La industria del golf sale del hoyo

El sector mejora en sus números y busca atraer a más practicantes después de la caída sufrida por la crisis económica

Imagen de un torneo de golf en Cataluña / Hexagonal La Roca Golf
17.04.2018 00:00 h.
6 min

Concebido como una actividad de lujo, practicado por gente adinerada, el golf de ahora es un deporte más abierto y accesible y, sobre todo, una importantísima fuente de ingresos, que en España se cifra en más de 2.000 millones de euros y que después de unos años bien complicados vuelve a mostrar síntomas de recuperación.

España cerró 2017 con 272.084 jugadores con licencia, lo que lo convierte en el sexto país de la Unión Europea (UE) con mayor número de licencias, según datos de la Real Federación Española de Golf (RFEG). Sin embargo, la penetración que tiene en la sociedad española sigue siendo todavía minoritaria.

Cantabria y la Comunidad de Madrid, las dos regiones españolas con mayor número de licencias, tienen un ratio de 12,93 y 12,63 fichas por cada mil habitantes, según un informe elaborado por la Asociación de Golf en España. A la cola de la lista se sitúan Extremadura y Ceuta y Melilla, con 2,1 y 1,8 licencias por cada mil habitantes; Cataluña, que también se encuentra entre los ratios más bajos, cuenta con 3,9 federados por cada mil habitantes.

Diferencias entre comunidades

Estos datos muestran que la presencia de jugadores en las comunidades con mayor cuota de participación es alrededor de seis veces superior que las que menos tienen, lo que hay que atribuir principalmente a dos factores. El primero, gracias al desarrollo de campos de golf por parte de las administraciones públicas que, a través de precios populares, han llevado la práctica a otras capas sociales.

Dos ejemplos serían Cantabria y Asturias (dos de las comunidades más baratas), donde el precio medio de una clase particular de 30 minutos está en los 17,3 y los 14,5 euros, inferior a la media española (21,07 euros por 30 minutos de aprendizaje). Castilla y León y Galicia también se sitúan en este rango económico (16,7 y 14,7 euros por media hora de clase, respectivamente).

Una de las calles del Club de Golf Vallromanes de Barcelona / CLUBDEGOLFVALLOROMANES.COM

Una de las calles del Club de Golf Vallromanes de Barcelona / CLUBDEGOLFVALLOROMANES.COM

El segundo factor, según el estudio, es el arraigo que tiene el golf en comunidades que cuentan con clubes más antiguos, caso del País Vasco o la Comunidad de Madrid. El País Vasco tiene un ratio de 8,09 licencias por cada mil habitantes y 18,7 euros de media por sesión, mientras que en la Comunidad de Madrid el precio está en 25,8 euros, lo que la convierte en la segunda comunidad más cara de España, solo por debajo de Baleares, donde se pagan 31,9 euros por media hora de clase. La tercera más cara es Cataluña, cuyo precio medio es de 25,3 euros por sesión.

Estos datos muestran la información recopilada a partir de 310 academias de golf de todo el territorio nacional. No hay cifras exactas que indiquen el número de academias totales, pero distintas cifras apuntan a que hay entre 330 y 410 en toda España.

Impacto económico

La industria del golf ha cambiado mucho desde el estallido de la crisis económica. El cierre de campos, la especulación inmobiliaria y el cambio de costumbres son algunas de las razones que han afectado a este deporte en los últimos años. Por ejemplo, mientras que ahora el número de jugadores se sitúa ligeramente por encima de las 270.000 licencias, era de 338.000 fichas en 2010.

Este sector, sin embargo, ha sido salvado en buena parte gracias al turismo: más de un millón de visitantes se acercan a España con el golf como principal reclamo, según un estudio de Golf Business Partners de 2016, compañía experta en la industria del sector. Según la misma compañía, la explotación de los campos genera 500 millones de euros al año; la facturación de los hoteles subarrendados por los campos 90 millones; las inversiones en los campos representan 53,4 millones, mientras que la venta de maquinaria y material de juego y las actividades comerciales y de comunicación suponen un activo de 73 y 48,6 millones, respectivamente.

Lo que quiere decir que el valor directo del golf es de casi 765 millones de euros, a los que hay que sumar 1.300 millones de euros en valor indirecto (el valor inmobiliario representa 747,6 millones y el turístico otros 564,3 millones). Los ingresos totales de la facturación del golf alcanzaron una cifra ligeramente superior a los 2.000 millones de euros en 2016, a falta de conocer los datos del año pasado. Lo que parece indicar que los peores momentos del golf han pasado y que la industria está saliendo del hoyo.

¿Quiere hacer un comentario?
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información