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Gerard Moreno celebra el primer gol del Espanyol en Las Palmas / EFE

El Espanyol encuentra motivos para creer

La revolución iniciada por Quique Sánchez Flores ante la UD Las Palmas fue la nota positiva del empate

5 min

Se marchó el Espanyol del estadio de Gran Canaria respirando aliviado, aunque no contento, tras la intervención de Pau López en el penalti que podría haber significado la derrota blanquiazul en un encuentro que se escapó en los últimos instantes. Más allá del desdichado tramo final que impidió la primera victoria lejos de casa de la temporada, el choque ante Las Palmas descubrió que hay vida más allá de la versión ya desgastada del 4-4-2 y mostró que existen motivos para creer en la recuperación blanquiazul.

Tras la derrota del lunes ante el Girona, Quique Sánchez Flores tenía claro que algo debía cambiar para evitar el enésimo bloqueo de los suyos. El técnico madrileño saqueó a un equipo previsible, que daba claros síntomas de estancamiento, lo dotó de nuevos matices e introdujo aire fresco, dejando de lado el 4-4-2 para pasar a un 4-3-3 que en instantes se convertía en un 4-3-2-1.

Gerard Moreno firmó un doblete ante Las Palmas

Gerard Moreno firmó un doblete ante Las Palmas / EFE

La puesta en marcha del nuevo sistema permitió ver a un mejorado Espanyol, que superó con claridad a un diezmado rival durante el primer acto y al que solo su miedo a perder le hicieron regresar a un origen al que no debería volver tras lo visto este domingo. Hay motivos para creer.

Novedades reseñables

Argumentos como que Óscar Duarte protagonizara sus primeros minutos de la temporada, un hecho que al fin implicó el paso hacía delante de David López y su reencuentro con la posición de pivote - acabó el encuentro con un 89% de acierto en el pase -, que Sergio García regresara tras la lesión demostrando que su figura se antoja aún más vital de lo que se pensaba y que Granero acompañase a un Darder que por primera vez en mucho tiempo se sintió liberado de tareas que nada tienen que ver con su creatividad a la hora de hacer jugar a todo un equipo.

Por el contrario, Piatti y Jurado fueron los damnificados del cambio de sistema del equipo en un toque de atención para dos futbolistas que no están logrando generar peligro ni desequilibrio en sus actuaciones esta temporada. Para el argentino, su presencia en el banquillo este domingo fue la primera suplencia en los 46 encuentros que ha disputado con la camiseta blanquiazul, síntoma inequívoco de la añoranza hacia la versión esperada del argentino.

Granero disputó su primer encuentro como titular y lo hizo completando el duelo con un 91% de acierto en el pase

Granero disputó su primer encuentro como titular y lo hizo completando el duelo con un 91% de acierto en el pase / EFE

Buscando un juego más asociativo con más líneas de pase, que obligó a Las Palmas a generar peligro por fuera a través de las bandas desactivando así la principal virtud local, la presencia de un centro del campo formado por David, Darder y Granero - en su primera titularidad en Liga acabó con un 91% de acierto en el pase por el 78% que promedia Javi Fuego - deparó un conjunto que no necesitó tanto el recurso del balón largo y que supo entender cuando debía jugar en corto y cuando buscar la espalda de una adelantada defensa canaria que facilitó las cosas al tridente espanyolista.

Un problema repetido

Si ante Las Palmas fueron las novedades quienes acercaron el triunfo, lo que acabó propiciando el empate y, casi la derrota, fue un endémico problema que sigue sin solución. En el nuevo 4-3-2-1 un elemento que se convierte en fundamental es la aportación de los laterales. La banda derecha de la zaga del Espanyol volvió a ser el gran mal de los de Quique Sánchez Flores con un Víctor Sánchez superado que no encontró ayuda ni antes ni después de los cambios y que tampoco generó peligro en ataque.

La remontada del conjunto local, con tanto talento como descontrol en sus filas, se forjó por un costado que pide a gritos un jugador de garantías en un Espanyol que este domingo inició el camino por el que debería transitar si quiere evitar sobresaltos inesperados.