Menú Buscar
Seri durante un encuentro con el Niza

Seri y el no del Barça, la historia de una excéntrica negociación

El club azulgrana decidió no incorporar al futbolista cuando ya tenía todo cerrado

3 min

Pasan las horas y Jean Michael Seri sigue sin creer lo ocurrido. En un visto y no visto se ha quedado sin vestir la camiseta azulgrana. Mientras saltó al césped del Allianz Riviera este martes en el encuentro de vuelta de la previa de la Champions League consciente de que era su último partido con el Niza, fue poco después de la finalización del mismo cuando conoció que su llegada al Barça no se haría realidad.

Cuando prácticamente tan solo faltaban los últimos detalles para concretar la llegada del centrocampista francés de 26 años al Camp Nou, a cambio de 40 millones de euros, una decisión de aquellas que solo se entiende en la actual junta directiva de Josep Maria Bartomeu tiró por tierra todo lo hablado a menos de 10 días para el cierre de un mercado estival que dejará una brecha abierta, y difícil de sanar, en el club azulgrana.

Según fuentes de la entidad, la razón del repentino no a Seri es algo puramente futbolístico. Con los términos económicos pactados tanto con el Niza, cuyo presidente Jean-Pierre Riviere guarda una buena relación con Bartomeu, como con el futbolista, que iba a firmar por las cuatro próximas temporadas, la dirección deportiva del club azulgrana decidió dar un paso atrás para acabar rechazando la acometida por el francés en un movimiento más propio del cine de ciencia ficción.

Ofensiva final

El nombre de Seri llevaba sonando todo el verano con recomendación de Xavi Hernández incluida. Con altibajos continuos, en los últimos días la llegada del centrocampista del Niza se activó fruto, en parte, de las múltiples calabazas que iba coleccionando el Barça en otras operaciones en marcha y desde la entidad se entendió que el futbolista era un perfil que el equipo de Ernesto Valverde no tenía y necesitaba con urgencia.

Seri durante un entrenamiento con el Niza

Seri durante un entrenamiento con el Niza / EFE

Con el francés dispuesto a vestir la camiseta azulgrana, y un acuerdo factible siempre y cuando se abonarán los 40 millones de euros, el discreto papel de Seri en la eliminatoria de la previa de la Champions ante el Nápoles cambió la opinión de los responsables deportivos azulgranas.

En una planificación terrorífica, y sin ningún fichaje a corto plazo factible para una plantilla tocada y que urge de retoques, el Barça se permitió el lujo de descartar en menos de 24 horas a un jugador ya fichado, por dos malos partidos y a ocho días para el cierre del mercado estival. Ver para creer.