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Los jugadores de dobles de tenis también se ganan la vida

Los doblistas compiten por premios que no tienen nada que envidiar a la bolsa que se reparte en individuales

El Mutua Open de Madrid 2018 contó con una de las parejas con más ganancias: los gemelos Mike y Bob Bryan / EFE
17.05.2018 00:00 h.
5 min

Daniel Nestor y los gemelos Mike y Bob Bryan son tres consumados tenistas que suman 325 títulos (40 de Grand Slam). Algo más de 36 millones de euros acumulados gracias a los más de 3.000 partidos ganados jugando partidos de dobles de tenis. Unos datos dignos de cualquier portada si no fuera porque son doblistas.

El doblista es esa clase de tenista que no juega en horario prime time, pero que vive y disfruta del mismo deporte que sus compañeros que compiten en individuales. Como ha sucedido la semana pasada con el torneo de dobles del Mutua Open de Madrid, donde se inscribieron los gemelos Mike y Bob Bryan, además de Daniel Nestor, americanos y canadiense de 40 y 45 años, respectivamente. Ellos saben lo que es ganar en todos los Grand Slams, Nestor además con el valor añadido de haber triunfado con tres diferentes parejas.

El botín madrileño

Tanto los Bryan como Nestor no participaron en el pasado Barcelona Open Banco Sabadell - Conde de Godó, pero sí se les pudo ver en la Caja Mágica madrileña. El canadiense cayó en primera ronda (haciéndose con 6.335 euros), mientras que los gemelos estadounidenses se retiraron en la gran final por una lesión de Bob. Con esa "medalla de plata" conseguida en Madrid, los Bryan se embolsaron 90.256 euros cada uno.

Alexander Peya y Nikola Mektic, vencederos del Mutua Openn de Madrid 2018 / EFE

Alexander Peya (izq.) y Nikola Mektic, vencedores del Mutua Open de Madrid 2018 / EFE

Ahora los americanos son la segunda pareja del mundo y ya preparan el asalto al primer puesto, ya que les separan apenas 60 puntos de los actuales líderes, Kubot-Melo. En Roland Garros (en Roma no juegan) se verá si vuelven a ser los reyes de los dobles, posición que dejaron de ocupar en noviembre de 2015. Y, en lo económico, también lucharán por el botín de más de 600.000 euros que se otorga a los campeones en la pista parisina.

Tenistas de otra pasta

Ganar dinero es parte del ADN de los doblistas. Muchos son desconocidos, a pesar de sus trabajadas gestas. Muchos proceden de países o de escasa tradición tenística (hay brasileños, pakistaníes o colombianos entre los primeros del planeta) o que actualmente no disfrutan de una dulce época en el campo individual (caso de Estados Unidos o Francia).

Estos jugadores son versátiles y cambian de pareja varias veces al año, como el barcelonés Marc López, que puede completar un año compitiendo junto a Feliciano López, Pablo Cuevas, David Marrero y tal vez Rafa Nadal. Y muchos de ellos acabaron decidiéndose por el mundo del dobles porque se les daba bien los golpes más esenciales (volea o globo) o porque encadenaron malas rachas en competiciones individuales.

Feliciano López y Marc López, en la última eliminatoria de la Copa Davis, frente a Alemania / SPAINTENIS

Feliciano López y Marc López, en la última eliminatoria de la Copa Davis, frente a Alemania / SPAINTENIS

Los hay que viven dando vueltas por el mundo tratando de crecer en esta modalidad, con lo complicado que esto significa. Importante para ellos que estén entre los 100 primeros del ranking de individuales, pues todo lo que se aleja de esos puestos complica conseguir pareja para los torneos.

Acumular ganacias

Pero lo cierto es que triunfan. Y se ganan bien la vida. Pueden "jubilarse" más tarde y acumulan ganancias por encima de muchos de los mejores jugadores de la ATP. De hecho, de los 20 mejores clasificados del mundo, Goffin, Anderson, Thiem o Zverev han acumulado menos títulos o menos premios en metálico que Nestor, los Bryan, Jamie Murray (el hermano de Andy) o el serbio Zimonjic.

Quizás los nombres de Kubot, Melo o Pavic no diga nada a un buen número de aficionados. Pero, en su campo, son los mejores. Desconocidos para el gran público, pero igual de profesionales que los Nadal, Federer y compañía. Entrenan, corren, golpean, sudan. Con menos aplausos en la grada (así se ha visto en las tribunas del Mutua), pero con la misma recompensa. Ganar y haciendo lo que más les gusta.

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