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Los jugadores del Espanyol celebran el único gol del duelo ante el Barça / EFE

El Espanyol no entiende de rachas

El derbi catalán acaba con triunfo blanquiazul ante un Barça que erró un penalti (1-0)

6 min

Nada quedó para la improvisación. Con el césped del RCDE Stadium actuando de tablero, Quique Sánchez Flores y Ernesto Valverde disputaron a conciencia su particular partida de ajedrez en la que cada movimiento de uno significaba la reacción del otro y en la que todos valían su peso en oro. Conservando al rey conocedores de que el juego final se vivirá dentro de una semana en el Camp Nou, ni Espanyol ni Barça estuvieron dispuestos a dar la más mínima concesión en una igualadísima ida de los cuartos de final de la Copa del Rey que se decidió con el gol de Óscar Melendo y que propició la primera derrota de los azulgranas desde la sufrida el pasado 16 de agosto en Madrid (1-0).

Sin las piezas habituales pero manteniendo la esencia. Así se presentó el equipo de Ernesto Valverde. En el regreso a la que fue su casa, el 'Txingurri' obvió por completo la trascendencia de un derbi - el ambiente con 23.323 espectadores en el RCDE Stadium ejemplificó que un Espanyol–Barça nunca es un partido más - para seguir con el que era su infalible plan de rotaciones. La temporada es larga y no da respiro. Pero esta vez no funcionó. Respaldado por la columna vertebral que forman Piqué, Busquets y Messi, los únicos habituales en un once donde sorprendió la presencia de Carles Aleñá, los azulgranas no lograron despejar el poblado laberinto de futbolistas que propuso Quique Sánchez Flores y obtuvieron una derrota que obliga a una remontada en el encuentro de vuelta del próximo jueves.

Espanyol y Barça protagonizaron una pugna futbolística que acabó sin vencedor

Espanyol y Barça protagonizaron una pugna futbolística que acabó sin vencedor / EFE

Como advirtió en la previa, el técnico blanquiazul quiso variar sus anteriores planteamientos, que se saldaron con goleada, y lo hizo apostando por un 4-5-1 que dotó a los periquitos de una solidez defensiva poco habitual pero les privó de cualquier opción ofensiva con un Gerard Moreno desnortado al frente del ataque. Jugándolo todo a cara o cruz, sobre todo en los primeros 25 minutos donde los azulgranas lograron superar la línea de cinco centrocampistas locales y dispusieron de claras ocasiones para romper la igualada, el Espanyol sobrevivió y se ganó la opción de seguir soñando con una Copa que pasa por mantener la ventaja en el Camp Nou.

Pieza por pieza

Tal y como quería Quique, recibido de forma desigual cuando su nombre sonó por megafonía, la primera batalla de 90 minutos se saldó de forma positiva para los intereses blanquiazules y no así para los azulgranas que, a diferencia de lo ocurrido en Vigo, deberán remontar la eliminatoria en un Camp Nou donde sí comparecerán los titulares.

Aunque la intención del Espanyol en el inicio del duelo fue la de poblar el centro del campo y cerrar los pasillos interiores, durante los primeros 25 minutos el Barça supo encontrar a Messi y el argentino tuvo en sus botas las opciones de conseguir un primer tanto que a la postre habría sido crucial. Pero no era su noche. El argentino, que erró de forma inusual dos faltas desde la frontal, nunca estuvo cómodo en el césped de Cornellà-El Prat y rubricó un desacertado encuentro fallando un penalti (63') ante un inconmensurable Diego López que, con una gran intervención, salvó el gol y reclamó la titularidad liguera que esta temporada ocupa Pau.

Leo Messi erró un penalti en la segunda mitad

Leo Messi erró un penalti en la segunda mitad / EFE

La batalla táctica que se libraba en el césped puso en liza el buen hacer de ambos técnicos. Logrado el empate al descanso, y conocedor de que la mayoría de encuentros esta campaña el Barça los había ganado en la segunda mitad, el Espanyol compareció en el segundo acto con un nuevo plan. El plan 'B'. Leo Baptistao entró por Darder y dotó al ataque blanquiazul, que pasó a formar con su habitual 4-4-2, de una nueva cara que incómodó a los azulgranas como no lo había hecho en los anteriores 45 minutos. 

Viendo el movimiento de su oponente, Valverde hizo el suyo. Con la entrada de Rakitic, el Barça estabilizó las iniciales acometidas locales e igualó por instantes un encuentro donde el penalti de Granero sobre Sergi Roberto, uno de los mejores en la fría noche barcelonesa, supuso un cambió de guión al que el 'Txingurri' no supo como reponerse y que le acabó costando la primera partida con el gol del canterano blanquiazul Óscar Melendo al culminar una gran acción. El tanto de la perla perica a dos minutos para el final pone en jaque a un Barça que deberá evitar el jaque mate final en una partida que queda vista para sentencia en el Camp Nou.