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Andrés Iniesta agradece el apoyo del público en el duelo ante el Villarreal / FC Barcelona

Iniesta y el retiro dorado de estrellas en ligas menores

El futbolista del Barça seguirá los pasos de otras grandes figuras que se marcharon antes de colgar las botas

12.05.2018 00:00 h. Actualizado: 11.05.2018 22:49 h.
8 min

Ser uno de los mejores jugadores de la historia tiene sus ventajas. Una de ellas es que en cada rincón del mundo están dispuestos a hacerte un hueco. Todos quieren verte, ninguno quiere dejar de disfrutarte. Observando que en cualquier lugar del mapa puede encontrar cobijo, Andrés Iniesta afronta la semana más decisiva de lo que le queda de carrera. Debe tomar la decisión. No será sencilla. Sabe que después del Barça hay vida --mientras disfruta de cada minuto de juego antes de su adiós-- pero la pregunta que no falta es ese eterno e incómodo dónde.

Dando rienda suelta a sus últimos trucos de magia, a la clarividencia tan singular de un juego que tanto entiende, a aquellos pases que al resto le cuesta imaginar hasta en la repetición, Iniesta seguirá el camino que han tomado otras estrellas del fútbol y aprovechará sus postreras apariciones sobre el verde para vivir una experiencia única, conocer una nueva cultura y a la par embolsarse una nada despreciable cantidad de dinero. Su decisión la escogieron en su día estrellas como Steven Gerrard, Alessandro del Piero, Andrea Pirlo, Frank Lampard, David Beckham o su excompañero y amigo Xavi Hernández. 

Andrés Iniesta en uno de los últimos homenajes al manchego

Andrés Iniesta en uno de los últimos homenajes al manchego / FC Barcelona

Con destinos distintos pero con la misma finalidad, grandes símbolos del fútbol moderno acabaron sus carreras en ligas menores que garantizan en el ámbito económico un final más que feliz para sus emblemáticas trayectorias. A coste cero, la prioridad para acometer dichos fichajes se centra en que los jugadores --como en el caso de Andrés Iniesta-- salgan de sus clubes sin necesidad de un traspaso, todo el esfuerzo financiero recae en unos sueldos que garantizan el futuro al futbolista y a unas cuantas generaciones posteriores.

A cambio de la cuantiosa remuneración, los clubes en cuestión y las ligas como la Major League Soccer (MLS), la Superliga China, la J1 League en Japón, la Premier League de Catar o la A-League de Australia --los destinos más habituales-- logran un impacto mediático inmediato, un seguimiento de sus encuentros del todo soñado y la entrada de marcas que quieren hacerse con un trozo del pastel recién salido del horno.

China y el freno a la burbuja 

El caso más paradigmático se produce en China. Aprendida la lección de cómo conseguir que el campeonato local obtuviera repercusión mundial, la Superliga se puso manos a la obra y los clubes empezaron a apostar por futbolistas --no siempre de primer nivel-- del viejo continente pagando cantidades y salarios desorbitados. En los últimos años, Óscar (Chelsea) llegó a cambio de 61 millones de euros, Hulk (Zenit) por 55, Teixeira (Shakhtar) por 50, Jackson Rodríguez (Atlético) por 42, Cédric Bakambu (Villarreal) por 40, Yannick Carrasco (Atlético) por 30 o el ahora azulgrana Paulinho, en aquel momento jugador del Tottenham, por 18 millones. Talonario puro y duro.

Más allá del gasto en la incorporación, hay que añadir los salarios en cuestión. Desde los 38 millones de euros que cobró Tévez --en una temporada para el olvido con números deplorables-- hasta los 24 millones que percibe Óscar pasando por los 20 de Hulk, los 17 de Pellé o los 15 de Lavezzi. Los clubes más destacados son el Shanghai SIPG, el Guangzhou Evergrande, el Jiangsu Suning y el Beijing Guoan.

Yannick Carrasco, ex del Atlético, en un partido con su actual equipo

Yannick Carrasco, ex del Atlético, en un partido con su actual equipo

No obstante, todo está cambiando en el país asiático. Vislumbrando una burbuja que estaba cerca de estallar, y conocedores de que su intención de desarrollar el fútbol en China y potenciar la selección nacional quedaba en un segundo plano con la llegada de tantos foráneos, el Gobierno de Xi Jinping ha tenido que tomar medidas para frenar el dispendio. La normativa es clara: los fichajes que superan el umbral de los 5,8 millones de euros obligan al club en cuestión a abonar el 100% del valor de la incorporación al Estado, para que éste lo invierta en el fútbol base. Una operación poco rentable para cualquier conjunto de la Superliga. De ahí, el frenazo visto en los últimos meses.

Los otros retiros dorados

Estados Unidos, Catar, Japón o Australia también se han convertido --junto a China-- en destinos escogidos por grandes figuras. Buscando que la pasión por el soccer consiga hacerse un hueco en el país, la Major League Soccer (MLS) tiró de viejos conocidos para lograr su objetivo en una competición que tuvo su inicio en 1996 con 10 franquicias.

Con inversiones mucho menores que las que se realizan en el continente asiático, destacan los fichajes de Ezequiel Barco (12,28 millones de euros), Miguel Almirón (7,50 millones) o Michael Bradley (7,4 millones), su potencial se ha centrado en los salarios de estrellas como Kaká (6 millones), Andrea Pirlo (4,9), David Villa (4,6) o Bastian Schweinsteiger (4,5). El límite salarial impuesto con la ley Beckham (se produjo con la llegada del exmadridista a Los Ángeles y solo permite a los clubes tener tres jugadores franquicia que no computan para dicho cálculo) ha frenado apuestas mayores y hace inviable la llegada de Iniesta. Está descartado.

Catar, donde se encuentra Xavi Hernández (10 millones de euros brutos por año), no convence al manchego; Australia, un campeonato desconocido que se abrió al mundo de la mano de Del Piero (casi dos millones de euros por temporada) y cuya Federación de fútbol ya ha anunciado que está estudiando la posibilidad de poner dinero para intentar conseguir la llegada de Iniesta, ha ganado enteros y Japón, donde la estrella más destacada es Lukas Podolski (ronda los cinco millones por campaña), es la gran opción --con el Vissel Kobe como único candidato-- para el capitán del Barça que a base de buen fútbol se ha ganado una retirada donde su magia estará acompañada de una nada despreciable cantidad de dinero.