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Gerard Piqué, en una lance del derby frente al Espanyol / EFE

Piqué la vuelve a liar tras el derbi

El defensa azulgrana califica al Espanyol de club “desarraigado” e ironiza sobre si “son de Italia, China o Tabarnia”

4 min

Una vez más Gerard Piqué fue el protagonista indiscutible del partido contra el RCD Espanyol. Tras haber mandado callar a la afición local, el defensa  salió a la zona mixta del RCDE Stadium para afirmar que la "falta de respeto es que insulten a mi familia".

Piqué, tras poner el empate 1-1 definitivo en el minuto 80, mandó callar a la afición perica. El motivo fue los insultos recibidos hacia su familia y él mismo durante los encuentros anteriores contra el Espanyol.

Recibimiento habitual

"Siempre que venga aquí me recibirán de la misma manera, es algo que no me preocupa. Los jugadores tenemos responsabilidad, pero somos personas, hay un límite que si los que mandan no dicen nada cuando se superan pues no vamos a callarnos", dijo Piqué.

El defensa internacional insistió en la idea y recordó que "después de todos los acontecimientos (en referencia a los insultos contra él y su familia) era lo menos que podía hacer". Sobre si además de su celebración habitual, dos '2' dibujados con los dedos de las manos, había lanzado algún desafío a la afición, respondió: "¿Cuernos? No, simplemente hice callar a la grada".

Contra el Espanyol

También aprovechó la ocasión para comentar la campaña publicitaria del Espanyol como respuesta a sus palabras. “Es muy obvio. Son de Cornellà, lo dije el otro día. Lo único que querían decir es que cada vez están más desarraigados. Tienen un propietario chino y todos sus consejeros son chinos". 

"No hace falta que se gasten dinero diciendo que son de Italia, China y de Tabarnia. Al final son de donde son y funcionan así. Cada vez, el Espanyol está más desarraigado, es así y solo dije eso. Pero lo que dice la afición también duele mucho y yo busqué contestar con esto. Y parece que funcionó, porque se han gastado mucha pasta en todos los periódicos de Cataluña", declaró.

Respuesta blanquiazul

Un sector de la afición blanquiazul respondió al defensa azulgrana con cánticos ofensivos contra el propio futbolista y contra su pareja. Después, en una de las últimas acciones del partido, y en el intento de despejar Piqué un balón, Gerard Moreno le cargó con fuerza, lo que significó una falta, lo que provocó un intercambio de reproches con el consiguiente tumulto de jugadores.

Según Moreno, Piqué le recriminó la entrada y se fue a por él. Diferentes jugadores se amontonaron en la derecha del campo percio hasta que el árbitro pudo hacerse con el control de la situación.