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La Masía sigue perdiendo peso en el Barça

La fuga de talentos revienta la política de cantera del Barça

Cada vez son más jugadores quienes abandonan La Masía en busca de un futuro profesional que ven imposible en el Camp Nou

8 min

La planificación deportiva del FC Barcelona durante el verano de 2017 pone de manifiesto que el conjunto azulgrana camina sin rumbo, sin un proyecto deportivo definido y con claros indicios de pérdida de identidad. No se trata tanto de analizar los títulos que ha conquistado el club en los últimos años, pues un equipo como el Barcelona siempre aspira a ganarlo todo; sino, más bien, de profundizar en las sensaciones que el cuadro azulgrana transmite.

Uno de los síntomas de esta pérdida de identidad se puede explicar poniendo el foco en el aparente cambio de estrategia a la hora de cuidar La Masía, símbolo e insignia del club. Para muestra de ello, un ejemplo muy sencillo: se ha preferido fichar a un jugador como Paulinho, veterano de 29 años y procedente de una liga menor como la china, antes que dar ese dorsal y esa oportunidad a Sergi Samper, uno de los centrocampistas más talentosos que ha producido La Masía en los últimos años.

Un problema en el filial

Pero ese hecho no solo ocurre en el Camp Nou. En el filial, ese último paso hacia el primer equipo donde los jóvenes talentos de La Masia ven cada vez más cerca su sueño, ha cerrado sus puertas de par en par.

Tan solo hace falta repasar las incorporaciones del segundo equipo en las últimas temporadas, Fali, Salva Chamorro, José Antonio Martínez, Alberto Perea o Jesús Alfaro, entre otros, para darse cuenta del cambio de modelo adoptado por el club azulgrana, donde la gran mayoría de futbolistas que terminan su etapa juvenil deben buscarse nuevos acomodos ante la imposibilidad de figurar en la plantilla de Gerard López, sirvan de ejemplo los casos de Enric Franquesa, Xavi Quintillà, Sergi Puig, Álex Carbonell, Brahima Fati, Lucas Gafarot, Jeremy Guillemenot o Seung Woo Lee.

Caída constante

Hace años, bajo las órdenes de Frank Rijkaard o Pep Guardiola, jóvenes talentos como Andrés Iniesta, Leo Messi, Sergio Busquets o Pedro, partieron desde el banquillo para progresivamente ganar protagonismo hasta hacerse un hueco en el once titular. Esa apuesta por la cantera ha ido perdiendo fuelle desde la etapa de Luis Enrique hasta la presente temporada.

Los más jóvenes del club ven cada vez más complicado acceder al primer equipo

Los más jóvenes del club ven cada vez más complicado acceder al primer equipo / FC Barcelona

El peor dato de participación de la cantera en el primer equipo se registró la temporada pasada; a las órdenes de Luis Enrique, los jugadores del Barça B solo tuvieron 526 minutos, según un estudio de LaTDP, el peor registro en los últimos 22 años. Unos datos que contrastan con el debut de Guardiola como entrenador azulgrana, la campaña 2008-09, cuando los canteranos completaron un total de 4.543 minutos.

La pésima gestión del caso Thiago

No cabe duda de que uno de los puntos de inflexión se produjo durante el verano de 2013, con Sandro Rosell al frente del club. Guardiola, entrenador del Bayern epor aquel entonces, se llevó a Thiago Alcántara por 25 millones de euros, una cantidad muy inferior tanto al precio de mercado de entonces como al de ahora.

Los azulgranas no apostaron por un jugador formado en las categorías inferiores, que reunía cualidades similares a las de Xavi e Iniesta, y que se intuía que se convertiría en uno de los centrocampistas más cotizados de Europa. En un momento en que el centro del campo del equipo está a un nivel muy inferior al de los últimos diez años y de edad avanzada (Sergio Busquets y Rakitic, 29 años; Andrés Iniesta, 33), está claro que la operación Thiago es en una de las más calamitosas desde el punto de vista deportivo.

Los grandes saquean la Masía

Además de Sergi Samper, que se ha marchado cedido a la UD Las Palmas, otros dos futbolistas con gran proyección han abandonado la nave azulgrana durante este verano. Jordi Mboula, extremo de 18 años y uno de los jugadores revelación del Barça durante la pasada Youth League, se ha marchado al Mónaco. El club monegasco se hizo con los servicios del prometedor delantero pagando los tres millones de euros de su cláusula de rescisión.

Los jugadores del Juvenil 'A' no encuentran su lugar en el filial

Los jugadores del Juvenil 'A' no encuentran su lugar en el filial / FC Barcelona

Por su parte, Eric García, talentoso central de 16 años, también ha hecho las maletas este verano rumbo a Manchester. El City de Guardiola utilizó la misma fórmula que el Mónaco para llevarse al joven canterano, depositando 1,7 millones de euros por su cláusula de rescisión.

Una interminable lista

Los casos actuales de Jordi Mboula y Eric García recuerdan a otros más lejanos como los de Gerard Piqué, Cesc Fàbregas o Jordi Alba, que volvieron al club después de haber crecido deportivamente lejos del Camp Nou tras no contar con oportunidades. Quienes no volvieron fueron otros prometedores jugadores, alguno de ellos consolidados en la élite, como Halilovic, Oriol Romeu, Marc Bartra, Adama Traoré, Cristian Tello, Sandro, Fontàs, los hermanos Dos Santos, Mauro Icardi, Aitor Cantalapiedra o Grimaldo.

En esa línea, en los últimos años, de los múltiples jugadores que han pasado por un filial de pega, solo el más que paciente Sergi Roberto se ha consolidado cuajando buenas actuaciones en el primer equipo. Sin embargo, otro canterano como Rafinha no acaba de encontrar su hueco. La grave lesión que sufrió el brasileño en el menisco de su rodilla derecha preocupa al cuerpo técnico. No ha recibido el alta médica, no está siguiendo los plazos marcados para su recuperación y no ha podido entrenarse junto al resto de sus compañeros cinco meses después de su lesión.

Mala gestión deportiva

Tanto el mánager general, Pep Segura, como el secretario técnico, Robert Fernández, muestran un alejamiento muy preocupante del estilo Barça. Apenas pueden convencer a muchos de ellos para que continúen en el club deteriorando con su ineficaz gestión la fractura que se está produciendo entre la masa social y la institución, con dos últimas juntas directivas, tanto de Sandro Rosell y Josep María Bartomeu, ahogadas e investigadas por causas de estafa y corrupción financiera.