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Una de las llegadas de La Volta a Barcelona de ediciones anteriores / AJUNTAMENT.BARCELONA.CAT

Crear un equipo ciclista catalán deja de ser una ‘cuestión de Estado’

El nuevo presidente de la FCC prefiere fortalecer la cantera para que en cuatro años exista un conjunto profesional que atraiga el dinero

6 min

El deporte catalán separatista gravita con la enseña que pueda hacerle país. Lo hace ahora más que nunca, por eso cualquier oportunidad que se presenta la aprovecha para hacer campaña. Lo último está siendo un equipo ciclista profesional, una posibilidad en estos momentos todavía remota, pero que con las recientes elecciones a la Federación Catalana de Ciclismo (FCC) una mayoría creyó que sería para ya.

La idea no es nueva. Es la aspiración del anterior presidente de la FCC, Josep Bochaca: un equipo de carretera de la categoría profesional continental, por debajo de la World Tour, con ciclistas catalanes que diesen salida a la cantera de Barcelona, Tarragona, Girona y Lleida, siguiendo el anterior ejemplo del Euskatel-Euskadi.

Encuentro con la Generalitat

Bochaca presentó en noviembre del pasado año a la Secretaría General del Deporte de la Generalitat de Cataluña el proyecto de creación de este equipo con el objetivo de que estuviese operativo para la temporada 2018. El encuentro con el secretario general del Deporte, Gerard Figueras, sirvió como un primer punto de partida del proyecto y que las dos partes acordasen el inicio de las gestiones conjuntas para empezar a buscar los recursos necesarios que lo hiciesen viable.

El catalán Marc Soler, en una imagen de archivo / MOVISTAR TEAM

Marc Soler, uno de los ciclistas catalanes más destacados del momento / MOVISTAR TEAM

La cuestión es que desde esa reunión institucional entre el Govern y la FCC nunca más se supo nada del proyecto hasta que el pasado 2 de diciembre se celebraron elecciones a la presidencia de la federación catalana. El anuncio el 1 de noviembre de la marcha de Josep Bochaca, tras seis años de mandato, justo en pleno órdago soberanista en Cataluña, sirvió para volver a poner sobre la mesa la opción de crear un equipo ciclista, algo que en sus programas, y por el ambiente del momento, no podían negar los dos candidatos: Joaquim Vilaplana y Antoni Palacios.

La victoria de Joaquim Vilaplana, exvicepresidente durante seis años en la FCC y, por tanto, candidatura continuista de Bochaca, hizo albergar esperanzas a los más ilusionados con la posibilidad del nacimiento de un equipo catalán de carretera de la categoría profesional continental, la segunda división del ciclismo de élite. Pero la primera reacción del nuevo presidente fue de calma y de prioridades, puesto que para su candidatura lo primero es fomentar el ciclismo base y de competición, con vistas a ir poniendo los cimientos de una estructura que puede desembocar en la creación del anhelado equipo.

La cola del pelotón en La Volta 2017 / TWITTER

La cola del pelotón en una etapa de la Volta Ciclista a Cataluña 2017 / TWITTER 

“Somos conscientes de que lo ideal sería que los ciclistas de base de la FCC pudieran tener una salida hacia un equipo continental, que es donde irían los mejores deportistas que tuviéramos. Pero esto pasa por una etapa previa. Queremos llegar, pero de otra forma, fortaleciendo las categorías inferiores”, señala Vilaplana.

El nuevo presidente del ciclismo catalán ha colocado al exprofesional Ángel Edo al frente de este proyecto de base para competir en un futuro con identidad catalana. Pero Vilaplana ya ha afirmado que para lograr esta aspiración es necesario tener una estructura de base preparada y que para esto trabajarán “los próximos cuatro años”.

Una larga espera

La incuestionable necesidad de los independentistas de contar en estos momentos con un equipo ciclista profesional al que poder jalear desde las cunetas deberá esperar, por tanto, cuatro años como mínimo. No se escatimarán esfuerzos después del trabajo realizado por la anterior junta, pero solo acortaría el plazo un cambio de planes total de la federación o una lluvia de dinero que pueda financiar al equipo.

El asunto del dinero se presenta como una cuestión capital. Las voces de que el proyecto de Bochaca no avanzó fueron porque entre la federación y el Govern no se pusieron de acuerdo en quién o quiénes sufragarían el presupuesto. Un importe que el candidato derrotado en las elecciones, Antoni Palacios, fijó en dos millones de euros anuales. Vilaplana no ha querido ser tan preciso. Antes, prefiere calma y evitar la fuga de jóvenes talentos del ciclismo catalán. Después, ya se verá si vienen curvas o el terreno es llano para conseguir el objetivo.