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Retransmisión de uno de los partidos disputados en el Camp Nou / EFE

La Liga echa leña en el mes del Mundial

La subasta por los derechos de televisión que concluye el 25 de junio pone en guardia a operadoras y plataformas

5 min

Está en juego la liga. No la del curso que viene, sino la de dentro de dos temporadas. El procedimiento de solicitud de ofertas para la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de la competición liguera para las temporadas 2019-20 a 2021-22 ya está en marcha. La Liga ha activado un proceso exprés y espera ahora la presentación de ofertas para saber qué televisión u operadora se lleva el gato al agua.

Y puede haber grandes sorpresas. Todo porque las operadoras llevan meses amenazando que no están dispuestas a pagar los 1.300 millones de euros anuales que pretende ingresar La Liga por los derechos de televisión. Un “disparate” que puede acabar en guerra si no se aceptan las ofertas a la baja que están haciendo si es que no acaban retirándose.

Otro panorama

Esta decisión dejaría un escenario nuevo donde internet puede ganar músculo con Amazon y Facebook si deciden entrar en la subasta. Entonces el panorama cambiaría radicalmente de cuando Movistar se hizo con Canal Plus y, después, Bein Sport, la plataforma online accesible de Mediapro, se incorporó a su dial.

Hay que recordar que en la última subasta Mediapro acabó ganando la batalla de los derechos televisivos de la liga. En la actualidad, cede los derechos a las operadoras (Movistar+, Vodafone y Orange) por cuantías millonarias para que puedan ofertar su emisión a los clientes. Así, Movistar posee el Partidazo, Gol el partido en abierto y Mediapro/beIN el resto de partidos, mientras que Vodafone y Orange explotan principalmente para bares y restaurantes.

Partido entre Valladolid y Osasuna de la última jornada de Segunda División / EFE

Partido entre Valladolid y Osasuna de la última jornada de Segunda División / EFE

Pero, ahora, las cuentas no salen y los ánimos son otros. Mediapro está de morros porque mientras subastaba su Champions se ha entrometido La Liga con la subasta de los derechos de su competición. Vodafone, mientras, mirando de reojo la liga nacional después de haber plantado a la productora de Jaume Roures en Europa. Y  el resto, ajustando sus presupuestos para cuadrar los desorbitantes números que piden.

La Liga, por eso, no quiere enemigos. Y menos las telecos. De ahí que haya introducido cambios en las bases del concurso para que todo sea más atractivo y para atender las reclamaciones que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) planteó en un informe muy duro tras alguna otra intención que propuso la patronal del fútbol.

Ocho lotes

El formato de subasta y condiciones que ha presentado La Liga es muy similar a otros anteriores, con tres lotes principales (partido en abierto, Partidazo y el resto de partidos) que los operadores podrán seguir vendiendo empaquetados y con los contenidos audiovisuales divididos en ocho lotes, todos destinados al público residencial, con la excepción de uno, que se destinará al ámbito comercial (establecimientos públicos).

En los pliegos, La Liga ya no obliga a los comparadores de los derechos, en caso de que fuera difusión de pago, a emitir los partidos online a través de una televisión por internet (OTT), estilo Netflix, y ha levantado el veto a que el fútbol se ofrezca sólo en forma de paquetes junto a otros contenidos o servicios. La cuestión es saber si los operadores acabarán pujando por algún lote o si se los recomprarán como ha ocurrido hasta ahora, pero incluyendo los canales en sus paquetes para buscar una mayor rentabilidad.

Con este panorama, nadie se atreve a aventurar cómo acabará esta subasta. El propio Javier Tebas, presidente de La Liga, es consciente que todo puede cambiar. "El mundo de las OTT (Netflix, Amazon, HBO...), ha cambiado la televisión. Dos millones de españoles compran ya el mundo del entretenimiento a través de estas plataformas. El parque de televisiones después del Mundial será ya de siete millones de aparatos de smart TV. Estamos trabajando en este reto". Una idea que ronda en la cabeza del máximo mandatario y que puede ser la solución.