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Isco, entre varios defensores, en un lance del partido contra Marruecos de la primera parte / EFE

España pasa primera en un final de infarto

La selección logra de rebote (2-2) el primer puesto gracias al VAR y a un penalti de Irán contra Portugal

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El VAR es una maravilla. En un partido duro y complicado. De cuerpo a cuerpo, "la Roja" ha logrado la clasificación para los octavos de final como primera de grupo, tras el empate de Irán contra Portugal (1-1) en la recta final ,y después de empatar con Marruecos a dos en un partido de más garra que estilo, donde Aspas, con la ayuda del VAR, logró un empate in extremis. Espera Rusia el domingo.

España llegó primera a la última jornada de la fase de grupos empatada a cuatro puntos con Portugal, pero sin tener asegurada la clasificación. Para conseguirlo Fernando Hierro, entrenador de la selección española, presentó su equipo de gala con una única una novedad en el once respecto al partido contra Irán, con la entrada de Thiago Alcántara por Lucas Vázquez.

Reacción en cinco minutos

El encuentro no fue ninguna broma: Marruecos, sin jugarse nada, no acudió a Kaliningrado de vacaciones. Con poco fútbol y mucha dureza, aprovechó a los 14 minutos una falta de entendimiento en una acción entre Iniesta y Sergio Ramos para que Boutaib superase con facilidad a De Gea. Una acción que obligó a España a remar, liderado por un magnífico Isco, que aprovechó una gran acción de Andrés Iniesta cinco minutos después para marcar el empate.

El partido se volvió un monólogo de España hasta el descanso para una selección que se lo jugaba todo, con fútbol, ritmo y oportunidades. Pero el arranque de la segunda parte transcurrió en sus inicios como si nada hubiese ocurrido antes. Con un Marruecos con más balón y el conjunto de Fernando Hierro atemorizado como si nada estuviese en juego.

Doble cabezazo

Una doble oportunidad de cabeza de Isco y Piqué en dos minutos volvió a meter a España en el partido. "La Roja" se sacudió el control marroquí para lanzarse a por la victoria. Con más corazón que fútbol, se puso en la faena para estar más cerca de la portería contraria. Sucediéndose ocasión tras ocasión, pero sin la puntería para marcar el gol del triunfo. Tanto, que cuando se falla continuamente, llega el jarro de agua fría: a falta de diez minutos el gol de En Nesry. Un mazazo que el VAR arregló en el 91 para conceder el gol del empate de Iago Aspas.

El VAR levantó a España e Irán ayudó a la clasificación. Un final inesperado para una selección sin buenas señales, solo con Isco con una marcha más que el resto, que pasa a octavos de final por la puerta de atrás. Espera Rusia el domingo, donde deberá mostrar el conjunto de Fernando Hierro más músculo y estilo si quiere seguir viva en el Mundial.