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Nike & NBA: una alianza que sitúa la economía a otro nivel

NBA y Nike: una asociación empresarial de alto nivel

La marca deportiva espera alcanzar con la liga americana de básquet unas ventas de 50.000 millones de dólares en 2020

Héctor Farrés
7 min

La NBA arranca en una temporada que va a ser un punto de inflexión en su apartado económico. No es para menos, ya que Nike desembarca con fuerza en la mejor liga de baloncesto del mundo para vestir a su treintena de equipos y comercializar sus productos durante los próximos ocho años a razón 125 millones de dólares anuales, es decir, 1.000 millones de dólares.

La gran operación se fraguó al término de 2015 después de que la multinacional americana decidiera mejorar los 400 millones de dólares que la alemana Adidas había desembolsado a la NBA desde 2006 para ser su proveedor técnico. En este sentido, el acuerdo con la marca deportiva de Oregón reportará a la liga estadounidense, aproximadamente, un incremento del 245% en beneficios respecto al contrato previo con la marca de las tres barras.

Nuevo impulso

No era un secreto que en los últimos años la expansión internacional de la mejor liga de baloncesto del mundo se había estancado. Dentro del comisionado de la NBA se estaban explorando diferentes vías para impulsar la competición, sobre todo en Asia y en Latinoamérica, donde se supone que ahora Nike puede ser el aliado perfecto.

El nuevo contrato no solamente es beneficioso para la NBA ya que Nike se asegura ser la marca de referencia del baloncesto americano. Y, además, estará bien a la vista. El swoosh, que así es como se conoce el célebre logotipo de la multinacional americana, aparecerá en la pechera de los jugadores en los partidos oficiales, un hecho que no ocurría con Adidas, cuyo símbolo era poco visible y solamente se podía apreciar en las réplicas puestas a la venta para los aficionados.

Marc Gasol, con la camiseta Nike de los Memphis Grizzlies /EFE

Marc Gasol, con la camiseta Nike de los Memphis Grizzlies /EFE

La intención de la marca americana es que sus ventas alcancen los 50.000 millones de dólares en 2020. Pese al corto espacio de tiempo, Nike está convencida de que podrá lograr su objetivo gracias a las ventas por internet y la focalización en la ropa deportiva femenina, algo que ya lleva años implementado en su forma de comercio.

Por si esto fuera poco, la empresa estadounidense tiene claro que la tecnología tendrá un papel fundamental en la comercialización de sus productos. En este sentido, Trevor Edwards, presidente de la multinacional del swoosh, explicó cómo las estrellas del baloncesto pueden sorprender a los fans a través de la aplicación NikeConnect: “La experiencia de la camiseta desbloqueará un nuevo mundo de conexión para los clientes. Por ejemplo, los jugadores de la NBA ahora pueden conectarse directamente con los aficionados que poseen su zamarra, enviándoles mensajes exclusivos personalizados al instante a sus teléfonos”. Y para rematar, se quitan de un bandazo las posibles imitaciones textiles que puedan surgir en el mercado.

Pocos cambios

Nike ha revisado y retocado todos los equipajes para darles un matiz más atlético y ajustado que casa a la perfección con la identidad de la multinacional americana. La esencia de los jerséis permanece, aunque no son pocos los cambios que ha habido en la treintena de camisetas.

Cabe resaltar cambios de tonalidad (Cleveland Cavaliers), redistribución de letras (Indiana Pacers) y sombreado en los dorsales (Philadelphia 76ers) como principales novedades que Nike ha decidido introducir para esta nueva etapa de la NBA. Además, la marca estadounidense ya ha confirmado que no diseñará ningún equipaje con mangas, tal y como su homóloga alemana había estado haciendo con algunas franquicias como los Orlando Magic o los Toronto Raptors.

Robin Lopez de los Chicago Bulls entre dos jugadores de los Toronto Raptors / EFE

Robin Lopez de los Chicago Bulls entre dos jugadores de los Toronto Raptors / EFE

Tampoco faltará los connected jerseys, unos uniformes conectados que permitirán acercar al aficionado más que nunca a las canchas. La gran novedad de esta revolución tecnológica es la introducción de un chip que permitirá al seguidor del equipo de baloncesto acceder a contenido exclusivo y personalizado de cada jugador con solo acercar su teléfono inteligente a la etiqueta de la camiseta.

Michael Jordan

El único equipo al que no vestirá Nike, al menos de forma directa, será el Charlotte Hornets. Y la razón es de peso. El propietario de la franquicia de Carolina del Norte es Michael Jordan y, como no podía ser de otra manera, el mítico exjugador de los Chicago Bulls sacará tajada de su propia marca, que está vinculada a Nike. Por lo tanto, los Hornets lucirán el logo de la marca Air Jordan en el frontal. Además, la firma Converse, que fue adquirida por Nike en 2003, también se ha unido a su matriz y ha comenzado a comercializar zapatillas con temática de la NBA.

No queda ninguna duda de que los 1.000 millones de dólares que Nike abonará a la NBA a lo largo los próximos ocho años pueden beneficiar a ambas partes. Queda por ver hasta qué límite puede llegar una de las alianzas comerciales más prometedoras del milenio. Por el momento, la liga americana de baloncesto ya mira por el retrovisor a otras grandes ligas americanas como la NFL, la MLB y la NHL. Eso sí, las dudas sobre de la calidad de los equipajes ya están en el aire después de que Tyler Ennis, de Los Angeles Lakers, perdiera media camiseta en la pretemporada tras un choque con un rival. ¿Estará Nike a la altura de la inversión?