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Leo Messi, durante el entrenamiento de Argentina en Bronnitsy (Moscú) para el partido contra Francia / EFE

El fútbol argentino multiplica sus ingresos con Messi

La AFA confía en seguir en el Mundial por el volumen de negocio que genera el jugador azulgrana

30.06.2018 00:00 h.
6 min

A Leo Messi, en su debut con la selección argentina, le expulsaron cuando tan solo llevaba 30 segundos sobre el césped. Sustituyó a Lisandro López en el segundo tiempo de un partido que les enfrentaba a Hungría, en el estadio Ferenc Puskas de Budapest. Aquel 17 de agosto de 2005, la estrella del FC Barcelona se sacó de encima de un manotazo a un defensor. Mientras se encaminaba incrédulo hacia el túnel de vestuarios, seguramente ningún miembro de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se imaginaba el negocio que tenían entre manos.

Hace 13 años, en los orígenes de la era Messi, cerrar un partido amistoso con la Albiceleste se valoraba en torno a los 250.000 dólares. A medida que el rosarino fue convirtiéndose en lo que es hoy, las cifras engordaron. Actualmente, la AFA factura mínimo un millón de dólares por cada partido amistoso. Transporte y alojamiento por cuenta del anfitrión. Si no está disponible Messi, el caché se reduce a la mitad para los partidos de la selección, detalladamente gestionados por la empresa World Eleven, con su presidente, el empresario Guillermo Tofoni, al frente.

Cifras en aumento

Al asunto de los cachés hay que añadirle la lista de los patrocinadores. Según la revista Forbes, la marca Adidas le paga a Messi más de 10 millones de dólares en patrocinio. Y firmó, además, una ampliación de contrato con la selección argentina en 2011 para estar juntos hasta la conclusión del Mundial Qatar 2022 por 11 millones de dólares anuales. Ya lo decía Julio Grondona, exdirector de la AFA, en su momento: en lo que a ingresos se refiere, Messi “representa el 40% o el 50% del total”.

Messi falla en la tanda de penaltis y Argentina pierde otra final / EFE

Messi falla en la tanda de penaltis y Argentina pierde otra final / EFE

Por eso, cuando Messi, tras caer de nuevo ante Chile en la final de la Copa América 2016, salió hundido a la zona mixta y renunció a volver a jugar con la Albiceleste, a más de un dirigente casi le da un infarto. “Lo primero que se me viene, y lo pensaba en el vestuario, es que ya está, se terminó para mí la selección. Como dije recién, son cuatro finales, no es para mí. Lamentablemente lo busqué, era lo que más deseaba, no se me dio, pero creo que ya está”, dijo el 10 del Barça. Su lamento dejaba a la federación al borde del precipicio, por diversas razones.

El peligro de la sanción

Por suerte para Argentina y para los aficionados al fútbol, Messi rectificó esas palabras en caliente y no abandonó la selección. Sin embargo, él y la AFA volvieron a asomarse al acantilado en la fase de clasificación para el Mundial de Rusia. Jugaron con fuego y, lo peor de todo, de nuevo unas palabras de Messi hicieron temer lo peor. Las palabras, esta vez, fueron contra un juez de línea. “La concha de tu madre”, le dijo repetidas veces, en el partido que Argentina ganó a Chile en el Monumental en las eliminatorias suramericanas, cuando a la Albiceleste aún le quedaba mucho por remar para clasificarse para Rusia 2018.

El primer gol en el dramático partido contra Nigeria marcado por Leo Messi / EFE

El primer gol en el dramático partido contra Nigeria marcado por Leo Messi / EFE

Los tres partidos de sanción asustaban. Nadie hubiera podido resistir un Mundial sin Argentina: ni la AFA, ni la FIFA ni la mismísima Adidas, patrocinador principal de la selección y del jugador. Finalmente se movieron hilos y se le levantó la sanción, y todos juntos llegaron a Rusia.

El agujero de cuando Messi ya no esté será difícil de evitar para los mandatarios del fútbol argentino. El diario Ámbito Financiero calculaba unas pérdidas para la AFA que oscilarán entre los 150 y 200 millones de dólares. Algo que podía haber sucedido hace unos días cuando ante Nigeria superaron milagrosamente un dramático match ball. Una salida humillante del Mundial que hubiese supuesto volver al mismo punto de hace dos años: los dirigentes de la AFA de los nervios, preocupados por la retirada de su guía. Pero Argentina resiste, de momento, y su principal negocio, Messi, aún puede aumentar su valor. Para eso toca ganar a Francia y seguir en el Mundial.