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El Real Madrid sigue con su plan de creación de academias en todo el mundo / Real Madrid

Escuelas internacionales de fútbol: ¿programa social o perjuicio?

La mitad de los clubes de la liga española propaga su estructura de academias por el mundo, con diversos objetivos, en una estrategia en alza

6 min

Si el objetivo de las escuelas o academias internacionales de los equipos de fútbol españoles fuera tan solo ayudar a los más necesitados, desarrollando programas sociales para apartar a los niños de los problemas de la calle, bastaría con hacer donaciones a los centros deportivos locales. Eso sería una buena estrategia, pero no es la única que estudian en el extranjero los equipos de La Liga.

La mitad de los equipos del campeonato español de fútbol, independientemente de su fama en el exterior, cuenta con escuelas internacionales. Dominan, cómo no, el Real Madrid, con una proyección exponencial que le sitúa ya en casi trescientas academias, y el FC Barcelona, presente en los cinco continentes.

Por todo el mundo

Los dos más grandes y poderosos no son los únicos. También se han animado entidades, entre otras, como el Valencia CF (Nueva York, Miami, Roma, China, Japón, Corea del Sur, Malasia, Estonia, Grecia, Alemania, Suiza, Reino Unido), Atlético de Madrid (México, Rumanía), Málaga CF (China, Estados Unidos), RC Celta (México, Rumanía, Serbia, Nueva Jersey), Levante UD (Kenia, Estados Unidos), Alavés (acuerdos en Croacia) y Espanyol (Brasil, Argelia, Estados Unidos, Ajmán).

El Valencia ha creado una academia en Shanghái

El Valencia ha creado una academia en Shanghái

Y no son solo programas sociales. Los clubes, muchas veces a través de sus fundaciones, han detectado una línea de negocio clara. O, al menos, una prometedora inversión. Sus marcas van ganando prestigio, lo que conlleva beneficios indirectos (futuros contratos publicitarios, distribución y venta de merchandising), llegan ingresos directos de las propias matrículas en los centros de formación –los cursos no son baratos en relación con la renta media de cada zona–, y además tienen la ventaja de poder conseguir derechos de jugadores para posibles ventas o para formar parte de su cantera, o sea mano de obra barata.

Caso paradigmático

El caso del Espanyol en Río de Janeiro es paradigmático. Sorprendía hace solo unos años la inesperada presencia de un escudo del equipo barcelonés en el muro de un campo en una de las arterias principales del barrio de Botafogo. El club no es conocido allí, en una ciudad donde se acumulan los grandes equipos, y en un país que nunca ha tenido problema para formar estrellas mundiales. Un acuerdo de colaboración con la empresa consultora Squadra Esportes, especializada en gestión deportiva, le facilitó el aterrizaje.

El propio gerente de la consultora explicaba un curioso detalle: en las típicas subsedes de las escuelas cariocas en la arena de playas como Copacabana o Ipanema siempre había dificultades para captar niños por la rivalidad entre Flamengo, Fluminense, Botafogo y Vasco da Gama. Grandes banderas marcaban el territorio y nadie quería entrenarse bajo otros colores. La presencia del Espanyol había solucionado ese problema.

Regiones humildes

En el caso de que estas escuelas de los equipos de la liga española se instalen en regiones humildes, aparece el fenómeno de la gentrificación en el fútbol. Las academias de fútbol locales, normalmente tan humildes como la propia región, son las principales derrotadas, y se encaminan rápidamente a la desaparición –las familias, como es lógico, prefieren matricular a sus hijos en las escuelas famosas, aunque para ello tengan que hacer un esfuerzo económico extra–. Eso en el caso de que la escuela no se llene de chavales de familias con un valor adquisitivo mayor, apartando a las familias de menor renta.

El Barça es uno de los clubes con más academia a nivel mundial / FC Barcelona

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Indirectamente, los clubes –pequeños, medianos y grandes– de la región en la que desembarcan los grandes equipos españoles ya no pueden optar a captar a los mejores jugadores de la zona para que se desarrollen defendiendo su escudo y conservando la pasión por unos colores que, al fin y al cabo, es lo que mueve todo esto.

En paralelo, existe gran cantidad de escuelas levantadas en países de igual o mayor desarrollo económico que España, o en ciudades igual de caras o más que las grandes urbes españolas. O incluso en barrios adinerados de ciudades de países de economías emergentes. El discurso de los programas sociales, en este escenario, se difumina, prevaleciendo el objetivo de hacerse un hueco en el sabroso pastel de la industria del fútbol, en todas sus vertientes.