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Andrés Iniesta cede el brazalete de capitán a Leo Messi / EFE

Messi cumple con sus tradiciones

El futbolista del Barça vuelve a proclamarse pichichi de La Liga en una temporada compleja

3 min

Se acabó la temporada y como si de cumplir tradiciones se tratara, Leo Messi ha acudido un año más a su cita con el gol y se ha llevado el pichichi de La Liga por segunda vez consecutiva (la quinta en su historial tras las conseguidas en 2010, 2012, 2013 y 2017). No ha tenido oposición. Reponiéndose al duro golpe de la partida de su mejor socio sobre el césped rumbo a París, al mal inicio de campaña de Luis Suárez, a la nostalgia que supone el adiós de Iniesta y a caídas tan duras como las experimentadas en la Supercopa ante el Madrid o en Europa frente a la Roma, el argentino no ha necesitado a nadie para volver a ser el mejor.

Con nueve goles en los primeros cinco encuentros ligueros (12 en las diez primeras), Messi impuso una efectividad de cara a puerta imposible de asumir para el resto de mortales. Sin egocentrismo e individualismo, el 'diez' también ha sido el máximo asistente de La Liga con 12 pases de gol, el azulgrana ha marcado, ha asistido y ha hecho olvidar a la parroquia culé una temporada convulsa con moción de censura por medio y momentos de fragilidad que pudieron costar caro.

Este domingo, en el cierre de la campaña, el argentino brindó su particular despedida a Iniesta compartiendo los últimos 23 minutos del encuentro ante la Real Sociedad. Partiendo como suplente, después de sentirse algo sobrecargado y por precaución, Messi saltó al césped en el 67' y consiguió arrancar a los 84.168 asistentes la primera ovación y los únicos aplausos que no tuvieron al de Fuentealbilla como destinatario. Para vitorear al 'diez' siempre hay un hueco.

Un 'diez' que luce de 'nueve'

34 tantos en 36 encuentros --prácticamente a gol por partido-- es el balance de un 'diez' que se ha impuesto a 'nueves' puros como Luis Suárez o Christian Stuani, entre otros. No es un delantero. No vive tan solo del área. No le hace falta. Con nueve goles de margen en relación a Cristiano Ronaldo, su inmediato perseguidor que desde el inicio ya vio que el trofeo se le escapaba, el resto de jugadores nunca estuvo en condiciones de discutir el dominio del argentino.

Con la Bota de Oro también en su haber --se ha convertido en el primer jugador que se ha impuesto en cinco ocasiones--, Messi cierra una excelsa campaña (54 partidos, 4.468 minutos, 45 goles y 18 asistencias) que puede tener su broche final en Rusia con un Mundial en el que Argentina se aferra al 'diez' que luce de 'nueve' para recuperar el prestigio perdido.