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Quique Sánchez Flores se mostró contundente a la hora de expresar su opinión en un mercado donde Mr Chen es el señalado

El estado de ánimo perico tambalea el proyecto de Mr Chen

La parroquia blanquiazul se siente engañada por la política de fichajes y cuestiona todos los estamentos del club

8 min

Echan chispas las redes sociales pericas este verano. Un hervidero, para entenderlo. Todo porque el proyecto de Mr Chen está cuestionado por el mercado de fichajes y la dirección deportiva del club, dos aspectos que tienen a la afición del RCD Espanyol molesta y decepcionada cuando la liga no ha hecho más que comenzar. Engañada, por decirlo de otra forma.

Las razones son bien sencillas. La inexistencia de fichajes ilusionantes, argumentada la mayoría de las ocasiones por la cantinela del tope salarial, y las declaraciones de Quique Sánchez Flores, manifestando que no se sentía “feliz”, han zarandeado el proyecto perico y han demostrado la incapacidad del club para cumplir sus promesas y buenas intenciones. Además, han sumido a la dirección técnica en una contradicción permanente, con una apuesta por jugadores veteranos, con fichas altas, que tiene más de presente que de futuro en la estrategia del Espanyol.

Alegato del club

El estado de ánimo perico se pudo comprobar en la presentación del último fichaje españolista. Sin Quique presente, uno de los señalados por la afición este verano, las caras de los protagonistas lo pagaban todo en Cornellá. Caras de poema como las de Jordi Lardín, director deportivo, y Ramón Robert, consejero delegado. Cara de alucinación como la de Naldo, el nuevo fichaje, que no comprendía nada ante el acoso de la prensa y las continuas justificaciones del club. Todas estas para minimizar la crispación que existe en la parroquia perica, indignada por el incumplimiento de los fichajes que en mayo el staff técnico y la directiva proclamaron a los cuatro vientos y que ahora, por su coincidencia en fechas, solo se ven como un maligno cebo para la renovación de carnets (récord de abonos).

Ramón Robert y Jordi Lardín durante la presentación de Naldo

Ramón Robert y Jordi Lardín durante la presentación de Naldo / RCD Espanyol

A pesar de que una parte del españolismo no ha olvidado que la llegada de Mr Chen provocó un cambio positivo en el club, el órdago que se ha producido viene del tan cacareado tema del tope salarial, entendido como una cortina de humo a la ya cuestionada capacidad de la dirección técnica, que sumado a la gestión económica del equipo directivo, donde las señas de identidad blanquiazul son bien escasas, ha provocado una brecha entre unos y otros que nadie se atreve a aventurar cómo acabará.

Refuerzos sin llegar

El desatado desencanto tiene su explicación. Fue de tal desproporción la transformación que de un año a otro hizo el Espanyol en su plantilla la pasada campaña, que todos se creyeron que el proyecto para la temporada 2017-18 crecería  mayúsculamente. De ahí que la confianza fue total en la cartera de Mr Chen para que el famoso “futuro ilusionante” que el propio Quique manifestó durante toda la temporada pasada, y que luego confirmó anunciado fichajes que emocionarían al socio blanquiazul, fuese toda una realidad. Pero nadie avisó de las restricciones a las que obligaría el tope salarial ni de la manifiesta incapacidad de la secretaría técnica para dar con los jugadores necesarios, tanto en tiempo como en forma, aspectos estos determinantes y que han derivado en un chasco total, algo que a estas alturas del mercado todo indica que ya nada va a impedirlo.

Chen Yansheng, en su primera comparecencia como presidente del Espanyol

Chen Yansheng, en su primera comparecencia como presidente del Espanyol / EFE

La justificación del club por su política de fichajes se basa en el “esfuerzo para fichar los jugadores que el año pasado llegaron a préstamo”, pero la afición hace sangre y exige que eso no basta. Incluso señala que algunos de estos jugadores son veteranos, caso de Diego López, y que nadie se responsabiliza todavía a día de hoy de los fracasos de Roberto, con una de las fichas más altas, o del fiasco de Álvaro Vázquez, sin marcar ni un gol ni jugar prácticamente toda la temporada, y por quien se pagó tres millones de euros cuando no era ni siquiera titular en el Getafe.

Absoluto gatillazo

Tampoco el retorno de Sergio García, uno de los últimos ídolos de la grada perica, ha podido apaciguar los ánimos. Muchos han visto esta incorporación como un retiro y no como un reto; y de los fichajes de Naldo, Hermoso y Granero, se ven antes como remiendos que como buenos refuerzos. Y todavía esto es mucho más doloroso cuando se había hablado de Banega, Borja Valero o Albiol, que aventuraron un esplendoroso verano de fichajes, aumentado después de la salida de Caicedo y el lastre salarial que arrastraba.

El RCD Espanyol blindará a Gerard Moreno para evitar su marcha

El RCD Espanyol blindará a Gerard Moreno para evitar su marcha / EFE

Pero nada de nada: los ilusionantes fichajes han resultado un absoluto gatillazo y la masa social se siente engañada. Con este ambiente tan caldeado es normal que se haya especulado con todo en foros y redes sociales, desde una posible dimisión de Quique, no extraño en él cuando ya ha demostrado en otros clubes actitudes desconcertantes que han derivado en decisiones sorprendentes, hasta la caída de acciones de Rastar o la prohibición china de inversiones de sus empresas en el extranjero como justificación de la contradictoria actuación perica en el mercado.

Noveno presupuesto

Sin saber con exactitud las razones que han esfumado tanta promesa, el club, molesto ante la reacción que está palpando en su masa social, se ha limitado a decir la suya: “Tenemos el noveno presupuesto de la liga y no podemos asumir más costes”. O sea, queda dicho que si el aficionado perico se agarra a la ley de la equivalencia, ni Europa ni descenso este curso, sino otra temporada en posiciones de media tabla.

¿Frenazo al proyecto de Mr Chen? Mucho deberá explicar esta semana el mandatario blanquiazul cuando esté en Barcelona si quiere calmar los nervios de sus aficionados. Tensión que todavía puede aumentar más según sean los próximos resultados. Por eso urge una sólida explicación. Venga de quien venga.