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Los jugadores del Barça celebran el segundo gol en Vigo / EFE

Los motivos de la involución de la Masía

La poca presencia de canteranos en el primer equipo del Barça se debe a múltiples factores

10 min

Hace tan solo unas horas, el juvenil del FC Barcelona ha aterrizado en Nyon para disputar la Final Four de la Youth League. En semifinales, deberá medirse al Manchester City. En las filas inglesas, defendiendo los intereses de los citizens y en busca de un hueco en la final, estará un futbolista de Martorell. Tras su salida del fútbol base azulgrana, el catalán Eric García vivirá su primera gran competición desde que decidiera no aceptar la propuesta de renovación culé para marcharse a Inglaterra. No fue el primero y tampoco será el último.

Horas después de que el Barça saltase al césped de Balaídos (Vigo) sin un solo canterano en el once, un hecho que no ocurría desde 2002, las alarmas se han vuelto a encender. La Masía se aleja del Camp Nou. El ascensor del Miniestadi al Camp Nou hace ya demasiado tiempo que está estropeado. La irrupción de Sergi Roberto y, tras ello, la nada. La marcha del joven Eric García el pasado verano solo fue el inicio de una tendencia que cada vez preocupa más en Can Barça. Jordi Mboula, Sergio Gómez y, en las próximas semanas, Adrià Bernabé son otros ejemplos de jóvenes talentos que deciden abandonar la Ciutat Esportiva Joan Gamper para marcharse a otros clubes del viejo continente.

La poca participación de los futbolistas de la cantera en el primer equipo, tanto con Luis Enrique al frente como con Ernesto Valverde, ya no solo preocupa a los integrantes del filial culé. También lo hace con los jugadores de un fútbol base que empieza a ver con buenos ojos un futuro más allá del soñado en el Camp Nou. Ser parte de la considerada mejor cantera del mundo ha dejado de ser un aval suficiente para garantizar la continuidad del talento en la ciudad. El Barça da síntomas de que ya no cree que la Masía sea suficiente para competir al máximo nivel. ¿Qué ha ocurrido para llegar a esta situación?

Cambio de apuesta

El once que se enfrentó este martes al Celta, el formado por teóricos suplentes, le ha costado al Barça la friolera de más de 300 millones de euros. Sin un solo canterano, la foto en la que aparecían los Dembélé, Mina, Coutinho, Semedo o Digne ejemplificó la nueva apuesta del club que responde a la conocida frase de "la cantera a la cartera". De la última Champions cosechada en Berlín a la actualidad, los azulgranas han gastado 600 millones de euros en mejorar un equipo que, en las grandes noches y en el momento de la verdad, compite con hasta ocho futbolistas que ya estuvieron en la final europea de 2015. En resumen, mucho y mal se ha fichado para que la vieja guardia todavía sea la única capaz de liderar al conjunto azulgrana.

Dembelé en un encuentro con el Barça / EFE

Dembelé en un encuentro con el Barça / EFE

Un peldaño más abajo, el filial ha adquirido el mismo modelo. A base de talonario, el club ha buscado en otros lugares el talento necesario para que el equipo pueda competir y mantener su plaza en Segunda División. Una vez cosechado el tan anhelado ascenso de categoría, con el que se justificó las incorporaciones de futbolistas veteranos que no respondían al perfil de canterano culé, desde el club han decidido mantener su decisión de dejar de lado la base para dar cabida a otro tipo de jugador formado lejos de la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí.

Un filial en continuos problemas

Con el título de Liga encarado desde hace jornadas, y pudiendo dotar a los más habituales de un descanso necesario para haber afrontado otros compromisos como la Champions, muchos reprochan y afean a Ernesto Valverde que no haya decidido en ningún momento dar minutos a los futbolistas del Barça B. Desaparecidos más allá de los primeros encuentros en Copa del Rey, poco o nada se ha sabido del filial en el Camp Nou. Ni los casos de extrema necesidad, como el encuentro donde Digne tuvo que actuar de central por primera vez en su carrera, hicieron posible la aparición de un jugador del conjunto de Gerard López.

Una baza que juega a favor del Txingurri es la enrevesada situación que vive el filial en Segunda División. En posiciones de descenso y en plena pugna por conseguir la salvación, con Gerard López cuestionado y con su futuro en el aire, la duda recae en el hecho de si convocar a futbolistas del B supone una alegría o una amargura para el conjunto vistas las múltiples bajas que sufre y las apremiantes necesidades del equipo culé en estas últimas siete jornadas de la categoría de plata. 

Los jugadores del Barça B celebran un gol en el Miniestadi

Los jugadores del Barça B celebran un gol en el Miniestadi / FC Barcelona

Con la incertidumbre y el titubeo dentro del club sobre si debe primar la competición o la formación en el segundo equipo culé, por ahora todo indica que Carles Aleñá (todavía no ha disputado un solo minuto en La Liga a pesar de ser uno de los predilectos de Valverde), Marc Cardona, Ruiz de Galarreta o Marc Cucurella --entre otros-- no tendrán oportunidad de debutar en el primer equipo en competición liguera hasta que los suyos no garanticen la salvación. La categoría, por ahora, se impone.

Las fugas en la cantera

Unos pasos más abajo, la realidad no es más esperanzadora. En una operación que suscitó muchas críticas, el Barça logró arrebatarle al RCD Espanyol una de sus mayores promesas. En 2013, cuando todavía era alevín, Adrián Bernabé (2001) decidió finalizar su etapa en Sant Adrià de Besòs para enrolarse en la Masía de la mano de su representante Iván de la Peña. Cinco años más tarde, el centrocampista --en la actualidad milita en el juvenil B azulgrana-- saldrá de la ciudad para recalar en el Manchester City.

Formado en sus inicios en el CF Damm, su buen hacer con la zurda y el talento que atesora no han pasado desapercibidos para los ojeadores del club inglés, igual que tampoco lo hizo cuando el Barça decidió apostar por él cuando tan solo tenía 12 años. Sin agradarle la propuesta de renovación presentada por el club azulgrana, y con contrato hasta final de temporada, Bernabé pondrá rumbo a Inglaterra y los citizens tan solo deberán abonar los derechos de formación, tal y como apuntó el diario Sport.

Su salida, un verano más tarde que las de Jordi Mboula o Eric García, podría no ser la única que se producirá durante los próximos meses. Prometedores futbolistas como Robert Navarro, goleador del Cadete A cuyo futuro también podría estar en Manchester, están manteniendo reuniones con una dirección deportiva del Barça que intenta mitigar la pérdida de talento en las últimas etapas del fútbol formativo aunque dicha tarea no resulte nada sencilla.

Desde el Barça tienen claro que no van a igualar las ofertas económicas que reciben las jóvenes promesas de otros clubes y optan por mantener bien claras unas escalas salariales que no deben estirarse más de lo debido, aunque eso sea sinónimo de que se pierda talento de la casa que hace demasiado tiempo que no pisa el Camp Nou.