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Pep Guardiola durante su última rueda de prensa antes de intentar evitar el fracaso europeo con una remontada ante el Liverpool  / EFE

Guardiola: entre el fracaso y el desafío a su historia

El técnico catalán no es un habitual de las remontadas a lo largo de su trayectoria en los banquillos

4 min

El desafío va contra la historia. Su propia historia. Luchar contra los precedentes. También los que le persiguen. En su peor semana desde que dirige al Manchester City, Pep Guardiola afronta este martes una enjundia de la que ni su reconocida trayectoria como técnico le avala. El cetro europeo se escapa y no olvidarse de él implica una epopeya que se le ha resistido en anteriores ocasiones. De azulgrana, con el gigante de Baviera y quien sabe si ahora con los 'citizen'.

La losa del 3-0 cosechado en Anfield obliga a Pep y los suyos a una gesta. Remontar o no hacerlo. Esa es la cuestión. Sin margen para el error, los ingleses necesitan algo más que un partido perfecto para no despedirse de Europa en cuartos. Referente en multitud de aspectos futbolísticos, las remontadas se le escapan al de Santpedor. Sentado en el banquillo de Barça y Bayern de Múnich, un resultado adverso en la ida le obligó siempre a decir adiós a los títulos.

Los aspersores y Mourinho

En su periplo en el Camp Nou, la inolvidable y excelsa trayectoria del técnico en el mejor Barça de la historia cuenta con dos noches para el olvido. Ante aquel defensivo Inter de José Mourinho en 2010 y frente al Chelsea de Di Matteo en 2012, el templo azulgrana enmudeció viendo a dos técnicos tan particulares superar al conjunto catalán y celebrar sobre el tapete una clasificación histórica. Ni siendo infinitamente superior a su rival, con el considerado mejor equipo de la historia, le sirvió para lograr la anhelada remontada.

Aquella imagen de Mourinho correteando por el Camp Nou con los aspersores del estadio haciendo de las suyas sigue presente en el estadio. Igual que el tanto de Fernando Torres años después. Las grandes noches de Guardiola en el templo azulgrana nunca vinieron acompañadas de la obligación de remontar, a excepción de aquel triunfo ante el Arsenal en octavos de final de la 2010-11 (2-1 en la ida y 3-1 en la vuelta).

Las remontadas no surgen en Múnich

De Barcelona a Múnich, las remontadas siguieron resistiéndose a Pep Guardiola. Su único pero en Alemania fue la Champions League y la incapacidad de sus equipos de levantar resultados adversos en hasta tres ediciones distintas del torneo europeo. En la primera, la 2013-14, el gigante de Baviera se despidió en semifinales tras caer en la ida ante el Real Madrid por 1-0 en el Santiago Bernabéu --a pesar de la superioridad en el juego de los de Guardiola-- y sufrir una goleada (0-4) en el intento fallido de gesta en el Allianz Arena.

Una temporada más tarde, en la 2014-15, la remontada ante el Oporto (3-1, 6-1) en cuartos supuso una bocanada de esperanza que una ronda después desapareció. Al son de Leo Messi, el Barça goleó al Bayern de Guardiola (3-0) en el Camp Nou y en la vuelta supo aguantar el resultado para frenar otra tentativa de remontada del de Santpedor (3-2).

En la temporada de su adiós, Pep Guardiola volvió a toparse con su particular vía crucis. Derrotado en el Vicente Calderón (1-0) en semifinales de la 2015-16, su Bayern rozó la remontada en Alemania (2-1) pero se quedó de nuevo a las puertas de un desafío que este martes vuelve a llamar a su puerta y que por ahora se le resiste a uno de esos técnicos capaces de cambiar la historia.