Menú Buscar
El otro tenis: gastos y pocas ayudas

El otro tenis: gastos y pocas ayudas

El esfuerzo de muchos tenistas españoles para llegar a lo más alto no siempre se ve recompensado

4 min

Muchos chavales salen de casa a las ocho de la mañana, estudian, entrenan y vuelven para la hora de cenar. Se esfuerzan por llegar a ser una estrella del tenis. Pero no logran colarse entre los mejores. Con 14 años ganan campeonatos de España, de Europa, incluso Grand Slams juniors. Pero superados los 20 años les cuesta pensar que puedan llegar a vivir del tenis. Y es entonces cuando la frustración les lleva a plantearse dejarlo.

A veces se arriesgan y lo apuestan todo por un Grand Slam o un Masters 1000. Con las mismas ilusiones que los “veteranos”. Pero, después de kilómetros de viaje y kilos de ilusión, a veces no pasan de la fase previa. Esa travesía del desierto del tenis les impide batirse frente a los mejores y se ven resignados a jugar campeonatos profesionales menores, como los Futures y Challenger, de escasa cantidad de premios y puntos para el ranking ATP.

Torneos modestos

Los disputan en Banja Luka, Tiberias, Talca o Koblenz, eventos lejanos y desconocidos para el público que adora a Nadal y Federer. Son torneos que suelen dar al vencedor entre 800 y 2.000 euros en el caso de los Futures y entre 7.000 y 10.000 euros en el caso de los Challenger. Pero el problema viene cuando no llegan a cuartos de final. Entonces ganan poco más de 1.000 euros, importe insuficiente en muchos casos cuando el destino está muy alejado por el elevado coste del viaje y los gastos que comporta.

Dos de los ejemplos más explícitos de esta cara no tan dulce del tenis la representan Javier Martí y Carlos Boluda, tenistas que en su momento fueron alabados por medio planeta. Nadie dudaba que triunfarían los dos y a día de hoy todavía no han podido ingresar entre los mejores 100 jugadores del mundo. El tenista madrileño Javier Martí, de 25 años, ha llegado a ser 182 del ranking. Carlos Boluda, alicantino de 24 años, el 328. Y aún no saben ninguno de los dos lo que es ganar un torneo ATP. Durísimo.

El tenista gaditano Ricardo Ojeda en el Tata Open de la India de esta semana / ATPWORLDTOUR.COM

El tenista gaditano Ricardo Ojeda en el Tata Open de la India de esta semana / ATPWORLDTOUR.COM

Quizás otros nombres, Ricardo Ojeda, Pedro Martínez o Enrique López no digan nada al aficionado. Están entre los 10 y los 20 mejores jugadores de España, intentando sobrevivir porque todo se lo pagan ellos mismos. Pero con lo que obtienen en los torneos no sobreviven, por lo que acuden a los ahorros familiares.

Esta situación es parecida al tenis femenino. La barcelonesa Georgina García, por ejemplo, con 18 años abandonó el tenis y ahora está disfrutando de un “maduro” y triunfal regreso a sus 25 años. Actualmente es la tenista 200 del planeta (y en el número 5 de España).

La opción de la beca

¿Y las federaciones dan becas? La crisis económica pasada afectó a instituciones y familias y cada vez cuesta más que un niño sea 100% becado, provocando que los padres sean los primeros en intuir que sin ayudas sus hijos no podrán viajar por el mundo para poder hacer realidad su sueño tenístico.

Desde los organismos que rigen el tenis español están intentando organizar más torneos Futures en España para que los chavales gasten menos y los más rezagados en el ranking puedan disputar esos campeonatos. Pero de momento a esos chavales les toca seguir remando. No rendirse e intentar sobrevivir en un universo plagado de prometedoras estrellas, pero en el que desgraciadamente pocas acaban brillando con luz propia.