a partido único--, la competición no ha traído consigo excesivos problemas para un Barça que la ha alzado en 12 ocasiones (1983-84, 1991-92, 1992-93, 1994-95, 1996-97, 2005-06, 2006-07, 2009-10, 2010-11, 2011-12, 2013-14 y 2016-17).

Los jugadores del Barça celebran el gol de Neymar en la gira de 2017

Los jugadores del Barça celebran el gol de Neymar en la gira de 2017 / EFE

Precisamente, la gira por Estados Unidos de los azulgranas también adquiere protagonismo en el contratiempo actual. En su intento por encontrar fechas disponibles, la RFEF puso sobre la mesa la disputa del torneo entre el 5 y 12 de agosto. No obstante, ese plazo tampoco será posible. El conjunto de Ernesto Valverde ya tiene cerrados sus compromisos en el 'tour' americano con la disputa tres partidos, el último de ellos el 4 de agosto en San Francisco ante la Roma. En ese aspecto, no hay vuelta de hoja.

¿Un cambio de formato?

Ante el considerable embrollo surgido, con tan pocas opciones para solventarlo, desde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) están valorando la opción de tomar una medida extraordinaria como es la de disputar la Supercopa a partido único. La propuesta --solo para la edición 2018-19-- podría llevarse a la Comisión Delegada para su aprobación justo antes de la Asamblea Extraordinaria del mes de julio. En caso de ser aprobada, la final del torneo sería el fin de semana del 11 y 12 de agosto con el Wanda Metropolitano, igual que en la final copera, como sede elegida. 

Messi celebra su gol de la final ante el Sevilla

Messi celebra su gol de la final ante el Sevilla / EFE

Si la medida excepcional del cambio de formato acaba por no producirse, los intereses televisivos y de patrocinadores deben estar por la labor de suprimir un encuentro, la única solución que le quedaría a la RFEF sería la de trasladar la Supercopa de España a otro momento de la temporada aunque encontrar acomodo no sería tarea sencilla. A tres meses vista, el espectáculo está servido.