Menú Buscar
Imagen del que será el estadio de Lusail en Catar, uno de los que ha sufrido un retraso en su construcción

Los satélites captan el retraso en el Mundial de Qatar

Las autoridades qataríes se niegan a reconocer que sufren el boicot en la construcción de estadios e infraestructuras

7 min

Ya han pasado ocho meses desde que Arabia Saudí y sus aliados (Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Baréin, Yemen y Libia) anunciaran el bloqueo económico a Qatar. Las autoridades qataríes, entonces, hicieron llamamientos a la calma y aseguraron que el boicot no iba a afectar a la construcción de las obras e infraestructuras puestas en marcha para que el pequeño país situado en el Golfo Pérsico pueda albergar el Mundial 2022 con total normalidad. Pero por mucho que digan, nada es como se cree.

Qatar es un país muy dependiente de las importaciones y la realidad es que el aislamiento diplomático que sufre, según las últimas imágenes tomadas por satélite, está repercutiendo negativamente en los plazos para la construcción de tres de los ochos estadios anunciados hasta ahora (el estadio Internacional Khalifa ya está finalizado).

Obras ralentizadas

Se ha progresado poco en la construcción de tres de los estadios planificados, según las imágenes tomadas por satélite por la empresa tecnológica Birdi. Uno de ellos es el estadio icónico de Lusail, cuyo progreso se ha retrasado en los últimos meses según mostró esta compañía desde marzo hasta diciembre de 2017. Las últimas muestran que la preparación va poco más allá de los cimientos de la infraestructura, pese a que el estadio deberá estar acabado a lo largo del 2019.

Uno de los estadios que se están construyendo en Catar

Uno de los estadios que se están construyendo en Catar

“Las construcciones se están retrasando desde que comenzó el bloqueo”, ha manifestado Corentin Guillo, fundador y CEO de Birdi. También es el caso del estadio Al Rayyan (cerca de Doha), que a mediados de diciembre muestra los mismos escasos avances que el estadio de Lusail, pese a que sus obras también deberían estar terminadas para el año que viene.

El último estadio afectado es el de Ras Abu Abboud, también ubicado en la capital qatarí y que tiene que estar acabado en 2020. Las últimas imágenes captadas por la tecnológica, a finales de noviembre, indican que la construcción ni siquiera habría empezado.

Cara y cruz

Estos datos son muy distintos en comparación con los otros cuatro estadios que están por construirse. Las obras del Al Thumama, por ejemplo, avanzaron mucho durante todo el pasado año y se espera que para el 2020 estén acabadas. En el caso de los estadios de Al Wakrah y de la Ciudad de la Educación los progresos son similares, mientras que en Al Bayt, otro de los recintos para el mundial, todavía están colocando los cimientos que sustentarán la edificación final.

Sin embargo, la opinión de Hassan Al Thawadi, responsable de la organización del campeonato, es muy distinta. “Estas imágenes no representan el progreso que hemos logrado a pesar del bloqueo. Hemos establecido vías de abastecimiento muy rápido y los proyectos se están ajustando al programa previsto”, ha explicado Al Thawadi, que está convencido de que el mundial cambiará la percepción que los occidentales tienen de los países del Golfo Pérsico.

Turismo deportivo

El evento futbolístico más importante del planeta es un escaparate para cualquier país. Y en el caso del emirato, una oportunidad para mejorar su imagen de cara al exterior. El régimen, una monarquía absolutista que ha sido acusada de financiar el terrorismo yihadista, quiere proyectar una imagen de modernidad y desarrollo tecnológico, de un país próspero para el desarrollo de la economía y los negocios y que además apuesta por el deporte.

Joseph Blatter en el momento en el que se anunció a Qatar como sede mundialista

Joseph Blatter en el momento en el que se anunció a Qatar como sede mundialista / EFE

“El deporte es muy importante para el pueblo de Qatar y el mundial puede dejar un legado muy bueno en nuestra comunidad”, ha declarado Al Thawadi, que considera que el turismo deportivo es uno de los sectores más interesantes para el país. Se calcula que llegarán más de un millón de turistas durante toda la cita mundialista para la que las autoridades qataríes dicen estar preparados.

Desarrollo tecnológico

Para hacer frente al calor se ha desarrollado un innovador sistema de aire acondicionado incorporado a los estadios para bajar las temperaturas (máximo a los tres grados), mientras que fuera de los terrenos de juego oscilarán entre los 40 y 50 grados. Esta tecnología de refrigeración ya ha sido instalada en el estadio del Al Sadd y en el Internacional Khalifa.

La llegada masiva de turistas junto a un elevado desarrollo tecnológico permitirá diversificar su economía, reduciendo así su dependencia del petróleo y el gas natural licuado. Respecto a los estadios, por ejemplo, tres o cuatro de ellos serán usados como hoteles, apartamentos, colegios y hospitales, mientras que el resto continuarán su función deportiva una vez finalizado el mundial.

Algunos serán desmontados pieza a pieza; a otros se les quitarán las sillas y el edificio se adaptará a sus nuevas necesidades. El emirato pretende estar a la vanguardia en cuanto a arquitectura e infraestructura, pero la duda está en si el boicot económico afectará a los distintos proyectos. Y todo ello en uno de los países con la renta per cápita más alta del mundo, según datos de la ONU y el Fondo Monetario Internacional.