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Vista general de un muelle del Salón Náutico Internacional de Barcelona / M. MALLAFRÉ

La náutica española se siente discriminada por sus impuestos

El sector aprovecha la feria barcelonesa para mostrar su malestar por la carga impositiva que sufren los barcos

9 min

Ha estado presente en el ambiente del Salón Náutico Internacional de Barcelona que este domingo ha finalizado. Y es difícil silenciarlo. La náutica española se siente discriminada frente a la de otros países porque la adquisición de una embarcación de más de ocho metros de eslora obliga al pago de un Impuesto Especial sobre Determinados medios de Transporte, vulgarmente llamado Impuesto de Matriculación.

Es cierto. Otros países no pagan este impuesto, pero se corre un tupido velo sobre dos aspectos importantes a la hora de establecer comparaciones: en otros países hay otros impuestos y son de carácter anual; y, segundo, el citado impuesto no lo pagan en España solo los barcos de más de ocho metros, sino la práctica totalidad de automóviles y motocicletas. Dicho de otro modo: el impuesto no afecta solo a la náutica, sino a casi toda clase de vehículos, sabiendo que no hay que confundir este impuesto con el Impuesto de Circulación, de carácter municipal, que pagan anualmente los automóviles y las motocicletas.

Impuesto básico

A la hora de comprar o vender cualquier bien o servicio, el impuesto básico en toda Europa es el Impuesto sobre el Valor Añadido. En España se aplica dese el 1 de enero de 1986, que fue la fecha de su incorporación a la Comunidad Económica Europea.

La venta de embarcaciones y accesorios para la náutica de recreo en España está sujeta al pago del tipo general del IVA que es actualmente del 21%. Otros países tienen un IVA más alto: Hungría (27%); Croacia, Dinamarca, Noruega y Suecia (25%); Finlandia (24%); Grecia e Irlanda (23%); Italia (22%), y Holanda, Letonia y Lituania el 21% como en España. Los estados europeos con el IVA general más bajo son Luxemburgo, con el 17% y Malta, con el 18%. Alemania tiene su tipo general al 19% y Francia lo tiene al 20%. En Liechtenstein, caso aparte, se paga un 8%.

Los barcos en España están sujetos al 21% de IVA / M. MALLAFRÉ

Las esmbarcaciones en España están sujetas al 21% de IVA / M. MALLAFRÉ

En algunos países, como Francia e Italia, existe una reducción del precio del IVA para las embarcaciones de recreo si estas se adquieren mediante financiación. Esta reducción es mayor cuanto más grande es el barco, pues se supone que una embarcación mayor tiene más posibilidades de navegar fuera del país de origen por largas temporadas, en cuyo caso se le dispensa de pagar parte de este impuesto, pues se supone que no consume servicios en su propio país.

Zonas sin IVA

Incluso en los estados que tienen el IVA hay zonas geográficas donde no se aplica. Ni para los barcos ni para nada, Este es el caso de Ceuta, Melilla y las islas Canarias. Francia no lo aplica en Guadalupe, Guayana, Martinica, Reunión. El Reino Unido en las islas del Canal y Gibraltar. Dinamarca en Groenlandia y en las islas Feroe.

Hay otros casos bien curiosos donde no se aplica IVA. Son los de Grecia, que no lo aplica en el monte Athos, o el de Italia, que no lo aplica en Livigno, en Campione de Italia (enclaves italianos en el interior de Suiza) y en las aguas italianas del lago Lugano.

Otros impuestos

En España existe el llamado Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte, resumidamente denominado Impuesto de Matriculación, que se aplica a la primera matriculación de automóviles, motocicletas de más de 250 centímetros cúbicos, embarcaciones de recreo y aviones o avionetas provistas de motor. Ahora bien, este impuesto no se aplica ni a todos los automóviles ni a todas las embarcaciones.

El impuesto se aplica a los automóviles en cuatro tramos según lo que se denomina “emisiones absolutas homologadas”, no teniendo ninguna relación con el grado de exclusividad o precio del vehículo, sino por su supuesta capacidad contaminante y solo por dióxido de carbono. Ningún otro elemento contaminante es tenido en cuenta. Además, este impuesto está cedido a las comunidades autónomas, que pueden modificarlo. En Canarias es un 1% más bajo en todos los tramos. En Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Catalunya y Extremadura puede llegar al 16%, y en Murcia al 15,9%.

La vela paga igual

En el caso de las embarcaciones de recreo el asunto es mucho más fácil. No se grava por emisiones, sino por eslora, sin importar si su propulsión sea a vela o a motor. Muchos expertos han criticado este cambio de criterio, pues de haberse aplicado un criterio de “calidad del aire y protección de la atmósfera”, que es el título de la Ley que lo ampara, los barcos propulsados a vela disfrutarían de un tipo impositivo inferior.

Embarcaciones expuestas a impuestos en los amarres del puerto de Barcelona / M. MALLAFRÉ

Barcos a motor y vela en los amarres del puerto de Barcelona / M. MALLAFRÉ 

Hay una excepción: las motos acuáticas. No están consideradas como embarcaciones y tributan como en el tramo más alto de los automóviles: desde el 14,75% hasta el 16%, según cada comunidad autónoma. Además del IVA. Eso siempre.

Recaudación en Cataluña

El impuesto de matriculación recaudó en 2016 un total de 327,79 millones de euros. Esa cifra corresponde a automóviles, motocicletas, avionetas y embarcaciones. Lo recaudado por las embarcaciones está en torno a los 20 millones de euros, de los cuales unos seis corresponden a Cataluña. Una cifra no muy grande, pero que lleva de cráneo a todo el sector náutico como así se ha visto estos días en los pantalanes del salón barcelonés.

Señalar como curiosidad que al tratarse de un “tributo cedido” se beneficia de su ingreso la comunidad autónoma donde reside el comprador, de modo que no se paga “donde se navega”. Dicho de otro modo, las comunidades autónomas sin mar reciben ingresos por la matriculación de embarcaciones a las que nunca prestarán ningún servicio.

Otros países

En otros países no hay impuesto de matriculación, pero hay impuestos anuales. En Italia existe la llamada Tassa annuale sulle unità da diporto que va de los 870 euros para los barcos de 14 metros hasta los 25.000 euros para los yates de más de 64 metros.

En Francia existe el llamado Droit annuel de francisation et de navigation (DAFN) con dos apartados. Uno fijo de 77 euros para los barcos de menos de siete metros de eslora y menos de 22 caballos de vapor, y otro que asciende hasta los 886 euros para los barcos de más de 15 metros. Además, se paga un tanto por kilovatio de potencia del motor o motores, de modo que los barcos con una potencia instalada de entre 90 y 159 kilovatios pagan tres euros al año por kilovatio, y cuatro euros si son 160 o más los kilovatios.